Me voy de vacaciones. Postureo y seguridad.

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Si hay algo que en las redes sociales se mueve en vacaciones es, sobre todo, el postureo, – un clásico de este es el “aqui sufriendo” o sus variantes en ciudades como “Galifornia” o “Cadizfornia” -. El deseo de compartir dónde estemos nos hace olvidar la seguridad y nos colgamos un cartel enorme que dice “me voy de vacaciones”.

¿Qué hacer?

Fácil: no decir nada, pero sin pasarse. El otro día sondeé bastante el tema y parece bien difícil cómo hacer para que nadie se dé cuenta de que no estás si durante todo el año has subido fotos regularmente. Aquí el decálogo para mini, micro y nanoinfluencers como yo.

1. No decir ya estamos en la playa. ¡Bienvenido agosto!

Esto indica que tu casa está vacía. Y a pesar de los atardeceres, la gente que te ve tiene amigos con los que comenta y estos conocidos que saben que no estás. Todos lo han visto por internet.

2. Subir las fotos a toro pasado.

Sí. Se puede fardar a la vuelta. Aunque claro, no mola tanto por estar desfasado. Es mejor decirlo al instante.

3. Hacer falsos directos.

Esto es para pros, la verdad, lo hacíamos en la radio y en la televisión y por eso yo sé que existen. Años de becaria me avalan. Pero en este caso que están de moda los stories, sirve: los pregrabas y los subes cuando quieras.

4. Subes fotos neutrales.

Si en vez de poner fotos de las maravillas que estás viendo donde quiera que estés, pones fotos neutrales, mejor. Tipo un selfie de cerca, una cena sin ubicación ni la carta, fotos de nosotros en un fondo neutro… es una foto pero sin decir dónde te hayas.

5. Para los más enganchados: stories en blanco y negro.

Para quienes no podemos dejar de subir stories contando tonterías varias, no mostrar dónde estamos es difícil porque ¡se ve! Es decir, en mis stories sale mi sofá y casi todas lo habéis visto, hablar desde otro sofá canta por bulerías. Así que un blanco y negro y ya nadie sabe qué sofá tengo detrás.

Pd. El gotelé juega malas pasadas porque si tu casa es moderna, no como la mía que si lo tiene, carece de esta bella técnica en las paredes y todos nos daremos cuenta de que estás en una casa vacacional, mejor elige un armario 🤣

6. Buscar entornos no significativos.

Si no compartir durante un mes es algo inviable, busquemos entornos neutros: un parque con columpios, un sitio poco representativo, una pared blanca de fondo…

7. Programar.

Esto es para redes sociales antiguas como Facebook o Twitter. No aplica en instagram donde solo puedes dejar La foto en borradores, pero al menos ayuda.

Si precargas fotos de tu estilo y las dejas programadas se irán publicando en tu ausencia con los textos que tú quieras, aunque esto duplica el trabajo para quienes son usuarios y no influencers. (Me sale la vena de la Giganta comunicación).

8. Los kilómetros.

Aunque muchas me hayáis dicho cuando cuestioné esto de la seguridad que vuestras madres iban a vuestro piso para poner orden y limpieza (suertudas), aún así, si estáis a kilómetros de distancia no podréis reaccionar rápido si algo pasa, así que no digáis dónde estáis. Yo tengo la playa a una hora y si voy, vuelvo en el día; pero de vivir en Segovia, la ida y vuelta en un mismo día es imposible y se da por hecho que no hay nadie en casa.

9. Obviamente, la ubicación.

No pongáis ni etiquetéis ningún sitio si no queréis que se os vea allí. Pero ni en stories que luego todo se sabe.

10. Desconecta.

Es difícil pero una desconexión es buena para todos. Para mi las redes sociales son una ventana al mundo y me encanta ver el contenido de los demás y justo ahora en verano no hay casi nada. Yo supongo que seguiré conectada porque me encanta esto, pero no tanto ahora que ya estamos los 6 sin trabajar fuera de casa, disponibles para hacer planes.

