Vestir niños para un evento

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Si hay una cosa complicada es vestir a los niños elegantes para un evento pero sin llegar a ser muy cursis ni muy recargados.

Para nosotros es fácil elegir porque tenemos como referente la marca Neck & Neck como ya sabéis.

Para la pedida de mi cuñada la hemos vuelto a elegir: os dejo foto. Estos vestidos pertenecen a la colección cápsula que han sacado con motivo del 20 aniversario de la marca. Diseños que han sido reeditados tras ser grandes éxitos a lo largo de la historia de la marca.

Los vestidos son maravillosos, tejidos finos y estampados vivos y florales. Nos han resultado perfectos y como siempre, dan talla, y podremos soltarles el dobladillo y seguir luciéndolos más veces.

Para todos los peques elegimos zapatos rojos de Pisamonas. Unas bailarinas rojas y para el bebé las badanas del mismo color.

Una maravillosa combinación de marcas que casualmente descubrí que esta temporada se encuentran unidas ya en la tienda de Neck and Neck. Elección acertada siempre.

Y casi me dejo atrás a mi bebé! A él le compramos un pantaloncito rojo y una camisita en blanco roto para la ocasión. Se lo regaló su madrina que está loca con él.

¡Mil gracias a todas y nos vemos en el próximo post!

Cosas positivas de ser familia numerosa

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Una de las preguntas que nos hacen siempre cuando nos ven por la calle es la de “qué barbaridad hacer el plan que tengamos con tantos niños” como si tener una familia numerosa no tuviese cosas positivas.

¿Qué cosas positivas tiene crecer en una familia numerosa?

Es cierto que para movernos entre multitudes es un poco complicado con un mayor número de niños pero también es verdad que una vez superado los dos niños es prácticamente igual. Para nosotros una opción siempre es ir con un carrito a ser posible con patinete. Así en vez de un sólo niño, siempre llevamos como mínimo dos niños y como máximo tres sin que se cansen.

En cuanto a la educación, cabe destacar lo de siempre: en casa no hay consumismo ni caprichos. Aún así vivimos como en una especie de Disneyland sin parar; nuestra casa está en un entorno donde abundan las familias numerosas porque los pisos aunque son antiguos, son grandes y cabemos muchos. Además tenemos un jardín abajo donde jugar y que está lleno de peques de las mismas edades. Hay muchos cumpleaños, nuestros, de la clase y de los vecinos, así que tenemos una agenda apretada y una mentalidad de regalos austera: unos por fiesta para cada niño. No os preocupéis, mi mediana 2 recibió una flamante bici nueva.

En el colegio hay también muchos niños de familia numerosa; no por ello deja de haber familias monoparentales, hijos únicos o padres divorciados, pero son mayoría los hijos de numerosas. Eso ayuda a sentirte comprendido.

Ser familia numerosa te hace ser social: necesitas de gente que tenga la misma tarita que tú para vivir feliz y sentir que no estás sola en un país que tiene de media 1,2 hijos por pareja y tu triplicas con creces esta cifra (de momento).

Los niños crecen en un ambiente sano y abierto, sin intimidad para unos, pero con comodidades para mí. Por ejemplo con respecto a las nuevas tecnologías, están en el salón y todos vemos qué se consume en canales tan polémicos como Youtube, donde los contenidos se filtran sin corte por edades. Los niños de dejan llevar siempre por el canal que más palabrotas dice y menos educativo es, eso es de base, pero al estar ellos siempre atentos, unos se controlan a los otros. Y protestan si uno pone algo que no se debe. De momento funciona en mi hogar el filtro hermano. Y el filtro oreja de madre combinado.

Tienes hermanos con los que jugar para elegir. No es extraño ver a mis medianas cambiando de bando con frecuencia dependiendo de las necesidades a la hora de jugar. Si quieren cosas de mayores se van con la primera; si quieren jugar a cosas de más pequeñas juegan entre ellas, a los muñecos o supermercados. Si la mayor quiere ejercer de hermana mayor del todo se va a cuidar al bebé. Si se quiere sentir más pequeña se une a los juegos de las chicas. En fin, que pueden elegir. Y entre ellos hacen uniones más o menos asalvajadas dependiendo de con quien establezcan alianzas.

