Bebé en podálica.

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Os voy a contar hoy, debido a la experiencia que he tenido a la hora de hacerme la ecografía 4D en eco 4D Sevilla, la historia que albergo como madre de tres criaturas que se han ubicado en podálica durante el embarazo en vez de hacerlo en cefálica y facilitar mucho las cosas.
La situación con mi primera hija fue totalmente diferente: ella desde el primer momento estuvo en cefálica; es una niña súper ordenada, súper obediente y desde que estaba en la barriga ha demostrado tener una gran responsabilidad 😀 así que se ubicó perfectamente en cefálica y no tuve ningún problema.
Con mi segunda hija, en cambio, tuve muchísimas dificultades ya que no se daba la vuelta y venía en lo que viene siendo de nalgas y como además me tenían en reposo porque la niña había dejado de poner peso durante un tiempo mientras estaba embarazada, no podía hacer mucha actividad física lo que impedía que pudiera colocarse bien; de hecho de todas mis hijas la segunda ha sido la que ha tardado más tiempo en en nacer (41+5).
Como ya tenía experiencia con esta situación en el momento en que me dijeron que mi tercera hija venía también de nalgas había leído bastante sobre qué hacer para evitar llegar a la cesárea que todas las madres tememos cuando tenemos que dar a luz.
Así que me animé a llamar a una amiga de la familia que es médico naturista y homeopática y le dije que me hablara de la moxibustión y que me explicara si realmente funcionaba. Como ella creía firmemente en todos estos tratamientos me dijo que sí que funcionaba y me dio la moxa, que es como una especie de puro con un olor bastante peculiar y fuerte especialmente si estás embarazada, para que yo misma me lo aplicara sobre unos puntos específicos que hay en el dedo meñique del pie y que acercándole el calor iba a hacer que el bebé se estimulase y se girase en cualquier momento.

Punto de estimulación en el meñique.
Punto de estimulación en el meñique.

La verdad es que como estaba un poco desesperada no me importaba nada hacer lo que fuese con tal de poder tener a mi niña de un parto natural y no recurriendo a la cesárea ni a la parte anterior planteada por mi ginecólogo que era una version cefálica externa.
La version cefálica externa la hacen en quirófano creo que tiene algo de sedación y consiste en que le dan vuelta al bebé desde fuera de la barriga manipulando el útero; hay un montón de vídeos en YouTube y todos y cada uno de ellos los vi yo ya para informarme cuando mi segunda y la pera fue antes de nacer mi tercera. Al empezar el tratamiento con la moxibustión, aparte de coger un colocón cada vez que iba al cuarto de baño a estimular el punto homeopático del dedo meñique del pie y a necesitar una botella de oxígeno porque se llenaba el baño entero de un humo increíble, lo cierto es que me informé bastante sobre este tipo de tratamientos alternativos y posturas o cosas que hacer cuando estás desesperada porque el bebé se de la vuelta.
Yo las hice todas: yo hice el el tonto al máximo pues anduve a gatas por mi casa para que la niña se estimulara así e hice en el sofá como el pino (voy a ponerme ahora a hacerlo para que veáis como es y qué ridículo queda) y en la cama también lo hacía cada vez que podía.
Haciendo el pino-bombo
Haciendo el pino-bombo

Quería hacer absolutamente todo para que mis hijas se dieran la vuelta y no tener que recurrir a una cesárea. Al final en la semana 36 tuve cita con mi ginecólogo para comprobar si el bebé estaba en cefálica o en podálica y fijar para la semana 37 la version cefálica externa con el riesgo que conllevaba tener al bebé allí mismo en quirófano, porque la posibilidad de tener rotura de bolsa o contracciones cuando te hacen este tipo de maniobra es bastante alto.
Finalmente mi bebé se había dado vuelta con 4 kilos de peso prácticamente en algún momento y yo nunca lo noté. Mi médico me dijo que no lo había sentido porque la distensión que tenía ya en la musculatura uterina era bastante amplia y el bebé digamos que no estaba apretado en absoluto. Al final el bebé se dio la vuelta, no sabría decir si por todas las tonterías que yo hice o porque estaba de mano del destino que esa niña se girase. Lo cierto es que me libré de la cesárea y para la amiga de nuestra familia la moxibustión había sido un éxito y por eso se había dado la vuelta; yo estaba contenta aunque me he sentido un poco ridícula por haber hecho todas estas tonterías. Voy a hacerme unas fotillos explicativas a lo Celeste Barber… Ya veréis qué risas.
Celeste es un gran icono de las que hacemos el tonto sin pudor...
Celeste es un gran icono de las que hacemos el tonto sin pudor…