Así que a disfrutar del “veranito” y los postureos varios, pero como siempre con cabeza, que hay alguien siempre mirando, aunque resulte aterrador…

Rizos secos, así los hidrato yo.

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Aquí os traigo una mini guía sobre cómo hidratar los rizos cuando están demasiado secos: especialmente tras un embarazo, postparto y lactancia. He estado informándome en páginas especializadas en curlys y aquí va mi experiencia.

El pelo. Los rizos y el nido de avestruz.

Poco queda que añadir a este título sobre los rizos en el pelo y el nido de avestruz: esta fue la sensación que tuve yo la semana pasada al levantarme con el pelo totalmente enmarañado ,tras haber dormido una noche sin trenzar mi cabello.

fue tal la sensación de impotencia al no poder ni siquiera rascarme la cabeza debido a que tenía una extrema sequedad en todo el pelo que, sin pensármelo dos veces, me bajé a la peluquería.Recién cortado, me sentí liberada, peropero es cierto que el pelo, aunque corto, seguía estando muy seco.

A llegar a mi casa me lo modelé con agua y el aspecto de mi melena quedó así.

Estaba mucho mejor que antes pero es cierto que necesitaba un cuidado extra.

Con el pelo largo había cuidado cada mes de mi melena aplicándole la mascarilla de icon que os comente las veces anteriores y que dejaban el pelo muy hidratado, pero que me esclavizaban durante 15 minutos con el secador aplicando calor indirecto.

Para una madre de 4 esto es tarea herculea.

Por eso corté radical. Pero lejos de solucionar, estaba cómoda pero con pelo estropajo corto. Así que pedí ayuda.

Visité varias páginas webs y foros hablando sobre pelos rizados y me hice con una mascarilla especial para pelo afro, pero si a ese pelo le vale a mí también no? para llegar hasta aquí hoy:

Me hice una mascarilla DIY que dejé cubierta con un gorro de plástico y un pañuelo de tela puesto que goteaba y luego, tras la ducha, me puse la mascarilla Inner Home con calor indirecto durante 15 minutos.

Aclaré con agua fría Tras una hora y me puse un activador de rizos de fructis de Garnier y la mascarilla Curl la la, que dejé en el pelo sin aclarar. Esto tiene un nombre pero no recuerdo cómo se llama la técnica.

El pelo lo tengo hidratado de momento pero es cierto que voy a tener que ponerme una hidratación extra este verano puesto que el sol ha sido lo que ha terminado de estropear mi pelo posparto teñido y con mechas.

Hipotiroidismo postparto (mi experiencia)

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Allá por el año 2011 me convertí en madre por primera vez. Todo iba aparentemente bien después de haber tenido a la niña, salvo una serie de síntomas que derivaron en mi experiencia con el hipotiroidismo postparto.

¿Qué pasó?

En teoría nada. El postparto inmediato iba bien. La lactancia materna en biberón porque la niña no agarraba el pecho también iba bien (aunque era un poco estrambótica, pero me hacía sentir que hacía las cosas bien). La niña dormía mal y comía lo justo, pero estaba sana.

Con todo lo anterior y como no descansaba porque me auto exigía mucho en ese momento inicial como madre (ya no), era normal que estuviera agotada. Eso se traducía en molestias en la espalda. En un estado de somnolencia y alerta mezclados.

A su vez derivaba en dolores musculares, como de agujetas, en la espalda, atribuibles a que cogía a la niña mucho en brazos porque lloraba bastante.

Además no quería estar en casa porque la niña lloraba más y a mi se me hacía más pesado todo, con lo que pasaba a veces el día entero fuera de casa.

Me iba adonde fuera con tal de no estar con la niña en casa llorando y en brazos y yo desesperada por no poder dormirla y no atenderla bien. Esto seguía provocándome más cansancio y era un bucle difícil de sobrellevar.