Para mí, una familia numerosa, era la opción que yo quería para la mía, al igual que mi marido. La mayoría de nuestros amigos tienen 3 o más hijos, pues estamos todos afectados por esta misma tara, y si quedamos dos o tres amigos imaginad que rápidamente alcanzamos los 10-12 niños. Es siempre bastante divertido, y siempre tienen muchas opciones de juego.

Además se aprende a compartir, a convivir, a frustrarse que es algo muy importante, a no ser caprichoso, a ayudar al de al lado, a ir en grupo y no de manera individual, y es una escuela de vida. Bajo mi punto de vista es muy divertido y enriquecedor. Si además le añades otros familiares como los abuelos, y en nuestro caso los primos que más cercanos son, son los que están en el mismo colegio, aunque sean mayores, mejor que mejor.

Viernes y Sábado Santo con niños en Sevilla

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Después de haber disfrutado de la jornada grande de la Semana Santa sevillana y de su madrugada, disfrutaremos con nuestros niños de los días más sobrios de la Semana Santa: el Viernes y Sábado Santo.

Son ambos, días de luto, en los que en las calles de Sevilla se respira el negro riguroso, la sobriedad y la elegancia que se contagia de las cofradías de estos días.

El Viernes Santo.

Para mí muy personal punto de vista, el Viernes Santo en Sevilla es un día elegante al extremo. También me evoca la sobriedad y las jornadas lluviosas que a menudo evitan que se vean en la calle y toda su plenitud las cofradías que salen este día. Es a la vez un día para disfrutar de noche, pero con niños, es prácticamente imposible, así que saldremos de tarde y seguiremos este recorrido.

El Cachorro.

A las 16:30 horas iremos hasta la calle Castilla para ver al Cachorro. Este Cristo de la Expiración, representa perfectamente la agonía y último aliento de Jesucristo en la cruz. Es una obra de lo más real del último hálito de vida hecho talla.

La Carretería

Nosotros la hemos visto no pocas veces por la calle Temprado, pero a las 18:00 horas nos resulta más cómodo por la Plaza Nueva con nuestros niños.

La Soledad de San Buenaventura.

Aprovechando nuestra ubicación, esperaremos a que esta cofradía llegue a Plaza Nueva y la veremos también allí sobre las 19:30 horas.

La O.

La otra Esperanza, la Expectación, se viene a las calles del centro; otra Esperanza en Viernes Santo pasea por la calle San Pablo buscando la carrera oficial y la Catedral de Sevilla y allí es donde veremos pasar la cofradía con los peques. Si hace sol radiante se puede disfrutar de una tarde de diez con los niños al ver esta hermandad. Es a las 8 de la tarde más o menos.

Y se nos escapa el día ya. Ver más Cofradías no será compatible con la hora de nuestra vuelta.

Sábado Santo.

Al Sábado Santo le sucede lo mismo que al Viernes, se nos hace de noche muy pronto y apenas podremos ver pasos por tener que estar pronto en casa.

Los Servitas.

Saldremos a las 16:30 horas y veremos el paso de esta Cofradía en Dueñas.

La Trinidad.

Nos iremos hasta la calle Imagen para ver la cofradía en la calle Laraña a las 17:30 horas. Se acaban las procesiones y hay que aprovechar a ver las últimas.

La Soledad de San Lorenzo.

Nosotros la hemos visto salir, y aunque es fácil estar con los niños en la Plaza de San Lorenzo, preferimos esperar a las 19:30 a verla por la Plaza del Duque con toda la familia. Como hay tiempo entre esta hermandad y la previa, nos da tiempo a jugar en la propia Plaza mientras tomamos un café.

Santo Entierro.

Veríamos ya nuestra última cofradía en la calle por la Plaza Nueva a eso de las 21:30 al paso del Santo Entierro a su vuelta.

Y ya, hasta el año que viene si Dios quiere y es que… ¨la vida es una semana…¨que decía aquel.

Todos los horarios han sido tomados del Llamador, el programa de Canal Sur y del programa de Cadena Cope. Los recorridos han sido elaborados según nuestra propia experiencia como padres de familia numerosa con niños pequeños.

Jueves Santo y Madrugada con niños en Sevilla.

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A menudo parece imposible vivir una Madrugada en Sevilla con niños pequeños, pero es un día perfecto para disfrutar con los más chicos de la casa de la jornada del Jueves al Viernes Santo viendo cofradías de la Semana Santa en Sevilla. Pero empecemos con el Jueves Santo de día.