Como hacer que el bebe gire #semana35

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“Te va a dar para 2 ó 3 posts, e incluso podrás abrir un canal en Youtube” estas eran las palabras del padre Gnomo ayer cuando el resultado de la ecografía era más que evidente: la pequeña gnomi está haciendo una sentada en mi útero y la jodía no piensa darse la vuelta de momento.
El domingo tuve contracciones y me dije: voilà! Se ha girado y seguro que ¡¡está ya en cefalica!!! Y aplaudí para mis adentros e incluso lo publiqué en tuiter pero, no. Un dolor o varios cada 5 minutos y de riñones, eso fue todo.
Después de haberme hecho la moxibustión varias veces y tenido que aguantar las risas generales por esa foto de mi archiconocido penepie y de haber inspirado a las mentes más perversas de las mamás 2.0, resulta que todo ha quedado en aguas de borrajas y que aquí no ha pasado nada.
Eso sí, he recibido todo tipo se sugerencias para hacer que la niña se de la vuelta. Esto es lo que tenéis que hacer sí os veis en mi situación:
1.- andar a gatas. Sugiero ponerse una mopa en las rodillas y manos e incluso en la barriga sí toca el suelo como la mía y andar a gatas allá por donde se quiera y así se limpia también. Hacer hincapié en los pasillos que lucen mucho y en hall de entrada.
2.- hacer el ejercicio del gato de lomo erizado. Una vez que se esté a gatas se pueden hacer varios ejercicios, como esta postura del gato de lomo erizado. Servir no sé sí servirá, pero ni Isidoro será tan guay. La gata más caña de España, preñada, claro, eso seréis.
3.- una vez que se hayan hecho estos ejercicios lo mejor es seguir en racha e intentar la inversión poner las rodillas en un sofá y los antebrazos completos en el suelo apoyando desde el codo hasta las manos. Si existe el tetasutra, esto es el preñisutra. Debo confesar haberlo hecho ante la mirada atónita de mi marido quien me dijo “que sepas que no pienso ser cómplice de esto” y “ten cuidado con mi hija”. Normal. Casi no me levanto. Y sólo una tortuga panza arriba podrá comprender cómo me sentía sí se pudieran preñar, porque yo era una de ésas y además con bombo.
4.- he leído cosas increíbles como hacer el pino o poner la espalda en la pared con los pies hacia arriba y dejar la cabeza apoyada en la cama para aquellas que no tengamos los brazos tan fuertes y aguantar así un buen rato, al menos 15 minutos. Sin olvidar comer unos dulces antes para que el bebé se mueva y se estimule. Y morir de ardores ya de paso…
5.- Nadar. Al parecer la mejor de las soluciones y la menos rara es nadar en el agua y volver a sentirte ágil y flotable y hacer piruetas subacuáticas como la voltereta o en pino de nuevo sin dejar de coger mucho aire ni que nos entre agua por nuestras amplias narices. Yo en enero tengo como costumbre y casi por religión no bañarme en aguas que no sean del Caribe o Pacífico. Tengo esa manía. Cosas mías.
6.- los masajes en la barriga. Hay una cosa muy sencilla en estos lares de internautas que se llama el Belly mapping. Es algo tan sencillo como ubicar al bebé en tu tripa y una vez localizadas las patadas y el bulto más largo que es el que corresponde a la espalda intentar girar suavemente al bebé con pequeños toques. Yo no lo hice: confundí claramente la cabeza con el culo de la niña y las patadas en realidad eran manotazos. Así fue como concluí que mi hija se había dado la vuelta. No hizo falta que me hiciera una versión cefalica externa yo sola en mi cama. Gracias a Dior.
6.- Moxibustión. No sé cómo hay adolescentes, entre ellos servidora, que fumaban en el baño y pensaban que nadie se daría nunca cuenta de sus devaneos con los malos humos. Yo me he encerrado en el baño a quemar un puro de artemisa cerca del dedo meñique de mis pies y:
*he salido apestando a fumadero de hierbas medicinales.
*ha apestado también cualquier material textil que hubiera en el baño.
*opté por hacerlo desvestida para no apestar tanto a artemisa ahumada y sacar todas las toallas y dejar la ventana bien abierta.
*casi pillo una pulmonía por hacer estas cosas en pelotas en el mes de enero.
*el peor de los efectos ha sido casi quemarme los meñiques de ambos pies para estimular mejor el dichoso punto que iba a hacer que la niña diera vueltas sin parar en mi confortable útero (del que recordemos ninguna quiere salir antes de la semana 41 y pico)
7.- hay más trucos pero ya está bastante completo el post. Siempre queda hablar con el bebé y conectar internamente y decirle “o te das la vuelta o te enteras pequeña criatura” todo de manera amable y dulce para que el feto sentado obedezca a su madre y se inspire.
Queridos lectores, después de haber hecho la mayoría de cagadas aquí mencionadas y haber hablado con mucha gente a la que les ha funcionado hacer el pino con un bombo enorme, ponerse bocabajo con unos ardores que ni tras comer chili con tequila y luego unas lentejas con chorizo, intentar dejar la crisma en el suelo por no poder bajar las piernas del sofá, hacer las camas a gatas haciendo especia hincapié en los laterales que están al lado de la pared y erizando el lomo entonces, por no hablar de haber estado a punto de chamuscar mis deditos más pequeñitos de los pies, me atrevo a decir que:
* No sé ubicar a mi hija dentro de mi cuerpo ni conecto un ápice con ella.
* He estado a punto de vomitar con cada nuevo experimento.
* Cada una de estas recomendaciones anteriores: NO SIRVE PARA NADA. Salvo para presumir de equilibrista y de haber limpiado tu casa con las manos y rodillas.
* y por último: no tengo futuro como matrona intentando saber cómo está colocado el bebé.
Así que aquí concluyo mi periplo de cosas estúpidas para evitarme una cesárea. En 10 días el médico me ve y me cita para una versión cefalica externa, de las de verdad, de las que se hacen en quirófano y no en la cama de tu cuarto y sí no funciona, programamos cesárea. Alea jacta est.
El piruetear se va a acabar.

(null)
Sí mi hija sale así, que sepáis que todo es culpa mía por haberle dado tan mala vida uterina. La gnomi sentada lo mismo me pide un puro al nacer.

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