Hoy hace 6 años…

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Hoy hace 6 años era 22 de mayo domingo de 2011, habíamos salido a dar un paseo a pesar del enorme calor que hacía ya en Sevilla.
Se cumplía la semana 41 y 2 días del primero de mis embarazos y estaba totalmente nerviosa y perdida porque no comprendía por qué no nacía mi bebé. Así que me fui a dar otro enorme paseo por Sevilla con el padre de las criaturas, que en ese momento no era ni padre ni ahí tenía criaturas, y aprovechamos para hacerme las últimas fotos de embarazada: al día siguiente debía ingresar a las 8 de la mañana para que me provocaran el parto.
Cómo pasé todo el día tranquila, igual que el resto de mi embarazo esa noche cene preparé la maleta y me fui directa a la cama esperando a que dieran las 7 de la mañana del día siguiente para ir al hospital y conocer a mi pequeña.
Ya sabía que un parto natural no iba a ser posible pues se me agotaba el plazo de tiempo para ello y decidí entregarme a mi destino.
Como cada noche me dormí rápidamente y me levanté irremediablemente con un montón de ganas de hacer pipí, pero lejos de hacer pis, al volver a la cama sentí un dolor intenso en la zona lumbar sin venir a cuento.
No sabía de lo que se trataba pero al cabo de unos 5 minutos me volvió a dar y entonces me alerté. Fue en ese momento cuando me levanté y pensé que estaba de parto y era un momento del todo increíble porque yo ya había desechado la idea de poder tener a mi niña de una manera natural.
Así que cogí un lápiz, cogí las papeletas de las listas electorales, porque ese día 22 había elecciones municipales y era el único papel que tenía mano, y me dispuse a apuntar cada cuánto tiempo me daban aquellos dolores.
No me preguntéis por qué, pero lo tomé como un momento súper emocionante, íntimo, doloroso, agradable y animal y en las 5 horas que estuve en mi casa en el salón paseando, sentándome y poniéndome de pie, no avisé en ningún momento a mi marido.
Para cuando mi marido se hubo despertado yo ya había rellenado como tres papeletas con contracciones regulares cada 5 minutos desde el primer momento; lo miré y le dije “creo que estoy de parto”. Ahora lo pienso y estaba totalmente llevada por mi instinto animal, de haberlo hecho de manera racional al cabo de una hora hubiese ido al hospital a que me vieran, pero yo sabía que era un proceso lento irregular y ahora mismo lo recuerdo como un baño de endorfinas.
Resumidamente fuimos al hospital y no había hecho más que empezar a borrar el cuello del útero y tenía un centímetro de dilatación así que me mandaron a casa. Llegué a casa de mis suegros que vivían más cerca del hospital y de ahí fuimos todos a votar, que en esta familia somos muy cumplidos con la llamada a las urnas y luego me comí un plátano y un tigretón creo que era. Tremendo error por mi parte.
Cuando ya las contracciones eran cada 3 minutos y de una duración bastante larga volví a urgencias y me dijeron que estaba de 2 centímetros 😵
Ya nos quedamos allí ingresados por fin y empezaron todas las cadenas de negligencias médicas, de enfermería, matronas y hasta celadores. Al único señor al que amaré eternamente es al anestesista que esa noche estuvo de guardia en el Virgen del Rocío y que fue la única persona que mostró un ápice de humanidad con esta pobre primeriza.
El parto se largo hasta lo indecible, la niña nació el 23 del 5 a las 3:25 y peso 3 kg 525 gramos y creo que nunca podré olvidar ninguna de esas cifras. Cabe destacar que tampoco es muy difícil porque se repiten.
Hace 6 años me estrenaba en este mundo maravilloso de la maternidad al que me costó llegar por capricho de la naturaleza y en el que me encuentro inmersa por esos mismos caprichos unos cuantos embarazos después.
Mi idea siempre fue formar una gran familia y gracias a ese día el sueño empezó a hacerse realidad. Hoy estoy exultante, feliz, y recuerdo ese parto con horror al final, pero con un cariño y una magia especial al principio cuando estuve yo sola en el salón de casa. 😍💕

Mis 12 semanas de embarazo.