Jueves Santo:

Empezaremos este día de grandes cofradías en la calle temprano para ver:

Los Negritos:

Nos iremos hasta la Plaza del Salvador para disfrutar de esta hermandad. No sé si los de fuera de la ciudad lo sabéis pero la hermandad data de 1393 cuando se fundó para atender a personas de raza negra. A las 16:00 horas.

Las Cigarreras:

Nos moveremos ahora hasta la calle Temprado, detrás del teatro de la Maestranza a las 17:00 de la tarde.

La Exaltación:

Tomaremos nuestro carrito y a nuestros niños para irnos a la Plaza del Duque. Allí podremos ver pasar la Hermandad de la Exaltación a las 18:00 horas.

Montesión:

Éste será un buen momento para poder ver también esta hermandad por la misma Plaza a las 19:00 horas.

El Valle:

En la misma zona podremos ver esta cofradía con todos nuestros enanos. Serían las 20:30 y hora ya de volvernos a casa a descansar a las fieras.

Nuestra segunda opción:

Las Cigarreras:

En nuestro segundo recorrido podríamos ver la Cofradía en la Calle Temprado. a las 17:00 horas.

La Exaltación:

En la Plaza del Duque podremos mantener la idea de ver pasar esta cofradía. Serán las 18:00 horas.

Los Negritos:

Tendríamos que ir hasta la Cuesta del Rosario para ver esta hermandad a las 20:00 de la tarde.

Pasión.

Ver salir al Dios hecho madera hecho por el dios de la madera en la Plaza del Salvador, no tiene parangón. Se puede ir y de hecho desde aquí recomendamos hacerlo. A las 20:25 horas.

Madrugada.

Si hay un espectáculo en Sevilla en Semana Santa digno de ver es la Madrugada y parecería una barbaridad pensar en verla con niños, pero al amanecer hay pasos y es una buena idea para las muy valientes. Cabe decir que yo lo he hecho con mis dos niñas mayores.

La Macarena:

A su paso por la Plaza de la Encarnación veremos pasar esta cofradía abandonando el centro de la ciudad y yendo para su barrio. No es el enclave más bonito, pues hay momentos realmente bellos, como a su paso por Sor Ángela, pero nos conformaremos con verla de manera amplia y cómoda, como siempre. la cita es a las 8:00 de la mañana.

Los Gitanos:

A esta hermandad la podemos ver en la Plaza de Cristo de Burgos a eso de las 10 de la mañana.

Otra opción sería:

El Calvario.

En el momento en que hace su entrada en la Plaza de la Magdalena en torno a las 7:30 de la mañana.

Esperanza de Triana.

Ver pasar esta cofradía es todo un espectáculo. Como dije ayer, yo viví en la calle Adriano, en el barrio del Arenal, y como también os he contado por Instagram yo no teenía ni idea de Semana Santa ni de pasos. Dormía profundamente cuando una banda me despertó. Me asomé asombrada a la ventana y ahí estaba. Un hervidero de gente se agolpaba abajo en la calle y veía pasar la hermandad por el Baratillo.

En el año 2014 salí con mis niñas y el taxi me dejó en Antonia Díaz. Me fui hasta Pastor y Landero y vi la cofradía perfectamente con las niñas. Hay un espacio de tiempo para verla tranquilamente entre la bulla del Baratillo y el saludo de las dos hermandades y la que se forma en el Puente de Triana de vuelta al barrio, donde comienza el espectáculo; pero eso, sin niños…

Y así nos despedimos prácticamente de la jornada. Mañana os resumo Viernes y Sábado Santo.

Miércoles Santo con niños en Sevilla.

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Llega el Miércoles Santo y casi todos las vacaciones de Semana Santa. Algunos se irán a la playa y otros vendrán a Sevilla: ¿No sabes qué ver con niños? Te presento otra entrega de qué pasos ver el Miércoles Santo en Sevilla con peques, carritos y hasta los abuelos.

De nuevo nosotros nos planteamos dos opciones.

La primera opción:

La Sed

Nos iríamos al barrio de Nervión para ver a las hermandades que este día hacen estación de penitencia desde aquí. Así veríamos pasar la cofradía por Eduardo Dato a las 13:30 horas así que intentaríamos tomar algo ya que estamos en la calle después de ver pasar la cofradía.