Los síntomas

Fui al médico de cabecera cuando me dolía demasiado la espalda. Sentía de manera dolorosa cada vértebra. Además me dolían los músculos dorsales también.

En el apartado de articulaciones me dolían los pies, los tobillos, las rodillas y los codos.

Me cosquilleaban los pulgares y descubrí el dolor del túnel carpiano.

Todos estos dolores eran molestias fuertes pero no me impedían levantarme, cuidar de mi hija y salir a pasear. Hasta que forcé tanto la máquina que hubo un día en que no pude seguir ya.

Obviamente se me caía el pelo, pero a mi siempre se me cayó mucho así que no hice caso.

No tenía una dieta saludable y tampoco es que fuera mucho al baño, tampoco hice caso a eso.

Estaba cansada pero loca de amor por mi bebé tan deseado, así que no hice caso a que yo era la que lloraba mucho y el hecho de recordar el parto era como un trauma para mí.

Una noche no pude más y me fui a urgencias y el médico me diagnosticó depresión postparto. Casi me mato de risa en su cara. Vamos. Deprimida. Si estaba feliz con mi niña adorada que tenía ya 6 meses.

El diagnóstico

Fui al médico de cabecera a hacerme la analítica que no me dijeron en el hospital ni en la matrona que debía hacerme, pero que leí por internet que era bueno.

Y salió: hipotiroidismo. De ahí al especialista que me observó y aseguró que no tenía bocio y listo.

Encajaba cada síntoma: dolor muscular y articular; depresión, cansancio, mis 8 kilos de más; estreñimiento y caída del cabello.

Y di con mi endocrina, por azar, y menos mal.

Me recetó eutirox y una dieta para adelgazar lo cogido en el embarazo. La pastilla diariamente.

La mejora fue muy rápida. Seguía sin dormir, cansada, y con un bebé demandante pero ya no me dolía tanto todo. Ni los pies ni la espalda. Ni las vértebras ni las manos.

Ahora era una madre agotada normal. Seguí con mis inconvenientes de tener un bebé de alta demanda que me sobrepasaba, pero me estabilicé. Tanto, que repetí embarazo enseguida 🤣🙈🤗 y así unas cuantas veces más!

Menos mal que tiene solución. Amo a mi endocrina y al Eutirox ❤️ y a mis 40 kilos de menos que he perdido en todos estos años después de cada uno de mis seis embarazos y a todos los síntomas que han desaparecido.

No hay que hacer oídos sordos a las señales que manda el cuerpo: el cansancio es normal hasta cierto punto; lo demás tiene cura!

De paseo estival por Sevilla.

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Hoy rompiendo un poco la línea maternal os traigo un post de egoblogger para el cual elegí a mi hija Segunda como fotógrafa en una tarde de paseo estival en este verano maravilloso en Sevilla.

El look del paseo.

El vestido es de Bershka de la nueva colección de verano.Ya sabéis que este año me he apuntado a la tendencia del moño con un pañuelo. Este que llevo es blanco de lunares negros de Lefties.

Las gafas de sol de Mango Man. Me encantan.Y por último os enseño este bolso tendencia de La Libélula Shop.

¡La verdadera cara del egobloggerismo maternal es esta! Niñas corriendo alrededor y otra haciéndome mil fotos y unas cuantas ¡de su propia cara! ¿A quién saldrá la niña?

Un post diferente para un verano agradabilísimo en la Plaza del Salvador en pleno mes de julio a media tarde en Sevilla. ¡¡Una maravilla!!

Almacenar ropa de otras temporadas

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Hoy os traigo el post que me habéis pedido tanto por mensaje privado sobre cómo almacenar la ropa de otras temporadas en bolsas herméticas cerradas con aspiradora.

Las bolsas.