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Hoy se cumplen mis primeras 12 semanas de de este cuarto embarazo y ya el balance empieza a ser positivo. Ya parece que voy teniendo un poco de más fuerza y aunque sigo muy cansada no estoy como a las 8 semanas. Después de haber pasado un mes obsesionada con que este bebé no iba a salir adelante he atravesado al fin una fase de una mayor tranquilidad.
Como habréis visto en redes sociales al principio las pastillas de vitaminas que tenía aceite de pescado me sentaban bastante mal y he tenido que esperar a este sexto embarazo para darme cuenta. Ahora tomo unas de algas que me van fenomenal y me siento bastante bien: he dejado atrás náuseas y vómitos además de ese perenne sabor a pescado que se me quedaba.
En cuanto a la mejoría de los síntomas ya no tengo la sensación de estar perennemente en un barco ni con el mar de tierra ni me da la sensación de que cada cosa que como me va a perforar el estómago. En cambio si sigo muy cansada, me duermo bastante en cualquier sitio a cualquier hora y me cuesta muchísimo hacer un esfuerzo aunque sea de 2 horas (eso a veces me impide poder levantarme a la mañana siguiente) y aunque el esfuerzo haya sido el mediodía y haya sido recoger a las niñas del colegio.
El próximo lunes voy a mi cita de las 12 semanas que al ser en la clínica privada esta vez será una ecografía Doppler. La semana que viene volveré a escribiros un post contando ya si de casualidad se puede llegar a saber si esperamos un niño o una niña.
De momento aceptamos vuestras apuestas y y para todas aquellas que adivinen habrá un sorteo especial así que animaos
¿Qué será?… De mientras os dejo esta foto actual 😉
Yo a las 12 semanas
Yo a las 12 semanas

Ejercitador y ginecoestetica. El deporte materno.

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Hoy vengo con una entrada poco común al menos en este mi blog pero tiene mucho que ver con las campañas que veo en redes sociales concienciando en internet sobre el postparto.
Os cuento. El otro día fui a la presentación de la Clínica Londres en Eduardo Dato en Sevilla. Una clínica de medicina y cirugía estética en la que me tomé un Donete y me salté la dieta post embarazo frustrado.

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La verdad es que las madres de a pie o dejadas como yo no pintamos mucho allí pero encontré mi lugar pronto. No estaba entre los aumentos de pecho (no por Dior) ni en la inyección de botox ni ácido hialurónico sino en los tratamientos de recuperación de la musculatura pélvica perdida tras el parto.
Sí  señoras. Han leído bien. Las clínicas de cirugía estética trabajan la ginecoestética, entre cuyos parabienes más allá de los innumerables servicios de embellecimiento, está el del uso de láser para recuperar una zona complicada de ejercitar pero ávida de flexibilidad: el músculo pubocogicceo y todo el suelo pélvico cuya misión es la de sujetar los órganos internos.
Dejo abierta la ventana a seguir informando desde un punto de vista más profesional.
De otro lado para las jóvenes madres, el suelo pélvico con la edad se debilita además, hay ejercitadores caseros
Ejercitadores como las pesas o las bolas que caen por la fuerza de la gravedad y la misión que tienen es que el cuerpo reaccione y evite su caída al vacío.
Las he visto en la farmacia, el Corte Inglés y tal y jamás me he hecho con alguna. No estoy yo para probar estas tecnologías. No me gusta. La verdad.
Como sigo incansable mirando cosas, oyendo al ginecólogo que se enfada conmigo y me manda a una fisioterapeuta específica y yo hago oídos sordos, he pensado que lo mismo no soy la única, mirad: mi

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El ejercitador

Resulta un poco agresivo y más como de sexshop. Pues nada más lejos de la realidad.