Mamagnomo en Miércoles Santo viendo la Sed
Como veis no hay nadie detrás de nosotras en nuestro selfie.

El Carmen Doloroso

Atravesando los Jardines de Murillo llegamos con un agradable paseo al centro de la ciudad. Llegaríamos a la calle Trajano donde podremos ver pasar El Carmen Doloroso. Es un buen sitio para ver los dos pasos que lleva la cofradía.

El Baratillo

Esta hermandad es de mis favoritas y no sólo de mi marido. Yo viví muchos años en el centro y algunos de ellos en el barrio del Arenal, en la propia calle Adriano. Allí está la Capilla de la Piedad y ver la salida desde la terraza de nuestro edificio era súper emocionante. Nosotros ahora con tanto niño la veremos en la Calle Pastor y Landero ya que Adriano, no es una opción ya.

San Bernardo

La hermandad de San Bernardo es una de las más emblemáticas de este día. Tiene mucho peso y perdérsela no es una opción. Nosotros proponemos verla con toda la familia por la Plaza del Triunfo a eso de las 19.30 horas.

Cuando dejemos de ver el palio hay dos posibilidades, ver La Lanzada por la calle Alemanes o  el Buen Fin por la Plaza del Salvador.

La segunda de las opciones nuestras pasa por:

San Bernardo

Veríamos esta hermandad pasar por el Puente de San Bernardo, precisamente. Muchos sevillanos dicen que el recorrido de esta hermandad es el más bonito de la Semana Santa.

Gnomi chica cogiendo caramelos el miercoles santo.
Un nazareno de San Bernardo dándole un caramelo a mi tercera casi en exclusiva para ella.

Buen Fin

Atravesaríamos los Jardines de Murillo de nuevo para adentrarnos en el centro de la ciudad y llegar a la Plaza de San Lorenzo. Allí podremos ver pasar la cofradía a las 18:00 horas.

La Lanzada

Estamos en un buen momento y ubicación para ir hasta la Alameda de Hércules y ver la hermandad de La Lanzada pasadas las 18:30 horas.

El Carmen Doloroso

Iríamos en esta ocasión hasta la plaza del Cristo de Burgos al encuentro de la cofradía en torno a las 20:30 horas.

El Baratillo

Por la calle Santo Tomás a la vuelta aunque sería a las 22:30 y ya muy tarde para los más pequeños, aunque ya sería demasiado tarde para los más peques.

Esta guía también sirve para novatos e inexpertos como yo, que de haberlo sabido hubiera visto muchos pasos aquellas Semanas Santas de mi juventud.

Martes Santo en Sevilla con niños.

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¿Qué hacer en Sevilla un Martes Santo con niños? Nosotros tenemos claro que iremos a ver pasos, y desde aquí recalcamos que ir con niños pequeños incluso en carrito no es óbice para disfrutar de las cofradías en la calle.

El Cerro

Para disfrutar de esta hermandad con nuestros pequeños gnomitos sin morir en el intento, nuestra opción pasa por llegar al centro pero verla por la Puerta de Jerez o la Calle San Gregorio pasadas las 16:30 horas.

Los Estudiantes.

La Hermandad de los Estudiantes este año cobra especial relevancia puesto que nuestra hija mayor la ha presentado en un trabajo en clase y por supuesto de mi marido, ya que ha sido hermano durante muchos años.

Nos encanta la cantidad de niños que lleva el cortejo y los vemos siempre, con admiración, a esos nazarenos que cuidan de tanto niño, que son los llamados paveros. La veremos en la Plaza del Triunfo a las 6 de la tarde.

San Benito

En este momento nos vamos bastante cerca de dónde estamos, a la calle Alemanes, a ver el paso de la Hermandad de San Benito, que otro años veíamos bastante tranquilos en Luis Montoto pero que al haber cambiado el día por completo, este año lo cambiamos por esta ubicación.

El Dulce Nombre.

Para no movernos mucho, nosotros nos vamos ahora a la Plaza del Salvador, a ver pasar esta hermandad. Hay que fijarse en el manto de la Virgen, que después de una profunda restauración, este año lo estrena.

Y nos marchamos ya a casa a descansar para el día siguiente.

Lunes Santo con niños en Sevilla.