Las bolsas herméticas las venden en cualquier establecimiento ya sea una gran superficie, por Amazon o bien en uno conocido como los chinos.

Es muy importante no dejarse llevar por el precio pues entonces compraremos irremediablemente las bolsas herméticas en los chinos y muy felices de nosotros pensaremos que hemos hecho buena compra cuando en realidad hemos tirado el dinero.

Las bolsas herméticas de los chinos funcionan aproximadamente durante tres semanas, a partir de que transcurre este tiempo, de alguna manera se abren y lo que había quedado perfectamente envasado, pasa a estar almacenado con aire y abombado. Eso es todo menos lo que nosotros queríamos.

La segunda opción que en mi casa barajé fue la de comprar en Amazon bolsas herméticas con supuestamente dos años de garantía. Volví a tirar el dinero. Aunque al menos éstas han durado un año.

Para mí, la única opción son las bolsas que os comenté en redes sociales de la marca Ziploc. (Valga decir que este post no es patrocinado con un mísero céntimo ni siquiera con una sola bolsa hermética para bocadillo).

En Sevilla se encuentran en el establecimiento americano Costco si bien se pueden encontrar también en Amazon y te las traen a domicilio aunque no son tan baratas como en el primer sitio.

Almacenar la ropa es muy fácil. Simplemente hay que seleccionar y guardar; personalmente no le introduzco ni bolitas de alcanfor ni jabón perfumado, pero es cierto que se podría hacer si se quiere dar algún tipo de olor a la prenda, aunque al no tener aire, no sería muy útil, creo.

Después de haber guardado la ropa simplemente hay que activar la aspiradora y absorber todo el aire de las bolsas que quedan perfectamente comprimidas y preparadas para ser almacenadas sin que les afecte el agua, la humedad o el aire.Os dejo mi vídeo de hoy.

No os fijéis en la puesta de escena que ya sabéis que yo no soy profesional de esto y simplemente quería compartir con vosotras esta útil manera de guardar la ropa de invierno.

¡Espero que os guste!

Vestir a unas damitas para una boda.

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Os traigo esta entrada a petición popular ya que no paráis de preguntarme sobre el tema de vestir a unas damitas para una boda como la nuestra del sábado.

La clave: los complementos.

Para la novia, que fue quien decidió y eligió cada detalle, lo más importante desde el principio fueron los complementos.

Me pidió que las niñas llevasen canotiers, ya que quedaban muy vistosos, y quería combinarlos con una cinta a conjunto con los fajines que le iban a poner a los pajecitos.

Un truco, para evitar que se caigan es coserles una diadema, cosa que me enseñaron en la tienda en que se compraron los sombreritos.

Los fajines los cosieron con mimo las tías de la novia.

Al igual que los sombreros que llevaban este detalle tan mono:

Para las damitas se escogió un vestido blanco de lino al que se le añadió un botón forrado en el mismo tono, del que también se encargó la novia.

Y para los zapatos elegimos unas alpargatas de esparto básicas de pisamonas.

El vestido básico es de Andrea milano de esta colección de primavera verano de 2018. Lo curioso de esta tienda que yo no conocía es que los vestidos cuestan 30 €.

Para los niños se eligió un pantaloncito de coral coral combinado con una camisa blanca e iban también ideales y muy vistosos de este color.

A las niñas la peine con una trenza de raíz para que les encajase bien el sombrero y quedaran elegantes y sencillas a la vez. Sin complicaciones.

El cuarto hijo: mi reconciliación con la maternidad.

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Vengo de comentar por ahí cómo ha sido esto de tener un cuarto hijo y me ha salido tan real y de tan adentro que ha sido “mi reconciliación con la maternidad” que me he venido a por un post.

Os cuento mi vida como madre que sé que os gusta leerla.

Mi primera hija me superó. Por completo. Si hubiera sido como mi cuarto hijo ahora tendría diez. Es una niña perfecta, pero no nació para ser bebé: ella quería ser mayor. No os puedo explicar con palabras sin que suene a relato fantástico pero era un bebé que quería crecer rápido.

