8M mi lucha como mujer en casa.

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Hoy hay que hacer huelga. Huelga por nosotras, por la mujer, especialmente por las que tienen triple trabajo: con sus hijos, el remunerado fuera de casa y el doméstico. A las amas de casa nos han dicho que colguemos un delantal en la ventana o el balcón (como si fuéramos todo el día con el mandil puesto).

Nosotras las mujeres somos un género que necesita especial cuidado porque nuestra maternidad nos frena en nuestra carrera laboral. Nos multiplica el trabajo pues somos nosotras quienes cuidamos de la familia, nos hacemos cargo de las tareas domésticas y además no somos iguales que los hombres salarialmente hablando.

Desde aquí subrayo cada una de las líneas que bajo mi punto de vista nos empujan a la huelga pero me gustaría dar la vuelta al argumento.

Yo, licenciada universitaria, con años de experiencia laboral en distintos medios de comunicación, hoy no puedo secundar esta huelga por tener dos hijos muy pequeños de todavía dos años y otro de cinco meses ambos con pañales y totalmente dependientes. De hecho escribo este post con uno en brazos desde el móvil sujeto por mi mano derecha. (Tengo una práctica bestial, la verdad).

Entonces… ¿Cuál es mi lucha? Puede ser o no mi elección trabajar en casa, pero yo abogo por visibilizar el cuidado de la familia.

Hoy nos enfrentamos a un país que forma profesionales y olvida a las madres, sesga el valor biológico de cada una de nosotras para someternos al capitalismo más bestial. En una época donde el consumismo y el poder adquisitivo son el eje de nuestro día a día, se compra la belleza, el bienestar, el ocio; hedonismo al fin y al cabo… y nos encanta. Que el placer del disfrute es gozoso, no seré yo quien dude de esta condición.

Pero si que es verdad que se olvidan cuestiones fundamentales como el cuidado de la familia y el empoderar la condición de quienes trabajamos desde casa, bien haciendo sólo las tareas domésticas, bien haciendo además otras como labor profesional también. Además del cuidado de los peques, claro está.

Es ése mi caso. Vivimos en un maravilloso hogar formado por 4 niños, dos padres y una abuela por temporadas. Somos felices. Nos organizamos. Dividimos tareas. No nos olvidemos de mi querida María José, que ya os dije en el post anterior que es parte del engranaje familiar y se la quiere y respeta como a otro miembro más de la familia.

Pero para que esto tuviera más sentido, debería reconocerse la labor de la madre cabeza de familia quien, bien por decisión propia o ajena, dirige, coordina, cuida, establece turnos, alimenta, da cariño, enseña, acompaña o tutoriza los deberes, entre algunas de sus muchas labores. Y además lucha por no sentirse agredida cuando alguien de su familia extensa, pero cercana, que cuando intenta defender no sé qué debate añade: “sí, pero tú no trabajas” y se queda tan ancha. Porque para más Inri, suele ser mujer. 🤗

De ahí nace la reivindicación de hoy. Porque cuando posees formación, titulación, experiencia y eres joven, te frustras al verte irremediablemente enjaulada en casa y sin reconocimiento alguno. Es más, debes limpiar, lavar, fregar, tender, cuidar, organizar, comprar y todo lo antes enumerado más otras muchas tareas bajo el eslogan del “tú no trabajas” aunque no dejes de hacerlo 24 por 7 porque a diferencia de quienes tienen horario, esta labor es permanente.

Con este panorama veo que las mujeres no tengan hijos en este país. ¿Quién quiere sobrecargarse a los tiernos veintitantos de obligaciones sin beneficio alguno? ¿Es mejor trabajar por y para la familia que ganar un sueldo y plantearse más adelante tener hijos? Está clara la respuesta. Luego vendrá la cara B de la conciliación y volveremos a estar unidas en la lucha. Las que elegimos la maternidad antes que la carrera y las que eligieron carrera antes que maternidad confluimos en un único punto: estamos sobrepasadas y minusvaloradas

Si a estas mujeres se les plantease una ayuda a cambio de tener hijos a cargo ¿Dejarían su trabajo? Y no hablo de universitarias necesariamente. Hablo de todas las mujeres con hijos que por un sueldo que no es para tirar cohetes salen a trabajar para poder vivir con un mínimo de confort. Yo misma como periodista en la calle no ganaría más de mil euros, con suerte. En caso de que recibiera la ayuda por hijo que otros países se da a las madres y que en mi caso con 4 niños sería de casi 800 euros. ¿No pondría en valor nuestra figura, tendríamos más hijos y seríamos más autónomas a la vez que otorgamos futuros trabajadores que paguen las pensiones dentro de algunos años?