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Tras la primera jornada de la Semana grande en Sevilla llega el Lunes Santo, un día en el que se pueden disfrutar con niños de las hermandades de los barrios.

La primera de las dos opciones del Lunes.

De la misma manera en que el Domingo de Ramos salimos con nuestros niños, hoy lo volveremos a hacer igual: cogemos nuestro carrito de bebé, el patinete y las criaturas y tiramos para la calle.

Polígono San Pablo.

Veríamos el paso de la hermandad por Luis Montoto a su paso por el acueducto de la ciudad. Es un espacio abierto y amplio y se puede dejar a las fieras campar con libertad para que jueguen. Sería sobre las 13:30 horas del día.

La Redención

Aprovecharíamos nuestra ubicación para llegar a la Plaza del Cristo de Burgos. Como da tiempo de sobra desde el paso de la cofradía anterior podemos ubicarnos en un buen lugar. Aunque haya columpios en la plaza, no creo que estén muy disponibles para jugar,así que mejor hacer bolas de cera con la que cae de los cirios de los nazarenos.

Santa Genoveva

Una vez vista la Virgen del Rocío nos iríamos a la avenida de la Constitución para estar con todos nuestros niños, carrito y patinete; serían las 16:00 de la tarde más o menos, ya que cabe recordar que si la cofradía tarda en pasar no nos apremia el tiempo tanto.

San Gonzalo

Nos daría tiempo incluso de ver la hermandad de San Gonzalo a las 18:00 por el puente de Triana. Nosotros la hemos visto y pese a lo que parezca no es un sitio complicado de gente. Hay bastante espacio y una luz de tarde muy bucólica. Otra cosa es que nuestras pequeñas bestias sepan apreciarla.

En este momento tenemos un espacio de tiempo libre hasta ver nuestra próxima sugerencia. Nosotros somos muy dados a tomarnos un helado en Reyes Católicos y llenarnos de chocolate hasta que a las 21:00 veamos la siguiente hermandad.

Santa Marta

Santa Marta junto con la hermandad de la Borriquita quizás sea de las más difíciles de ver fuera de carrera oficial. Nuestra propuesta es verla en la Plaza del Salvador ya al caer la noche, a las 21:00 horas, aunque con el cambio de hora, no sería tan oscura la tarde. Y ya a casa a bañarse (o no) y dormir tras cenar.

La segunda opción del Lunes.

Para nosotros la mañana del Lunes Santo transcurre en el Tiro de Línea.

Hermandad de Santa Genoveva

Nosotros vamos toda la familia a la calle Almirante Topete a ver pasar la hermandad. El año pasado hacía muchísimo sol y calor y cómo sugerencia lo ideal es ponerse en la acera de la izquierda mirando a la calle Cardenal Bueno Monreal. Aunque este año la predicción meteorológica es de poco sol, así que nos podemos poner dónde queramos. Lo más destacable de esta cofradía son sus bandas que a los niños les suele gustar muchísimo. Especialmente los tambores, como a mi mediana mayor.

Nos retiramos a casa a comer y si nos apetece emprendemos rumbo al centro.

Las Aguas

Allí veremos a la Hermandad las aguas por la calle Castelar, a las 19:30. Nos ha dado tiempo de descansar de sobra.

Vera Cruz

Veremos entonces la cofradía de la Vera Cruz a su paso por la Plaza de la Concordia en torno a las 20:30 de la tarde.

Homenaje a mi tercera niña.

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Hoy hace tres años que volví a tener una de esas citas a ciegas de la que sales profundamente enamorada.

Mi tercera nació tal día como hoy hace tres años. Un parto largo, duro; una niña muy grande; 4 kilos de bebé.

Aquella mañana a estas horas ya estaba yo preparándome para vernos pero pasarían 12 horas hasta que esto pasara.

Hoy de tí, tras este tiempo conociéndonos, sólo puedo decir que eres todo personalidad y carácter.

Eres la pequeña de las tres. Pero cualquiera diría siquiera que eres pequeña. Eres enorme. Tienes salida para todo.

Un marcado carácter, fuerte personalidad, mucho genio… vamos, que sabes lo que quieres de sobra. No eres fácil de doblegar ni convencer.

Me encantaría para tí que no cambiaras. Que siempre siguieras así: fuerte, decidida y con determinación.