Mi segunda hija se ganó el título de Santa. Luego demostró ser un bebé y nada extraordinario pero al lado de la primera era un bebé calmado. Era un bebé de los que reposan la cabeza en tu hombro y dormía. Algo inaudito. Luego dejó de dormir y luego de comer…

Mi tercera era una gran bebé. Nació con 4 kilos y sigue siendo grande. Dormía y comía que mantener ese cuerpo no era fácil. Pasados seis meses de su nacimiento dejó de dormir bien y al año tampoco comía… Otro bebé de esos que no son de libro.

Mi cuarto hijo es un bendito y duerme y come.  De los cuatro es el único con lactancia materna que se vaticina prolongada. Se ha dado la vuelta hoy al fin por primera vez: tiene 6 meses y 12 días. Su primera hermana se sentó sola a los 4 meses y medio. La segunda a los 5. La tercera, a los seis. Él, pasado el medio año ha conseguido hoy darse la vuelta y tan ancho.

Con los cuatro la vida es más fácil. Hay momentos de mucho trabajo, no seré yo quien lo niegue, pero en general es todo más llevadero. A veces pienso que si hubiera tenido una familia de cuatro desde el principio, hubiera sido mejor. Llamadme loca.

Por otro lado las rutinas están muy implantadas en casa:

7:45 levantarse. Vestirse, asearse y desayunar.

8:20 salida al cole y guarde.

13:30 recogida de la guarde

15:00 recogida del cole

16:00 deberes.

18:00 merienda.

19: 00 duchas, pijamas, cenas y dientes.

20:30 cama.

Sólo los dos pequeños hacen siestas a la hora de los deberes y con suerte siguen este horario que es el mismo que yo tenía de pequeña. Mucho descanso y jugar. Y deberes… que ya sabéis.

Recuerdo cuando sólo tenía una niña y no era capaz de tener horarios. Cómo tenía dos y llegaba tarde a los sitios. A la guarde llegaba siempre 15 minutos después. Hoy mi marido lleva a mi tercera 5 minutos antes. Y casi 20 a las mayores. Y desayuna él con la calma.

Dice que es como ir al gimnasio. Hay quien hace running y él deja a las niñas.

Yo volveré a salir de casa algún día… supongo que en primavera ya. O No! Disfruto de este bebé muchísimo.

No quedo con nadie por la mañana porque estoy con él estrictamente porque es lo que me apetece. No trabajo para no quitarle tiempo. Le doy el pecho todo el rato que él necesite. No paseamos por obligación. Hacemos lo que nos hace felices. Recogemos andando a la tercera de la guarde. Jugamos. Por las tardes también jugamos. A veces bajamos al parque si queremos, si no queremos, no. Vemos la tele, la tablet, jugamos a juegos de mesa…

Somos felices.

Si. El cuarto hijo me ha reconciliado con la maternidad, porque yo estaba superada y decepcionada por haber conocido algo diferente a lo esperado, pero mereció la pena la espera.

¿Os imagináis que un cuarto niño os aporte la calma? La gente no se lo explica, pero uno es lo más difícil.

Invitada a una boda en primavera.

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Hay un momento en Sevilla que es especial en el año para todo: la primavera; y es básico elegir un look de celebración como las comuniones, fiestas o si vas invitada a una boda: el de preferia, escogiendo montón de Manila y lunares, por ejemplo, os cuento mi look con detalle.

Nosotros tuvimos boda el fin de semana de preferia y por ello escogí una falda negra del año pasado de HM, un Body blanco con lunares negros de Zara y unos zapatos Vintage de Antonio Ortiz.

Aquí posando para Gemma.

Lo acompañé de unos pendientes tipo flamenca lisos y dorados además de una Pamela que yo misma decoré con ayuda de mi madre con unas flores y un pomo. Hilo y silicona y listo.