La población envejece, las mujeres estamos agotadas, no se nos valora, se nos pide y exige cada vez más: madres, trabajadoras dentro y fuera de casa, guapas, delgadas, jóvenes, guerreras, responsables y más.

La lista es infinita. Por eso me uno a la lucha. No a la huelga. Porque mi lucha será darle visibilidad a las que si trabajan desde casa. Y como no llevo delantal ni quiero, ni pretendo, lo hago desde aquí exigiendo ayuda a las familias, el único sitio donde sí que se nos quiere; y si alguien duda, que le pregunten a nuestros niños.

24 verdades y 1 mentira

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Acabo de leer a Elena, de 2eloa, y a Clara, Saquito de Canela, de quien parte este carnaval. Un carnaval de blogs es un montón de posts de distintos blogs con el mismo título y temática. En este caso es decir 24 verdades sobre mí y una mentirijilla.

Empecemos:

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1. De siempre me han gustado los niños. Desde pequeña, yo era la niña de 10 años que cuidaba de los pequeños y las madres encantadas.
2. Soy patosísima. De hecho una de las veces cuidando un bebé, con su madre al lado, volqué el carrito y el bebé salió disparado. El capazo no estaba sujeto y yo no lo sabía. 😱
3. Bueno. Patosa nivel que suspendía gimnasia para septiembre. 😳
4. Siempre fui una estudiante buena. Mentira, siempre sacaba buenas notas sin estudiar. Era más bien floja.
5. Ya quisiera ser floja ahora yo 😂😂 desde que tuve a las niñas no paro.
6. De hecho ser madre es lo que me ha hecho ser súper potente.
7. Estoy en la mejor etapa de mi vida (hasta ahora, claro, que nunca se sabe).
8. Soy periodista pero gracias al blog y a las redes, ya no soy tan plumilla.
9. Me encantan las cosas bonitas. Todo blanco y ordenado y las fotos perfectas. El estilo nórdico me pierde.
10. Me encantaría viajar temporadas a Costa Rica. 🐊🐳🐸🐒🐢
11. Me vine de allí con 4 años y aunque me siento tica, soy una extranjera en mi tierra.
12. Tengo una hermana por parte de madre y tres hermanos por parte de padre a quienes he visto sólo una vez.
13. Me llamo Andrea porque iba a ser un niño. En Costa Rica inscriben a los niños tal cual nacen y mi madre dijo: se llama Andrés. Señora es una niña. Ah, pues Andrea. 😒
14. Mis hijas tienen todas nombres de Vírgenes sevillanas de gran devoción.
15. Quiero tener más niños. Bueno, quiero tener algún niño 😂
16. Por parte de madre tengo mucha familia pero toda tan lejos… Aún así los siento muy cerca.
17. Tengo memoria de elefante. Mi primer recuerdo es el de mi carrito de bebé en casa de mi bisabuela. También me acuerdo de un picnic siendo bebé en que me cambiaron los pañales en una mesa, pero mi madre dice que pese a ser verdad, me lo estoy inventando porque ella lo ha contado delante de mí. 😒
18. Jamás me imaginé mi presente. Me veía al estilo de mi casa, trabajando, en una empresa, con ayuda en casa y en fin, radicalmente opuesta.
19. La verdad es que me encanta haber montado mi negocio aunque no da ni para pipas (todavía).
20. Me encanta este mundo 2.0 otra de las cosas inimaginables. Siempre he sido un burro delante del ordenador. 💻
21. Ah! Èsta es buena, no tengo ordenador. Este blog está escrito desde el móvil íntegramente.📱
22. Al contrario que muchas, hablo por las redes menos de lo que hablo en realidad. 😱
23. Tengo mi punto tímido. No le pido cosas a los camareros porque me muero de vergüenza. 😧
24. Me atoro rápidamente. Me bloqueo y lo mando todo a tomar aire fresco. Soy un pelín impulsiva.
25. Tengo mucho genio y eso lo han heredado dos de mis tres niñas. La Mayor es como el padre que es un remanso de paz 😍

Ya me faltan otras 25 cosas 😂😂😂 si te sumas a la iniciativa, Saquito de Canela te espera en su blog. Ah! ¿Cual será la mentira…? Es bastante evidente.

Fisioterapia del Suelo Pélvico

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A ver. Hoy ya casi se cumple una semana desde que fuera al fisioterapeuta del suelo pélvico. Como vistéis en redes seguramente, y si no en otro post anterior, me llegó desde Intimina el Kegelsmart, un entrenador personal para ejercitar los músculos normalmente resentidos tras los partos y tal.

Siguiendo las directrices de mi ginecólogo, fui a la fisioterapeuta y alli empezó toda una aventura en la que ahora me embarco.

situémonos en el contexto adecuado: yo he pasado por tres partos y cinco embarazos, aunque los que no llegaron a término duraron el primer trimestre nada más.