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No sé si os interesa el tema. Yo pasaba bastante hasta que he empezado a ver y preguntar a las amigas de mi madre, a otras abuelas jóvenes y a otras amigas madres. Y… Jeje… todas necesitamos gimnasia al parecer. TODAS.
No por hoy, ni por mañana sino por cuando seamos mayores.
Aparte de que si somos madres con 30 y cuesta recuperar el tono muscular cabe añadir que MEJORA EL SEXO POST HIJOS (período que dura ad eternum pues ya no se vuelve al estado anterior sin esfuerzo ni terapia)
o

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Yo lo voy a probar.
El próximo 14 de marzo es el día de mi aniversario de bodas y el de la incontinencia urinaria también y pienso recordarlo por lo primero y no por lo segundo, la verdad.
Os dejo con un poco de información del producto por si os interesa leer y acercaros al maravilloso mundo del “tengo un suelo pélvico sano y sé ejercitarlo”, no tengo escapes y disfruto plenamente de todo (incluso del running que es malísimo para este tema y parece que nadie lo dice).
KegelSmart de Intimina es un pequeño dispositivo que permite a todas las mujeres realizar los ejercicios de Kegel -apretar y aflojar los músculos de diferentes formas- de una manera periódica y eficaz. Este innovador aparato asegura la correcta práctica de la rutina de Kegel, ya que actúa como un entrenador personal, a través de un programa de ejercicios completamente adaptados a las necesidades personales.
Cada vez que se usa, los sensores táctiles exclusivos del KegelSmart registran la fuerza de los músculos del suelo pélvico, seleccionando automáticamente el nivel de ejercicio adecuado para cada entrenamiento. Simplemente se deben contraer los músculos cuando el dispositivo vibra y relajarlos cuando deja de vibrar.
¿Os animáis? ¿Os atreveríais? A mí me ha convencido del todo. Ya os contaré qué tal cuando lo tenga.
Besos!

Diario de una Trimadre

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Son las 9 de la noche del 17 de diciembre y mis tres hijas se han dormido.
Zzzzzz Zzzz Zzzz mis últimas palabras antes de caer fulminada por la energía que mi pequeño bebé me absorbe (el de dentro, la de fuera me pide atenciones y yo se las doy todas encantada y no me afecta a la energía).
No puedo con mi alma. Me voy a dormir.
Apasionante ¿eh?
Os dejo hasta la próxima entrega del diario de una trimadre embarazada.

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Así paso mis días...

Así como en esta figura del www.belenmurciano.es paso mis días.
¡Qué locura!

Pánico

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Sigo teniendo posts pendientes pero me adelanto con este más personal. Últimamente me cuesta encontrar un rato libre en el que pueda conectar neuronas, descanso y fluidez verbal mezclada con emociones.
Está noche he medio descansado porque las dos pequeñas duermen en casa de mi madre, un puntazo hasta ahora desconocido para mí y me he liado la manta a la cabeza y me he puesto a escribir.
Estoy aterrada, y como sabéis en estado de buena esperanza. Al principio, nada más saberlo mi marido no cabía en sí de gozo y yo estaba paralizada. Nuestro nuevo bebé aparecía en nuestras vidas un poco antes de lo que a mí, egoísta y feriantemente, me hubiera gustado. Este año pretendía volver a enfundarme el traje de flamenca y tirarme a Real de cabeza, había perdido todos los kilos del último embarazo y ya estaba a tope. Y claro, cuando uno hace planes ya se sabe, o al menos yo… Jejeje siempre pasa algo, y suele pasar al revés. En este caso ese al revés tendrá nombre propio y será un bebé maravilloso y tendrá la enorme suerte de venir a esta familia donde tres hermanitas estarán deseando incluirlo en la pandilla, aunque sea para quitarle el chupe, unos padres se dejarán la piel por cuidarlo y los abuelos lo querrán mucho.
Sí, hablo en masculino, no sólo porque el bebé lo sea sino porque yo siempre pienso que será un niño. Éste llevará el nombre de su padre en caso de que sea varón y si es niña ya veremos porque vamos agotando el nombre de las Vírgenes sevillanas jeje.
Y el título de este post viene a que como cuando sabemos de nuestro estado automáticamente ya somos madres de nuevo, ya llevamos nueva vida en nuestro interior, ya somos conscientes de que una persona crece en nuestro seno, pues quieres que vaya todo bien.
Yo anuncio mis embarazos tan rápido como me entero y es que celebro la llegada de un nuevo niño a casa desde sé que una nueva vida se está gestando. Tristemente una vez se malogró uno de ellos y ese miedo creo que ya se instala en el cuerpo de cara a las siguientes ocasiones.
Ahora, en este quinto embarazo, tengo pánico de nuevo. Esta vez no estoy sin mi madre, que para mí es fundamental, pues yo necesito que me cuiden también a veces y sólo su presencia psicológicamente es un valor añadido.
Aún no me creo que en agosto seamos seis, que un bebé esté en camino, que vaya a pasar un verano cual ballena varada y que voy a parecer una Elefantita reteniendo líquidos a 40 grados.
Creo que emigro a Siberia.
Aún es muy pronto, creo que al médico iré después de Reyes, pues antes de las 8 semanas no se ve con certeza en la eco al bebé latiendo a tope.
Pese a que tengo miedo, a que no iré a la feria, a que tengo una boda en Julio e iré de 8 meses, y a que no me creo que esté embarazada de nuevo, ESTOY TOTALMENTE FELIZ Y EMOCIONADA y es que en nada de tiempo, tendremos bebé nuevo del que enamorarnos.