Pendientes reflejando la luz.

Os dejo las fotos que me hizo Gema, que retrató muy castiza y favorecida. Gracias!

Nos llovió de camino y me puse medias negras tupidas.

La sesión fue sobre todo divertida porque esto de ser modelo y posar como para Vogue con toda la boda mirándonos y además meter algún que otro tropezón y estar a punto de morir en la escalera de la muerte, tiene su aquel, la verdad…

Nos reímos… toda la boda mirando!!

La celebración en el hotel One Shot en Conde de Torrejón.

Introducción a la alimentación complementaria.

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Hoy mi bebé cumple seis meses; ya sabemos lo que eso significa: pasaremos de Lactancia materna exclusiva a la alimentación complementaria. Y empezaremos con la introducción de fruta.

¿Cómo haré para pasar a la alimentación complementaria?

Con paciencia. Como siempre. Éste es mi primer bebé que llega a los seis meses sin haber probado bocado y lo que es más llamativo para mí: sin ningún interés por la alimentación. Pasa. Le gusta su pecho.

Mis otras tres niñas además de ser de biberón, quisieron pan o coger cosas y probarlas, éste nada.

Hay dos técnicas: los purés tradicionales o el Baby Lead Weaning. Cuando yo era pequeña me dieron purés pero mi hermana que era una niña de pecho 100% no los quería ni ver. Al parecer esto es frecuente. El pediatra ya en el año 86 le dijo a mi madre que le diera el pecho y que comiera lo de los mayores poco a poco en trocitos.

Ella llegó al año tomando pecho después de comer una tapa de caracoles 🤣 cuanto menos es llamativo.

Con mis niñas intenté hacerlo. Empecé por darles fruta, un plátano y que probaran. Mis amigas alucinaban cuando veían a mi bebé de 4 meses comer un plátano entero y no una papilla. Esto lo hice con mis medianas.

Al final les adelantaba plátano, zanahorias, patatas cocidas o pan y luego les daba purés. También les daba filetes de pollo o ternera en tiras para que chuparan pero siempre seguido de papillas pues no me fiaba mucho del invento, y al ser de biberón no hay tan libre demanda como con el pecho.

Con mi hija mayor introduje papillas siempre y me fue bien. Siempre comía fatal pero aceptaba los purés medio bien y comía lo que quería.

Con este cuarto bebé me enfrento a una nueva situación pues aún toma el pecho y no parece que estemos dispuestos a dejarlo. Quiero que todo fluya y no cortar la buena onda maternal que tenemos de dormir y calmarnos con el pecho. Es una delicia que tenía antojo de disfrutar ya que no pude antes por haberse frustrado todas mis lactancias.

Le había dado ya a probar una papilla de frutas a los 4 meses pues me lo sugirió el pediatra pero se estriñó y volví a la lactancia materna exclusiva hasta hoy.

Hoy empezamos a tomar fruta cada día. Lo suyo es tomar pecho y entre tomas comer la fruta; la clásica mezcla de plátano sin la parte central negra que estriñe mucho, pera o manzana y zumo de naranja. Mi pediatra me deja darle de todo y también kiwi si no le fuera bien la primera opción.

Con las anteriores niñas tuve escaso éxito con la fruta en papilla y les daba potitos de tarro que les gustaban más: como siempre es una cuestión de supervivencia. Cada uno que haga lo que pueda.

Esta vez noto que la lactancia materna crea un vínculo fuerte; es decir, no quiero dejar de darle el pecho todo el rato. Instinto animal supongo. Y claro, dar papillas es una interferencia. Lo aclaro porque es algo que nunca había sentido y me parece muy feroz. Es increíble. No sé deja de aprender nunca.

De momento tengo que dar la bienvenida a esta nueva etapa aunque no me haga ni pizca de gracia que me crezca el niño. Quiero a mi bebé para siempre a mi recién nacido que se alimentaba de mí en exclusiva… Pero ya lo ha hecho y es hora de empezar a conocer mundo.