Hubo una vez una conocida, con hijos ya mayorcitos, que me dijo que las madres debíamos tener especial cuidado con nuestras niñas y no machacarlas. Que son muy sentidas con nuestras palabras y críticas.

Pues yo soy de querer respetar tu forma de ser porque me parece una gran virtud que no te dejes achantar, que no puedan contigo, que tengas las cosas claras, pues nosotras las mujeres siempre andamos con dudas en un mundo donde hace falta determinación.

Ser sumisa no va contigo. Al menos no ahora. Me encantaría que conservaras esta virtud ya que la de la inocencia se irá perdiendo irremediablemente.

Me encantaría que siguieras tan unida a mi madre como estás. Que fueras la nieta que siempre está con ella. Tú ves a tu abuela. Yo veo a mis dos líneas, una ascendente y otra descendente, que me atraviesan y quedan unidas.

En fin. Te enfrentas a un mundo para el que estás preparada de sobra a tu nivel. A medida que crezcas y encuentres barreras, espero que puedas franquearlas. Yo estaré aquí para observarte. Para levantarte. Para apoyarte y animarte.

No tengas miedo mi niña, vas a poder con todo. Eres genio y figura y eso es hasta la sepultura.

Me alegro de que hayas llegado a esta casa, que hace tres años vinieras tú, que aunque eras un bebé gordote y dormilón durante el día , nos diste malas noches como las demás.

Pero tú me diste la fuerza que necesitaba para salir yo adelante con mi proyecto de empresa. Me inspiraste en ideas. Me obligaste a salir. Y eso te lo agradeceré siempre. A ti y a todos tus hermanos, pues cada uno juega un papel fundamental en esta historia de mi vida.

Sois los ejes de ella. Me alegro de haberte recibido y que estés creciendo aquí ¡como una niña la mar de feliz! Que así sea, preciosa.

Mi vida con cuatro.

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Bueno, me he propuesto volver al blog como llevo haciendo desde hace tiempo. Este cuaderno me lleva acompañando más de cinco años pero ha tenido distintas etapas.

A veces me acompaña a diario, otras veces mensualmente y hay momentos que ni siquiera. Me aterra que se note que no tengo mucho qué contar y que hablo por hablar, como veo en otros blogs.

Y claro, me exijo tanto en contenido que termino por abandonar por pensar que voy a ser una intensa.

En gran medida también escribo menos porque ya no tengo el tiempo libre de antes.

Mi vida con cuatro hijos es apasionante pero me deja sin minutos al día para vaguear, distraerme o inventar. El nivel de exigencia es duro.

La maravillosa ventaja que le encuentro a tener muchos niños es que la vida es plena. Cada momento se vive intensamente. Esto hace que las semanas vuelen, de los meses no nos demos ni cuenta y que de repente estemos celebrando otro cumpleaños más sin haber reparado en que se ha ido otro año más, aprovechado al máximo, eso sí.

Mi vida es fácil, eso también ayuda. En estos años he pasado momentos de duelo y desengaños en el mismo ámbito de la familia y me ha hecho sentir triste, sola y excluida.

Ahora, en cambio, ya adaptada a la situación familiar (que conste que no es la de mi marido o mis hijos, ésta es maravillosa, sino la de la familia extensa), soy plenamente feliz y doy gracias cada día.

Nuestra bendita rutina empieza los lunes. Mi marido levanta, viste y peina a las niñas para el cole y la guarde. Yo doy el pecho al peque que apenas me deja separarme de él.

Mi madre pasa temporadas con nosotros pues vive sola y, lejos de ser una suegra rompiendo la armonía del hogar, se ha convertido en una abuelita indispensable para mis hijos y a las que todos adoramos. Está super valorada en esta casa y es un bastión en mi vida. No hay nada como la familia para sentirte querida sin límites.

Ella se levanta con las niñas y les hace la merienda mientras yo sigo con mi secuestro lactante en la cama con el niño.

Y todo fluye y se van a la guarde, al cole y al trabajo. Y en casa quedamos la abuela, el peque y yo. Entre desayuno, organización doméstica, trescientas lavadoras por colores, recogida y tendida de colada y dos cosas más, es la hora del almuerzo. [Gritos] jaja.

Comemos los adultos ya que las demás comen en el cole y la tercera jamás quiere almorzar. Esto da para otra historia.