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Así serán nuestros paseos pero con una silla doble que si alguien sabe dónde encontrar, estaré encantada de oir.

Que sí alguien sabe de un carrito gemelar, silla-capazo, BBB que me lo diga que estaré encantada de escucharos porque a esta foto habrá que añadirle un bebesote más, la Mini que irá pero no creo que andando. ¡Gracias!

41 semanas de embarazo

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Aquí estamos otra vez. No sé qué es lo que provoca estas gestaciones prolongadas pero de nuevo repetimos escenario y ya se han cumplido más de 41 semanas desde que mi tercera está de acampada en mi seno. Seno materno que debe ser de lo más cómodo por otro lado ya que ninguna de las tres niñas mías se ha dignado a dejar antes de los 9, 10 o 12 días de retraso con respecto a la FPP.
Yo lo llevo bastante bien, un poco dolorida la verdad, pero con las dos mayores, sin estar en reposo esta vez y disfrutando de mi madre, mi marido en plena forma y el tiempo primaveral del que gozamos en Sevilla, yo creo que podría seguir embarazada con este tripón 3 meses más.
El problema es la incertidumbre de cuando pasas la fecha de parto y la espera se hace más impactante, como más fuerte, es un “ha tenido que nacer y no llega” y unido al agobio de quienes cada noche con la mejor de sus intenciones me preguntan si he tenido al bebé y siempre hay que darles la misma respuesta: “estoy muy bien, gracias! Y no, no ha nacido todavía” la presión aumenta con cada noche sin contracciones que paso.
De hecho, las que leéis por aqui con frecuencia sabéis que me dan por ideas estrambóticas para conseguir que algo cambie mi naturaleza y la de mi bebé, y no he dudado en recurrir a métodos naturales, alternativos e inocuos a la par que inofensivos para que mi niña cambiara su posición intrauterina de podálica a cefálica, o abandonara la transversal que adoptó más tarde y lográramos asi escapar de un par de cesáreas. Esta vez ha sido igual, he caninado tardes enteras, he bañado a 4 niños de una vez de rodillas en mi casa, he ido al mercado andando cada día, he comido mariscos -muy rica opción por cierto-, he tirado de sacaleches, ¡he hecho todo! Incluso pasar una situación estresante, ah y he comido chocolate pero nada…
Que conste que tuve una inducción buenísima, sin dolor apenas y como era mi segundo parto reduje el tiempo de 24 a 5 horas, con lo cual ¡¡¡valió la pena!!! Estoy deseando que llegue mañana, que me provoquen el parto y que nazca mi bebé. Estoy convencida de que será tan buena la inducción como la anterior y ya he dejadobde hacer experimentos: si quiere presentarse a lo largo del día de hoy, que lo haga, pero si no, no seré yo quien la moleste para salir. Mañana le veremos la carita, mientras tanto, mis ya sobrepasadas 41 semanas de barriga, ¡os saludan!