Así que bienvenidos nuevos sabores, a ver si le gustáis al pequeño de la casa 😄

Cómo criar a un bebé

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Apuesto que más de una vez cualquier padre se ha preguntado eso de cómo criar a un bebé, ya que no resulta nada fácil: aunque es obvio, es al revés de cómo nos han enseñado.

Como madre de cuatro no me puedo erigir en una sabelotodo pero algo de experiencia me gasto.

Si eres padre primerizo esto te servirá: es una cuestión más de instinto que de conducta. A día de hoy, tras casi 7 años cuidando bebés sin descanso, si hay algo que me queda claro es que no es como pensaba.

Los bebés no duermen.

Al contrario del famoso dicho, dormir como un bebé significa no pegar ojo.

Recuerdo cómo con mi primera y segunda hija, intentaba que durmieran en su cuna. La cuna es de lejos el artículo de puericultura menos usado en mi casa. Se me despertaban llorando en su habitación desde 2 a 4 veces cada noche y terminábamos exhaustos durmiendo nosotros en alguna de las camas individuales de ese cuarto.

La tercera y el cuarto no han dormido en la cuna. Me he evitado así infinitas noches en vela. Pero es que yo creía que era verdad que los bebés dormían y lo hacían en cunas.

Al final lo hacen en mi cama. Eso sí que no me lo esperaba.

Hay bebés que no quieren el pecho.

Ya puedes tú querer y poner empeño: si cierran el pico, es imposible.

Esto me pasó especialmente con la primera. No había manera y opté por hacer lactancia diferido y sacarme la leche para dársela en biberón. Una hazaña. ¿Lo volvería a hacer? Pues imagino que sí pero no me estresaría tanto y le daría biberón y tan feliz.

La lactancia artificial es tu amiga.

Sí. La leche en polvo es maravillosa. Para todas las madres que no pueden o no quieren dar el pecho, es la mejor solución. Biberones, tetinas, esterilizadores y cacitos con agua mineral serán tus mayores aliados. Adelante y sin remordimientos. Alimentar al niño es lo único importante; y a veces la única opción.

Los bebés no tienen horarios.

El otro día fue al pediatra con mi cuarto hijo. Eran casi las 11 y me preguntó si ya había desayunado, dormido su siesta de media mañana y hecho otra toma de pecho. Lo miré asombrada y le dije que sí. No de una manera tan cuadriculada sino más caótica, pero sí.

A mi mente vinieron recuerdos de cuándo mi primera niña tenía 4 meses y debía tomar a las 8 un biberón de 120 ml, dormir, a las 12 otro con zumo de naranja; a las 14 debía comer papilla y dormir de nuevo; a las 17 debía merendar, jugar, bañarse y a las 20 el último biberón con cereales y a dormir.

Aún estoy esperando a que lo haga. 🤣

Mis niños o son la excepción que confirma la regla o soy la única que lo reconoce o a veces pienso que todos mienten y tras las palabras “el niño come y duerme perfectamente”, se esconde un miedo al fracaso voraz.

Yo carezco de él. Mis hijas ni han dormido ni comido bien. Y el niño que es el que mejor duerme ya con 6 meses sigue tomando el pecho por la noche que se lo doy acostada y ni me entero y come a demanda.

Pero si algo he entendido es que lo de los niños es puro instinto de supervivencia. Cada uno lo hace como puede. Si tu hijo come y duerme como un bendito, da las gracias eternamente. El resto de padres zombies te envidiamos en secreto.

¿Y vosotros? ¿Qué pensáis: era tan fácil como parecía? Seguro que hay cosas que no han salido como creíais. Aquí os doy cabida, contadme qué salió diferente… En el próximo post sigo contando cómo  hacerlo, que es como yo creía 😂

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