A esto hay que sumarle que mi tercer bebé pesó 4 kilos y que ninguna de las tres niñas ha nacido con menos de 3,200 kilos y que la benjamina me causó una subluxación de coxis que provoca una tensión en la zona lumbar de pánico. Esto sumado, da como resultado mínimo un suelo pélvico flojete.

A todo esto he visto cómo mujeres de entre 50 y 60 años allegadas a mí han pasado por quirófano o lo harán próximamente por cistocele, rectocele e incontinencias varias. Una de ellas de hecho se va a someter a una operación conjunta: urólogo y coloproctólogo a la vez para arreglarle el maltrecho suelo.

Esto me alertó e hizo que lo comentara con mi médico y diera con la fisioterapeuta la semana pasada.

Me hizo una valoración completa y me dio como resultado un disgnóstico inesperado: tengo una contractura en las bandas musculares internas. Vamos que no tengo el tema para farolillos. 

Os imagináis mi cara. Contractura interna ahí… y a todo esto sin sintomatología aparejada, vamos que no me he dado cuenta porque gracias a Dios no tengo incontinencia de nada ni dolores ni molestias siquiera en ningún momento.

La fisioterapeuta me pareció genial, me desaconsejó por completo el Kegelsmart, al menos hasta que no tenga el tono muscular adecuado: es como hacer halterofilia sin haber cogido unas pesas en tu vida. 

Así que de momento, hago ejercicios acostada, cosa difícil eso de sacar 5 minutos dos veces al día para acostarme, pues si los saco lo que quiero es dormirme y no ponerme a hacer deporte de madre y más difícil es sacarlos con intimidad jajaja… en fin risas aparte, ahora mismo tengo que hacer las tablas que me dio la fisio, teniendo en cuenta que es más importante el descanso que la contracción propia de Kegel (sí, ésa que es parecida al movimiento de cortar el pis) y que en un mes estaré ya preparada para ponerme en forma totalmente. Debo hacerlas en postura ginecológica como en el dibu de abajo.

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Mientras tanto me ha desaconsejado hacer abdominales, correr, saltar y otros deportes de impacto que como no practico, me dan igual.

El viernes vuelvo a ir de nuevo y a ver qué me dice. Sólo me queda añadir que para la subluxación de coxis hay masajes que relajan, pero que inevitablemente hay que acceder al coxis de manera interna. No causa ni molestias  advierto y merece mucho la pena.

La única pega que le veo yo es que yo que elijo medico hombre para mis embarazos y partos así como prefiero matrón que me atienda en esos momentos, en esta rama se agradece que sea una mujer quien te vea, la verdad.

Gnomita en Burrikin

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Aaaaaaaaaahhhhhh!!! Me siento ahora frente al portátil brevemente para narrar mi tarde de hoy. Vengo eslomaíta. Resulta que hace un rato, antes de caer semicomatosa en el sillón, estuvimos echando la carta de Sus majestades los Reyes Magos de Oriente y luego, como cada año hacemos en estas fechas mi señora madre, la Tia Mono y yo, nos vamos a comer algo rápido. No es que ingiramos con una velocidad desconocida, y menos yo, sino que elegimos un clásico de la comida rápida y seguimos la ruta del bacalao, ay no! la del regalao!!
Total que habíamos visto ya unos juguetes “pesiosos” y estábamos allí enredando un rato cuando nos picó el bichillo y nos fuimos a Burrikin a por unos menuses. Sentamos a Gnomita en una súper trona antifugas infantiles, que ¡ojo! sigue en huelga de hambre y ya le dura un mes, y nos tomamos lo que pudimos. Una lástima que no nos cupieran dos cocacolas porque daban la posibilidad de recargarlas gratis…ay! qué bien educadas que no consumimos sólo porque no haya que pagarlo!
A la Gnomita le pregunté frente a una farmacia si quería un potito y me dijo que no. Yo ya estoy curada de espanto así que le y me permití el lujo de no llevarme nada de la farmacia y darle un menú burrikinero. En mi casa se estila eso. Jejejej. En mi pueblo, se desayuna en McDonal con frijoles negros…MMMM qué ricura!!
Nosotras estamos acostumbradas a comer desde bien pequeñas en sitios así; de hecho vemos raro que los autóctonos de estazona no conozcan estos hábitos y no vean normal a un bebé como fue en su día Tia Mono que con seis meses comía patatas fritas desaforadamente en este tipo de restaurantes allá en la lejanía.
Le hemos pedido unos pollitos y patatas, total, ella se pirra por las papas fritas y el minimenú traía de sobra y también un postre lácteo que ha decidido que no era lo suyo. No se ha comido el pollo tampoco; sólo las patatas, pero ahí las lleva!! Estoy contenta de que haya ingerido algo. Aunque sean patatas del burrikin.
Ahora bien, la niña ha estado más callada que en misa. Ni se ha intentado escapar de la trona, ni se ha puesto a llorar ni ha dado la lata con nada. No, Gnomita es de nuestra cultura. Gnomita ama el Burrikin y el Macdonal espero, y así con muchas otras cadenas de las que somos consumidoras.
Me alegra que le guste, los abuelos gnomos que deben estar leyendo esto ojipláticos (jejejjeje), no son como la Bú, Mono o yo. Ellos han crecido con platillos sanos y españoles. Nosotras en cambio, hemos sido de las niñas que recibían la llamada de su madre diciendo “chiquitas, llego muy tarde del trabajo y no hay comida preparada ¿Quieren comer una hamburguesa?” y nosotras decíamos: “¡Siiiiiiiiii””” yupiiiii, yujuuuu”. No es que esté especialmente orgullosa de que me encante la comida rápida y basura, pero si me gusta esa sensación de improvisación y jornadas maratonianas de compras navideñas, que normalmente suelen ser el 5 de enero, pero que mi hermana y yo este año hemos adelantado sorpresivamente!!!!
QUÉ VIVAN LAS NAVIDADES Y LAS TRADICIONES FAMILIARES Y EL BURRIKIN Y EL MACDONAL Y MI GNOMITA!!!!!!!