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Ropa de embarazada

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Como ya sabéis más que de sobra esta madre espera a su tercera hija, pese a ser el cuarto embarazo, y desde -bueno, especialmente- el primer embarazo me surgió la duda de qué ropa ponerme.
Al principio, en el primer bombo allá por 2010, mis tejidos estaban fuertes y la barriga tardó lo suyo en salir (pero cuando salió, salió) y no fue hasta el casi quinto mes cuando me dije “necesito irme de compras”. La barriguita cervecera que parece que tenía iba abriendo paso a una barrigola interesante.
Paseé por todas las tiendas que había en el centro. Visité las grandes (de tallaje grande), las pequeñas (de tallaje muy pequeño) y las baratas y útiles (en las que también he comprado para combinar) pero si hubo una marca que me atrajo fue Mit Mat mamá. Era un tiendita pequeña, con una dependienta que era una gran comercial vendiendo a destajo y en la que entré buscando algo mono para Navidades y Semana Santa pues necesitaba ir vestida bien, no con vaqueros.
Me probé unos vestidos, sumé la inversión y me dio susto. ¿Cómo iba a gastarme un dineral en ropa? Ropa que no me serviría más allá del embarazo… No me convencía pero era tan mona la ropa… Me fui de allí pensando en darle caña a la Visa pero con el miedo a decir “vaya mala compra”. Hoy, 5 años después me alegro enormemente de haberme decidido a comprar, todo lo que me llevé está como nuevo vamos que no tiene ni una pelotilla ni un descosido ni nada, llevan varios usos continuados a sus espaldas y en este lustro he dado buena cuenta de la calidad de los tejidos, los diseños bonitos y sobre todo de que no sólo acompaña en el embarazo sino que se sigue usando más allá de haber tenido al bebé… ¡¡¡Cosa que yo no sabía antes!!!
Mi hija Mayor nació en mayo, y por triste que suene en octubre estaba yo usando aún mi ropa premamá. Tardé en recuperarme mucho de aquel primer parto y no sabía que se le podía dar tan buen uso XD
La ropa la he usado en año tras año hasta este 2015. ¡¡Ni un invierno le he dado de tregua!!!
En los años 10 y 11 usé la ropa con la Mayor. En el 12 la usé en mi segundo embarazo. En el 12 y 13 de nuevo con mi hija la Chica y en el 14 y 15 en este embarazo actual.
La mayor parte de la ropa es de invierno porque mis niñas nacen en invierno o primavera que en Sevilla ya se sabe que con 40 grados no es buena idea estar al final del embarazo.
La combino con jerseys largos y bailarinas pues normalmente voy plana, aunque en ocasiones especiales me he puesto algo de tacón. Sobre todo sí voy a estar sentada.
Hoy Paula Atenea me ha hecho una sesión de fotografía del amor con estas prendas, hay una sesión B en la que se centra más en la temática del embarazo con la barriga al aire, pero vamos ésa vendrá la semana que viene con sorteo y todo.
Yo quería una parte en la que saliera mona, con mi ropa, maquillada, y sí, con esta gigantobarriga que tanto me gusta, pero vestida que para eso invertí en ropa premamá.
*Post patrocinado pero ya veis que real como la vida misma.
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Aqui con mis modelos premamá haciendo de egoblogger
Aqui con mis modelos premamá haciendo de egoblogger