Se va el padre y tomo yo el relevo. Nos hemos estrenado con deberes. Ayer estudiábamos Roma para exponer sus monumentos; Almería para conocer sus fiestas (y aún nos queda Granada); hacer un plano de nuestra casa para la guarde (¡deberes a los dos años…!) Y atender la demanda del bebé.

Acabamos, recogemos y al baño. Ducha, pijama, cena y a arengar a las fieras para que se acuesten. A veces hacemos pleno y se duermen todos. La mayoría del tiempo se duermen las dos mayores sólo. La tercera tarda un poco más en irse a la cama y el bebé a las 11 me dice que me acueste a darle la última toma.

Nos acostamos y ya nuestra semana acaba en viernes. Ha pasado otra más volando.

Los fines de semana son otra cosa, menos mal. Empiezan el viernes con el respiro que nos da María José que nos ayuda con la plancha y a vivir en un ambiente agradabilisimo que dura lo que tardan las fieras en volver del cole. Las niñas se levantan tarde y podemos dormir bien. ¡Duermo mejor con cuatro que con una!

Gracias a la vida. Si tenemos aliento hacemos algo mi marido y yo. Si no, nos quedamos el finde en casa disfrutando del hogar.

Un hogar lleno de actividad diaria que llena nuestros días.

¿ A vosotras os vuela el tiempo como a mí? Yo me estoy haciendo mayor sin darme cuenta y por eso sigo pensando que no tengo ni treinta 😎

Mis cuatro lactancias.