Mi today

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Escuchando: Cenicienta

Leyendo: el periódico

Comiendo: chocolate.. Mmm.

Viendo: a mi futuro bebé.

Planificando: la llegada de la nueva miembro. Canastilla, carrito..uff no tengo nada..

bebiendo: Coca Cola jejje

soñando: con cómo será mi vida con dos bebés

Estrenando: barriga baja al fin!

Oliendo: a palomas y su comida. A albero y parque de Maria Luisa.

Entretenida: con Botas y Dora la exploradora.

Jugando: con Gnomita como siempre.

Practicando: la felicidad.

¡¡¡Ya estoy aqui!!!! Me presento

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Qué ganas tenía de pertenecer a la madresfera…nunca terminaba de dar el paso. Hoy ya estoy aqui al fin!!
No me acabo de estrenar en esto de la maternidad pues llevo ya 17 meses de ventaja; pero si que es cierto que nunca terminaré de sorprenderme y menos ahora que viene la segunda gnomita en camino…
Sobre mí diré que soy una reciente treintañera y que con esa edad habré tenido a dos gnomitas a las que cuidar ¿incansablemente? mañana, tarde y noche.
Soy periodista pero no ejerzo desde 2009, año en que me casé y tuve que optar por ser ama de casa. Sin haber hecho más que huevo frito en mi vida, la experiencia resultó estresante. Yo confieso haber perseguido a Paquirrín, cobrando 300 euros; eso es amor al arte. Yo, también he estado con Lorenzo Sanz, Rubalcaba, Maribel Verdú o Ana Belèn. Me he enfrentado a jornadas maratonianas de 12 horas de trabajo mal remunerado y, claro, como que no encontraba yo mi sitio yendo al mercado o haciendo una de las 1080 recetas de cocina…
Así que mi esposo y yo decidimos tener un bebé. Todo a la antigua usanza. El trabaja mucho y yo soy ama de casa. Ahora a formar una familia…!! jaja..
Pasaban los meses y no había ni rastro gnomero. Según mi hermana era una cuestión de buscarlo mucho. Ella no tenía ni idea. Yo no tenía ni idea. Hubo un momento en que ya todos preguntaban y yo ingenuamente respondía con un “no viene”; se suponía que era raro pues yo tenia 26 y mi esposo 28…
¡¡¡¡¡¡¡SERÉ PAVAAAAAA!!!!!! Quién los pillaraaaa.
Pues sí, -ya hablaré de la búsqueda-, pero un día en septiembre de 2010 supimos de la llegada de la gnomilla. El día más feliz de nuestra vida…aunque aún quedan muchos días más felices por vivir.
No me ha salido una oportunidad laboral tan magnífica desde entonces. Gestar y criar. A tiempo completo, con mucho sentimiento y sueño. La maternidad es lo mejor y lo peor que me ha pasado… y espero compartirlo con vosotros!!
Pd. yo escribiré desde el móvil, un aparatito milagroso que lo mismo edita un texto, manda un email, recibe y hace llamadas y reproduce dibujitos con una buena wifi. Pido perdón de antemano por las faltas de ortografía que se me escaparán seguramente.. y BIENVENIDOS!!