Como hacer que el bebe gire #semana35

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“Te va a dar para 2 ó 3 posts, e incluso podrás abrir un canal en Youtube” estas eran las palabras del padre Gnomo ayer cuando el resultado de la ecografía era más que evidente: la pequeña gnomi está haciendo una sentada en mi útero y la jodía no piensa darse la vuelta de momento.
El domingo tuve contracciones y me dije: voilà! Se ha girado y seguro que ¡¡está ya en cefalica!!! Y aplaudí para mis adentros e incluso lo publiqué en tuiter pero, no. Un dolor o varios cada 5 minutos y de riñones, eso fue todo.
Después de haberme hecho la moxibustión varias veces y tenido que aguantar las risas generales por esa foto de mi archiconocido penepie y de haber inspirado a las mentes más perversas de las mamás 2.0, resulta que todo ha quedado en aguas de borrajas y que aquí no ha pasado nada.
Eso sí, he recibido todo tipo se sugerencias para hacer que la niña se de la vuelta. Esto es lo que tenéis que hacer sí os veis en mi situación:
1.- andar a gatas. Sugiero ponerse una mopa en las rodillas y manos e incluso en la barriga sí toca el suelo como la mía y andar a gatas allá por donde se quiera y así se limpia también. Hacer hincapié en los pasillos que lucen mucho y en hall de entrada.
2.- hacer el ejercicio del gato de lomo erizado. Una vez que se esté a gatas se pueden hacer varios ejercicios, como esta postura del gato de lomo erizado. Servir no sé sí servirá, pero ni Isidoro será tan guay. La gata más caña de España, preñada, claro, eso seréis.
3.- una vez que se hayan hecho estos ejercicios lo mejor es seguir en racha e intentar la inversión poner las rodillas en un sofá y los antebrazos completos en el suelo apoyando desde el codo hasta las manos. Si existe el tetasutra, esto es el preñisutra. Debo confesar haberlo hecho ante la mirada atónita de mi marido quien me dijo “que sepas que no pienso ser cómplice de esto” y “ten cuidado con mi hija”. Normal. Casi no me levanto. Y sólo una tortuga panza arriba podrá comprender cómo me sentía sí se pudieran preñar, porque yo era una de ésas y además con bombo.
4.- he leído cosas increíbles como hacer el pino o poner la espalda en la pared con los pies hacia arriba y dejar la cabeza apoyada en la cama para aquellas que no tengamos los brazos tan fuertes y aguantar así un buen rato, al menos 15 minutos. Sin olvidar comer unos dulces antes para que el bebé se mueva y se estimule. Y morir de ardores ya de paso…
5.- Nadar. Al parecer la mejor de las soluciones y la menos rara es nadar en el agua y volver a sentirte ágil y flotable y hacer piruetas subacuáticas como la voltereta o en pino de nuevo sin dejar de coger mucho aire ni que nos entre agua por nuestras amplias narices. Yo en enero tengo como costumbre y casi por religión no bañarme en aguas que no sean del Caribe o Pacífico. Tengo esa manía. Cosas mías.
6.- los masajes en la barriga. Hay una cosa muy sencilla en estos lares de internautas que se llama el Belly mapping. Es algo tan sencillo como ubicar al bebé en tu tripa y una vez localizadas las patadas y el bulto más largo que es el que corresponde a la espalda intentar girar suavemente al bebé con pequeños toques. Yo no lo hice: confundí claramente la cabeza con el culo de la niña y las patadas en realidad eran manotazos. Así fue como concluí que mi hija se había dado la vuelta. No hizo falta que me hiciera una versión cefalica externa yo sola en mi cama. Gracias a Dior.
6.- Moxibustión. No sé cómo hay adolescentes, entre ellos servidora, que fumaban en el baño y pensaban que nadie se daría nunca cuenta de sus devaneos con los malos humos. Yo me he encerrado en el baño a quemar un puro de artemisa cerca del dedo meñique de mis pies y:
*he salido apestando a fumadero de hierbas medicinales.
*ha apestado también cualquier material textil que hubiera en el baño.
*opté por hacerlo desvestida para no apestar tanto a artemisa ahumada y sacar todas las toallas y dejar la ventana bien abierta.
*casi pillo una pulmonía por hacer estas cosas en pelotas en el mes de enero.
*el peor de los efectos ha sido casi quemarme los meñiques de ambos pies para estimular mejor el dichoso punto que iba a hacer que la niña diera vueltas sin parar en mi confortable útero (del que recordemos ninguna quiere salir antes de la semana 41 y pico)
7.- hay más trucos pero ya está bastante completo el post. Siempre queda hablar con el bebé y conectar internamente y decirle “o te das la vuelta o te enteras pequeña criatura” todo de manera amable y dulce para que el feto sentado obedezca a su madre y se inspire.
Queridos lectores, después de haber hecho la mayoría de cagadas aquí mencionadas y haber hablado con mucha gente a la que les ha funcionado hacer el pino con un bombo enorme, ponerse bocabajo con unos ardores que ni tras comer chili con tequila y luego unas lentejas con chorizo, intentar dejar la crisma en el suelo por no poder bajar las piernas del sofá, hacer las camas a gatas haciendo especia hincapié en los laterales que están al lado de la pared y erizando el lomo entonces, por no hablar de haber estado a punto de chamuscar mis deditos más pequeñitos de los pies, me atrevo a decir que:
* No sé ubicar a mi hija dentro de mi cuerpo ni conecto un ápice con ella.
* He estado a punto de vomitar con cada nuevo experimento.
* Cada una de estas recomendaciones anteriores: NO SIRVE PARA NADA. Salvo para presumir de equilibrista y de haber limpiado tu casa con las manos y rodillas.
* y por último: no tengo futuro como matrona intentando saber cómo está colocado el bebé.
Así que aquí concluyo mi periplo de cosas estúpidas para evitarme una cesárea. En 10 días el médico me ve y me cita para una versión cefalica externa, de las de verdad, de las que se hacen en quirófano y no en la cama de tu cuarto y sí no funciona, programamos cesárea. Alea jacta est.
El piruetear se va a acabar.

