Hoy hace cinco años…

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Hoy hace cinco años empezaba todo. A esta hora, las cinco de la mañana, ya se había desencadenado el proceso que sin darme cuenta me traería hasta donde hoy estoy.
Como ya dije y conté muchas veces, mi sueño era ser madre desde siempre pero ahora que llevo un lustro ejerciendo no me canso de decir la potencia que este estatus nos saca de dentro.
Ser madre es ser invencible. Es recuperarte físicamente de algo tan atroz como sacar un ser de tus entrañas, es ser capaz de dar vida y gestarla durante casi un año y sobrevivir a ello. Es no dormir, amar hasta el infinito y cuidar más allá todavía.
Nunca me imaginé que fuera así. Quizás sea sacrificado, a mí no me lo parece, aunque requiere de entrega, eso sí. Pero lo mejor es todo lo que se recibe a cambio.
Hoy estoy donde estoy gracias a eso que empezó hace cinco años y 41 semanas y 3 días (mis niñas como siempre tan puntuales en sus nacimientos).
Si comparo mi situación actual con la anterior a la maternidad sólo las horas de sueño salen perdiendo. Por lo demás llevo una vida pautada, de entrega total y satisfacción, soy felicísima y voy aprendiendo sobre la marcha. Me he sentido ave Fénix en cada uno de los nacimientos de mis hijas y en la pérdida de mis otros dos bebés. He visto a mi cuerpo recuperarse de unas barrigas inmensas y lo he hecho acompasadamente de manera anímica. Me conozco mejor a mí misma y me veo en mis niñas de una u otra forma.
Vivo entregada a una vida maravillosa con tres niñas divinas y un padre perfecto, compañero y apoyo incondicional siempre.
En fin, mi valoración de la maternidad es siempre positiva pero hoy la magnifico: hoy hace cinco años que todo empezaba y no me daba ni cuenta del gran trabajo que se venía encima. El mejor y más gratificante de todos. Intentaré no quejarme más 😂
Si cada uno tenemos una misión en la vida, que obedece a unos planes de los que no somos ajenos pero que con libertad escogemos, hoy doy gracias porque ésta fuera mi vida, aunque haya tenido que pasar por etapas mejores que otras para estar aquí hoy.

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En algunos momentos necesitaría un trencito para pasearlas 😂

¿Quién iba a atisbar que iba a dar paseos así por Sevilla en un carro doble tuneado si yo de niña vivía feliz en Costa Rica? Y ya impensable era creer que iba a sacar mi empresa adelante, que iba a ser dueña de una agencia y que todo se lo debo a haber sido madre y a Dios, claro está.
Hoy doy gracias a Dios por darme esta vida, a mi familia, a mi marido y mis niñas y esta oportunidad que me ha brindado.
Hoy hace cinco años todo empezaba y no me daba ni cuenta. Y no me cansaré de repetir las bondades de ser madre y ver crecer a mis hijas, y seguir haciéndolo, por supuesto.
Hoy mi hija mayor estaba por llegar y darme la vida ella a mí.

La prima de la novia (y II)