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Antes de empezar a hablar de mi lactancia con mi cuarto bebé debería resumir, para todas las que habéis llegado ahora al blog, cómo fueron las lactancias anteriores.
Con mi primera hija la lactancia fue en diferido, esto significa que me saqué la leche durante 2 meses para dársela en biberón ya que ella nunca se cogió el pecho puesto que yo ni sabía cómo se daba el pecho, ni la niña había salido con fuerza suficiente para poder prenderse, ni además, tenía apoyo por parte de las matronas del Hospital Virgen del Rocío ni mucho menos alguien a mi alrededor de dónde poder sacar algún tipo de idea.
Así que cuando me dieron el alta nos fuimos a casa con un bebé que llevaba más de 48 horas sin comer, que no se prendía el pecho, que a mí no me había subido la leche por falta de estímulo y que apenas lloraba porque no tenía hambre o porque no tenía fuerza, no sé. Al cabo de un día y medio en mi casa mi madre me dijo que por favor le diéramos un biberón porque esa niña lo que tenía era mucha hambre, así que fue mi marido a la farmacia y compró leche y se la ofreció un biberón que tardó en tomarse un segundo aproximadamente. Recuerdo que mi sensación fue de fracaso total porque llevaba como 42 semanas esperando a poder darle el pecho a mi hija como lo había hecho mi madre con mi hermana durante casi un año a libre demanda y de repente algo fallaba.
La idea que había tenido inicialmente no se materializaba. Era totalmente imposible; la niña no cogía el pecho de ninguna manera ni aún habiendo comido teniendo fuerza ya y no tenía ese reflejo de succión conmigo sino solamente con el biberón. Este primer postparto fue un poco complicado porque yo me encontraba bastante mal, la niña era bastante demandante desde el primer momento. Era muy difícil que comiera, con lo cual era muy difícil que durmiera y era muy difícil que estuviera tranquila y además, era una niña bastante despierta y nunca se quedaba calmada por más de una hora, con lo que el descanso para mí era una utopía.
Establecí con mi primera hija un vínculo muy fuerte, muy instintivo y muy animal, a pesar de darle biberón y no el pecho directamente y estar enganchada todo el día el sacaleches, así que para mi dar el biberón se convirtió en una cosa habitual y para nada óbice de la relación madre e hija y del vínculo inicial.
Con mi segunda hija fue completamente al revés: la niña tal como nació la dejé sobre el vientre y ella solita fue reptando hacia el pecho y se prendió enseguida. Ya había leído mucho sobre lactancia en blogs y ella se enganchó muy bien y tomó el pecho desde el primer momento.
A esta niña le di el biberón puesto que tenía la experiencia previa de su hermana y no quería que pasara igual, y el resultado fue buenísimo porque la niña al comer algo limpió bilirrubina y pudimos irnos a casa sin necesidad de reingresar a pesar de estar bastante amarilla.
Recuerdo esa experiencia muy tierna por decirlo de alguna manera, el vínculo que establecí con ella también fue bastante fuerte y tuvimos una lactancia materna exclusiva feliz hasta que con 40 días le detectaron una alergia a la proteína de la vaca. Yo no fui capaz de seguir una dieta estricta, pues en principio me quitaron el pollo, el pescado, el huevo, la ternera, la leche y todo lo que tuviera trazas hasta que pudieran ver definitivamente a que era alérgica la niña. Aquí fue cuando tuve mi primer contacto con la leche hidrolizada y más tarde con la elemental puesto que la niña tenía una alergia bastante fuerte y era muy sensible a cualquier tipo de proteína. La leche hidrolizada tiene aminoácidos y no proteínas y er la que toleraba, a pesar de que huele fatal.
Con mi tercera hija la experiencia previa me había hecho estar bastante confusa no sabía si darle el biberón de leche normal si llevarme un biberón de leche hidrolizada o si darle el pecho. Así que opté por la lactancia mixta para que la niña se alimentara las primeras horas de vida.
Establecer la lactancia materna no fue posible puesto que a los tres días la ingresaron en neonatos como ya conté en el post anterior y allí le daban de comer con biberón y mientras tanto yo estaba en casa y no me subía la leche porque no tenía ningún tipo de estimulación en los 3 días que estuvo ingresada. Fui a pedir la pastilla dostinex para quitarme la leche cuando la niña no tenía ni una semana de nacida y le retiré la lactancia materna y y me esmeré en buscar algún tipo de señal que hiciera pensar que la niña tenía alergia a la proteína de la vaca. No me equivoqué y cuando la niña cumplió el noveno día de vida en efecto dio señales de esto y directamente pasamos de la leche de fórmula normal a una hidrolizada, teniendo en cuenta la experiencia de su hermana anterior.
Debido a mis experiencias anteriores cuando llegó el momento de plantearse qué hacer con el cuarto hijo decidí darle biberón directamente para que pudiera comer desde primera hora y de esa manera no seguir sintiendo yo el fracaso de mis lactancias de continuo. Pero como el hombre propone y Dios dispone, mi hijo nació con muchísima hambre y a pesar de tomar biberón desde el primer momento seguía llorando por hambre; había cogido el pecho muy bien y aunque yo había pedido en paritorio las pastillas dostinex para que no me subiera la leche no me las tomé cuándo me las traían a la habitación las enfermeras.
Yo las dejaba porque mientras el bebé estaba el pecho no lloraba y como había nacido tan débil pues había un instinto en mí que me hacía ponérmelo al pecho y calmarlo así antes que dejarlo llorando ya que suficiente lloraba ya en la lámpara de fototerapia.
Salimos del hospital habiendo subido ya la leche puesto que estuve 4 días allí y establecimos la lactancia materna sin ningún tipo de problema; las enfermeras venían siempre a decirme que no dejara que subiera la leche si quería tomarme las pastillas y dar el biberón y se quedaban bastante sorprendidas cuando les explicaba que le daba el pecho para que se calmara porque era la única manera de que el niño no llorara y que establecer la lactancia era lo de menos. Era un complemento.
El bebé quería tener el contacto conmigo y estar siempre chupando, y las pobres enfermeras vinieron varias veces a darme explicaciones y ella tampoco entendían cuál era mi experiencia previa pues pensaban que al tener cuatro hijos era toda una experta 🤣 cuando, en realidad, no tenía ni la más remota idea simplemente me estaba dejando llevar un poco por mi instinto y las hormonas.

Mucho piel con piel y hormonas de amor por todos lados.

Así que aquí estamos, con una lactancia feliz sin grietas que ya es decir, un montón de hormonas, unas noches muy llevaderas dando el pecho en la cama sin despertarnos ninguno de los dos y dando algún biberón de ayuda si estoy muy ocupada con las niñas o el bebé tiene mucha hambre y no se sacia.
Pero de momento estamos felices y unidos. Ojalá no salga la alergia a la proteína, que ya me dijo la pediatra que lo vio, que es un antecedente que sus hermanas la tengan para que el pueda desarrollarla. Por eso no dejó el biberón, para ver si tomándolo a diario, no se sensibiliza a la PLV.