(null)
Sí mi hija sale así, que sepáis que todo es culpa mía por haberle dado tan mala vida uterina. La gnomi sentada lo mismo me pide un puro al nacer.

La eco de las 26 semanas

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Mi última eco fue hace 10 días, a las 26 semanas.
Al llegar a consulta me di cuenta de que había confundido mi cita y había visto la de octubre, así que me planté en noviembre en un día cualquiera a pedir que me viera mi médico sin saber siquiera sí tenía consulta.
Por suerte coincidió el día y sólo tuvimos que esperar una hora y media a que nos atendieran porque una cosa es la casualidad y otra ya la suerte infinita de que coincidieran las horas también!
Así que al llegar nos atendió mi médico, que para quien no lo sepa esta en Viamed Santa Ángela y le hago publi gratis y es el dr. Cadenas que es un profesional increíble.
Pues llegamos sin el informe de la doppler, – yo, para qué?- y él vio en su ordenador que lo más importante era el tema de la placenta, por el que yo también le pregunté. En la doppler crei entender que estaba baja, pero no, estaba previa marginal.
Esto significa, según me explicó él mismo, que estaba ubicada al margen del cuello del útero siendo la fase justo anterior a la placenta previa oclusiva.
En la doppler me dijeron que no cogiera peso (mi hija de año y medio era un buen ejemplo de peso, pero no hice caso…), que no mantuviera relaciones y que llevara una vida relajada. Os acordáis del #enREDadosenfamilia? #pueseso de todo menos relax. Pero yo no sabía cómo de importante era… En fin.
Me vio la gigantotripa que gasto y me dijo que debía revisar el peso de la nueva gnomita y el líquido amniótico que había. Oh, oh… Pensé yo.
Pasamos a la camilla y me miró a la niña: todo normal. Después me miro el líquido: también normal. Ya por último se centró en la placenta: estaba baja.
Según me dijo, la placenta se fija y a medida que el útero crece va alejándose del cuello uterino y fue eso justo lo que pasó. Creo que mi gigantotripa ayudó porque el útero está grande y flexible con lo que se ha extendido muy pronto y ha ayudado a que la placenta se moviera y alejara del cuello.
Al parecer ha pasado de estar a 0,2 mm a 5 mm o algo así y ya no supone un riesgo para el momento del parto.
No me creo que haya estado ajena a todo esto durante tanto tiempo!!! Y yo cogiendo a la Chica como sí nada… Aunque menos que antes, eso sí.
Al final: la niña está perfecta, todo lo demás también, la madre por supuesto y ya sólo queda esperar y seguir cargando con este bombo producto de un útero displaciente creo recordar que me dijo el doctor.
La anécdota la puso él al contarnos que su bebé, nacido hace dos meses, no paraba de noche y nos enseñó una foto del niño muerto de risa de madrugada.
Le tuve que desvelar que eso de que los bebés en la cuarentena dormían de un tirón era mentira… Jejejeje pobre!!
Alguien lo ha visto mi barriga aún? Este es el momento!!

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Y a Dior pongo por testigo de que sólo hay una!!!

La hormona de poder.

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Este es un post producto de la Hormona, la hormona de poder, una hormona para gobernarlos a todos. Una hormona para encontrarlos, una hormona para atraerlos a todos y atarlos en las tinieblas…
Estoy ya en la semana 16 de embarazo del tercer bebé, me envuelve un halo mágico, el de dar vida, el que las madres poseemos y que sólo las madres conocemos: el de la hormona de poder.
Esta hormona entre las semanas 8 y 14 nos deja reducidas las fuerzas a muchas hasta tal punto que nos quedamos en modo Gollum en referencia al ruido regurgitante que hacemos con la garganta.