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Ésta es la segunda vez que se me borra la entrada. Algo está fallando. Bueno, procedo a narrar cómo fue la boda. La semana pasada justo se casó la prima del padre Gnomo. Como no podía ser de otro modo, Gnomita Mayor iba de paja, es que lo de damita es bastante cursi. Yo me partía de la risa, porque la verdad es que dentro de la vorágine pantojil en la que yo solita me metí al decir que sí, no soy de las cursis que presumen de niña bonita más que en el blog.
Los novios habían elegido una fecha poco sufrida para Sevilla: el 15 de junio a las 6 de la tarde. Vale que hay altibajos este año con las temperaturas, pero ese dìa apuntaba maneras.
El día empezó torcido. La niña que es un lirón va y se despierta a las 7 am sin tener en cuenta que su madre se ha dormido a las 2 de la madrugada viendo blogs y tuiteando. Bien. A las 10 me voy a la pelu con la Gnomi mayor ya que la Chica se queda con su padre, es lo que tiene ser tan buena. Cuando salgo me voy a recoger una coronita de flores para plantársela, literalmente diría yo, a la niña en la cabeza. Este adorno es motu proprio pantojero porque nadie me dijo qué iban a llevar las demás pajas y yo “por siaca” se la encargué. Me dice la floristera “métela en la nevera, saca la ensaladilla si hace falta, hoy lo importante es la niña” Alles Klar. Mil grados y otra vez pal coche. Ni que decir tiene que cada parada es un via crucis con su estación correspondiente, que incluye un saca a la niña de la silla, cógela en brazos, haz lo que sea menester, mete a la niña en el coche, amárrala, móntate tú, ¡Cuidado con el peinado! y conduce. Me di un par de vueltas por la ciudad, con sus paradas proporcionales y ya fui a casa. No hubo siesta. No había ganas de salir de casa, tampoco de arreglarse. La Gnomi se olía el pastel aunque no sabía de qué iba tanto revuelo. Las ojeras me llegaban al suelo. La arreglé, me arreglé, llegó mi prima a dormir aqui con ellas. Dejé a la Chica una vez más, pero hacía mucho calor y no era necesario sacarla de casa.
Mi prima me dice que se va a ¡¡¡¡¡las 9 de la mañana!!!!! Nooooooo!! me entacono y me dispongo a bajar las tres plantas de mi casa divididas en 7 tramos de escalera con mis zapatitos de 10 cms de tacón aunque con plataforma. Llegamos a la iglesia. Mi Gnomi es la única con corona, las otras pajas van con moñitos, también es la única con bailarinas rosa, las plateadas no las fabricaron del número 22; es la más pequeña con diferencia. Lo hizo genial, yo cual tabardillo intenté no ser muy pesada y quedarme tranquilita cerca del altar, sola y mirando a la Gnomi. La Gnomi se portó genial, el espíritu de Froilán no la poseyó como me temía. Hizo panda con otra paja de 3 años y se dedicaron a pintarse los labios. Lo normal de una boda, vamos. Os dejo mi tarde en Tuits. En el siguiente episodio os cuento la fiesta y el bautizo de hoy.

Sapato pesoso…

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Mi gnomita, víctima ella del fashionvictismo que reina en estos lares capitalistas, presenta un marcado gusto por los zapatos. Es como una de las mujeres ricas que aparecen mostrando sus vestidores, o la dueña de una de esas súpercasas que con la burbuja inmobiliaria ha puesto su casoplón a la venta. Le encantan los “sapatos” y debo decir que es bastante menos hortera que cualquiera de las antes mencionadas.

Todo empezó cuando su Tia Mono le regaló unos zapatos de piel cuando tenia 10 meses más o menos. NO HUBO EN ESTE MUNDO UNA NIÑA TAN FELIZ, pese a que eran de un número 20 y ella calzaba un 18. Pero eran “pesosos”… De hecho eran los únicos de piel así de bonitos, los otros eran más bastos del mercadillo y claro, eso se nota.

Para esta temporada Imeldita tiene preparada una suerte de “sapatos pesosos” para sus pinrelillos de “pinzeza”. Los tiene en azul, rosa, verde, gris, burdeos…menos mal que encontré un outlet baratito jejejje.

Es curioso porque a la gnomita los únicos zapatos que no le gustan en absoluto, los que le causan verdadera urticaria, de los que abomina, son de las zapatillas rosa de Carrefour tipo botitas. NO PUEDE CON ELLAS. Gnomita, que lleva con dignidad las “tola y laso” que le pone su mamá para sujetarle sus rizos a diario un par de veces y pasa sin quitárselas a menos de que haya berrinche de por medio; que llevaba capotas en el mes de julio y en agosto porque nació a finales de mayo y su mamá gnomo le cortaba el pelo continúamente y no se las quitaba; se arranca las zapatillas del Carrefour. No le gustan.

Para estar por casa, gnomita ha preferido hoy incluso unas botas de agua con cara de rana. No podía ni andar porque le quedaban enorme y “za taío” al suelo un par de veces. Pero les ha puesto nombre. Se llaman Juana y Pepe, como los anfibios de la canción que cantan los de los petos vaqueros y camisetas rojas.

Todo menos las zapatillas. No sé qué tendrán. Está claro que no son “pesosas”. La veo de mayor con unas zapatillas de esas de tacón y pompón en el empeine.. ¡Qué guapa vas a estar reina¡ pero qué vamos a hacerle si la niña va siempre antes muerta que sensilla…

Pd. hay ciertos premios que buscan votantes..aqui se aceptan sobornos!!

Shhh…genio creando

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Silencio. Hondo, oscuro, plácido, deseado, solitario, raro,único…¿Silencio? ¿Por qué hay silencio? ¿Qué pasa que no hay ruido, gritos, llantos ni mamás retumbando?.
Creo que ha sido porque he sentado a la gnomita en la trona y le he dado los colores que ayer le tuve que comprar tras romper la cajita en la que venían.. Pero aún así, ese silencio es raro. Todas las madres sabemos de qué tipo de silencio hanlamos. Ese que se sabe que trae aparejada una sorpresita.
A gnomita le encanta pintar. De hecho primero empezó pintando ella sola con unos supercolores que mamá gnomo compró en Kloppenburg hace diez años casi, en Alemania, mientras pensaba entre fiestas y fiesta de erasmus que algún día tendría gnomitos y les gustaría. Hubo muchos más regalos germanos obviamente, pero ése no es el tema actual.
Bueno, después de colorear todas las revistas que hay en casa, a gnomita le dimos hojas en sucio, listas de la compra por detrás y otras superficies libres de estampado para que ella decidiese dar rienda suelta a su imaginación pictórica. Pintaba garabatos ideales dignos del Moma. Qué arte!
Después le dio por pintar su mano. Ella no podía sola así que con mi ayuda llenábamos las hojasde manitas y las decorábamos con anillos, pulseras, relojes y pedrolos; éstos últimos al grito de “olo, olo, olo, queremos un pedrolo!!!” por si papá gnomo nos oye y quiere dejarse caer con un pedrolo que nos gustan mucho los diamantes a gnomita ya mí.
A gnomita ya le van los tatoos, para eso su madre le pinta pedrolos. También le va el arte abstracto, la creatividad, sin límites y aunque sea extremadamente joven, ella está más que preparada para darrienda suelta a su arte. Por eso, el silencio aterrador que hoy ha invadido mi casa, era señal inequívoca de que algo se gestaba cual orco mezclado con malas artes con árboles. (Acabo de tedner un momento pseudo friki porque ya no me acuerdo bien de cómo era).
Y mi niña invadida por el arte picassiano, se dejó influir por el Guernica; e inspirada por Miguel Ángel quiso hacer el mayor fresco jamás pintado y se dejó llevar por el arte qque sólo un pintor conoce y pintó. Claro que pintó. Pintó las paredes de mi salón y cuando acabó su obra, me llamó al fin y descubrí que habiéndose zafado de sus ataduras y previo salto por el sofá, la gnomita se había escapado y encontrado un lienzo perfecto para su obra.
Gnomita ha hecho un fresco y me ha llamado “mamá, mamá mia qué ha pintado”. ¿¿Y qué se hace ante esto?? ¿Se llora, se ríe, se enfada una o castiga al gnomo?. Pues nada, decirle que se pinta en el papel y se coge el borraparedes que compré de recién casada y aún me duraba para eliminar la obra de la artista.
Gnomita hará grandes cosas, estoy segura. Ya sé que no son ni cantar ni pintar…
Mamá gnomo acaba de aprender que en efecto cuando se hace el silencio, el genio está creando.