Sí, estoy en estado de buena esperanza ¿No se  me nota?
Sí, estoy en estado de buena esperanza ¿No se me nota?

Hay más. Esto no acaba aqui. La hormona de poder nos dota de un brillo especial, de una barriga cervecera una vez que acabamos de padecer la etapa Gollum. Somos capaces de que no se nos note la barriga pero que tengamos ese halo mágico que hace dudar a todos y que a los más indiscretos empuja a lanzarse a preguntarnos. Pero ya no nos importa como en la cuarentena, ya es verdad, ya podemos decirles a todos la verdad.
http://www.centralplanet.cl/web/wp-content/uploads/2012/02/Liv-Tyler-lord-of-the-rings-31543-240x300.jpg
No, no es barriga cervecera. Voy a tener un bebé.

Somos por tanto poseedoras de la hormona de poder. Esa hormona que los domina a todos: que hace que la de los pollos del mercado me cuente su vida como madre de tres. Que el carnicero me dé la enhorabuena y la pescadera me sonría. También ha hecho que mi vecina del primero me haya amenazado con un sutil “te mato” -pero tranquis, tiene 80 años más o menos y creo que es inofensiva. Creo.- También hizo que mi vecina del segundo me tocara la barriga -que por mucho que sea de embarazo creo que de gorda también tiene- y que mis amigas al celebrar mi 32 cumpleaños me dijeran que estaba fenomenal cumplir esta edad como madre de familia numerosa.
La Hormona de poder: mi tesoro. Ha conseguido que mi marido haga muchas más tareas del hogar que nunca 😉 ha hecho que duerma siestas de elefante y que me entren ataques de amor por mis niñas más frecuentemente de lo que me entraban ya antes.
Pero… no todo son ventajas.
A veces nos convertimos en Gimli. Sí, el típico enano rudo, violento, y enemigo de los elfos. Ése que tiene un fuerte temperamento y es impaciente para pelear contra los orcos; ¿Qué quiénes son los orcos? cualquier enemigo que nos encontremos. Desde la amiga que no entiende que estés tan cansada, la hermana que dice que llegas tarde y que había quedado contigo hace media hora, el marido que sirve el arroz sin estar cocido del todo y la gastroenteritis que ha dejado a la Chica K.O. y a mí dos días sin salir de casa.
http://img3.wikia.nocookie.net/__cb20080318220808/lotr/images/thumb/4/43/Gimli.jpg/758px-Gimli.jpg
Sí llego tarde, he vestido, peinado y traído a las dos niñas y a mi bombo. ¿Y?

Pero como hoy me dijo mi amiga la rubia hermosa, muy soltera, independiente, trabajadora y con novio guapo ella, lo que acabará con su calma cuando le toque el momento es la bipolaridad que ha visto que me ataca. Después de pasar por la etapa Gimli de repente pasas por Twitter y te encuentras al patio medio encendido y te unes a revolucionarlo, esta vez sin temas políticos ni noticiosos, no. Esta vez atraviesas la etapa Aragorn, hijo de Arathorn, heredero de Isildur y que está fantástico.
http://img1.wikia.nocookie.net/__cb20121128150957/doblaje/es/images/8/83/Aragorn.jpg
El hombre que nos hace revolucionarnos y cambiar de estado.

Así que rauda y veloz me uní a ese hilo de hombres portentosos, de guapos increíbles y ahí que me puse a subir fotos para sorpresa de mi marido que me miraba atónito y me decía que parecíamos de la revista Súper Pop.
Mis compis no sé si tendrán hormonas de las mías, creo que no, pero como yo tengo más he sido la primera en postear mi ránking de hombres.

Por orden invertido y de apariencia son: Rob Lowe pre botox, Cris Hemsworth, Russell Crowe, Gary Dourdan, Aleksander Skarrsgâld, Matt Bomer y estos se resumen como los mandamientos en dos: Pierce Brosnan y Paul Newman. Aqui os dejo con el slideshare 😉 disfrutenlo yo seguiré con mis hormonas…

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