Tumpleaños feliii, por la madre de la Pantoja.

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Hoy se me han saltado las lágrimas con gnomita. Soy la madre de la Pantoja; la voy a promocionar, será artista o no, pero haga lo que haga siempre estará ahí su madre para aplaudirle en sus èxitos, corregirle en sus errores y levantarla en sus caídas.

Levamos desde hace un mes en racha de cumpleaños. (Por cierto, mi madre odiaba las relaciones sociales de las madres en esos ámbitos y a mí me están encantando…!!)

Bueno a lo que iba, gnomita canta fatal. Peor incluso. Pero es hija de su madre, nieta de sus dos abuelas, y hace honor a su linaje, que ya sabemos todos que ella es muy de seguir con sus linajes.

Total que ella necesitaba aprender el cumpleaños feliz para poder ser la estrella que lleva dentro como cantaba Bertín Osborne..jejejje.

Estuvimos mucho ensayando. Primero con el cumple de la abuela; fue un èxito, pero también una actuación privada, aunque sirvió para asentar las bases y los acordes.

El segundo cumple fue el del hijo de mi amiga la canija. El pobre lloró al tener que soplar las velas de su primer cumple y le dio miedo la multitud enfurecida cantando al unísono. Pero ya pilló ella que hay que cantar cumpleaños feliz cuando traen la tarta. Esa vez aún no lo cantó.

Ayer fue el cumple de su amigo, el que se la COME a besos, y por supuesto fuimos. Hubo piñata, gran novedad aunque desconocida -tuvimos que ver el contenido antes de querer ponerse debajo- pero que nos encantó. Y obviamente hubo tarta y canciones. Ya gnomita, consciente ella de la fama que comienza a tener, se ubicó como lo haría su madre al lado del homenajeado y cantó. Digo que si cantó. Y salió en la foto y en el vídeo. Y el amiguito tiene una hermana así que hubo doble soplido y doble sesión de cánticos. Ella muy bien situada y en su papel de cantar. Olé mi niña. Qué bien!!

Hoy la vestí con sus “sapatos pesiosos” otra vez y ella que hila muy fino se dio cuenta de que otra vez había jolgorio. ¿Has visto? Vamos al campo con tia Mono y su pretendiente y con los niños, entonces ella para reafirmarse en sus ideas y sacarme la información que no le estaba brindando de primeras, me dijo ¿Tumpleaños felii?.  Jajajajaja…no, hija, hoy no hay, eso fue ayer y ensayamos un par de veces por hacer algo.

Cuál no fue mi sorpresa cuando antes del café sacan una tarta, desde aqui digo que la más deliciosa del mundo dentro del género de chocolate y galleta, y ponen una vela. TOMA YA!!

Gnomita corrió entre sorprendida, emocionada y cantora y me dijo “mami tumpleaño feliii”. Anda qué suerte y lo mejor es que eran de dos niñas distintas.

Cogí a gnomita ni corta ni perezosa, la subí en una silla y ella sola, junto a los demás, empezó a cantar lo que le había enseñado Mamá gnomo y ella tan bien había aprendido para orgullo de su madre.

¿Lo estáis viendo? Papi, Mono y pretendiente.. Canta ella sola, sin mi ayuda. Es una artista. Se me saltaron las lágrimas..cuántas cosas aprenderá de mí..!!

Cuánto nos queda por aprender y me dí cuenta en el cumple del campo, que ella vale un potosí y que canta fatal, pero enamoró a su madre y a su público porque con su año y medio les cantó “tumpleaño feliii, tumpleaño feliii, dezeamo todoo, tumpleaño feliii” y luego se tomó un pelín de “tarta de tocholate”, ya me comí yo su trozo y el mío, jejeje.

Pd. Sí, soy la madre de la Pantoja. Aunque ya quisiera la Pantoja, tener el “ánge” que tiene mi niña. Lo siento.

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