A star is born de Tubebebox

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Ayer tuve la gran suerte de recibir una caja hermosa de tubebebox que como ya me avisó Lola, la emprendedora que está sacando adelante la selección de artículos para bebés, me llegaría a casa en estos días.
Ya me llegó en su momento una agenda de lactancia de Mysalus, donde apuntar cada dato sobre las tomas de los bebés. Para mí este producto en concreto es un MUST y luego explicaré por qué.
La caja “A star is born” trae todo esto:
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Una pegatina de las Pegatinas de familia, que son especialmente chulas para ponerlas en los cristales del coche por ejemplo o en otro tipo de superficies y que son diferentes al clásico bebé a bordo que todos conocemos.
Trae una percha tamaño pequeñito de Baby and kidsd de Erum, que son tamaño bebé pero resistentes a diferencia de las que se pueden encontrar en tiendas o grandes superficies.
La muselina de Bonjourbebé es una gasa de gran calidad y enorme que sirve para usarla para arrullar al bebé, taparlo, dejársela para dormir (un clásico en mi caso) o para las que no somos de lactancia materna al aire libre, pues cubre al bebé por completo y al pecho para no enseñarlo en todo sitio.
La espuma de baño Cattier que sirve para cuerpo y cabecita del bebé y que es muy suave. Particularmente el aroma tiene un toque cítrico que a mí no me acaba de emocionar, pero el tacto y la suavidad que tiene me encanta!!
La moistuirizing de Crea-m me ha enamorado!! tiene un aroma que me ha hecho la boca agua. Es un olor y una textura tan fresca y limpia y huele tan bien…!!
Hay un dudú de Lamaze y forma de oso super útil para los primeros tactos del bebé pues cada lado del muñequito es diferente.
De Maminébaba hay un portachupetes de tela que me ha encantado y pienso usarlo cada día, no sólo porque sea blandito que a los bebés no me gusta que se le pueda clavar el típico de plástico durillo, sino porque es muy bonito y de unos colores neutros y elegantes.
Y tengo una pulsera “mamá” que ya la llevo puesta. Muy bien por ellos.
Y de Mi Pipo tenemos un chupete para la nueva peque que pone “soy un angelito” y espero que lo sea de verdad!! jajajaja.
Sólo me queda hablar de la agenda de lactancia de Mysalus con más detalle.
Hace dos años casi tuve a mi segunda hija. Ya con la primera tuvimos problemas con la lactancia materna y enseguida tomó sólo biberón aunque con leche que me extraía en cada toma. No me preguntéis por qué pero pensaba que era la única manera de alimentar bien a mi niña. Pasaron dos meses y yo ante el cansancio y el hipotiroidismo pensaba en dejar de extraerme la leche y darle biberones de leche de tarro. Así lo hice y empezó la niña a perder peso: tuve que apuntarme cada toma a la hora que era y la cantidad que comía.
Con la Chica me pasó otra cosa, la niña desarrolló alergia a la proteína de la vaca. Al principio no ponía los gramos al día que el pediatra me decía y luego empezó la sintomatología de la propia alergia. Tuve que pasarla a biberón y de nuevo volver a apuntar las tomas y las cantidades que tomaba, porque no quería la leche hidrolizada ni a tiros. Cogí mi agenda de Telva y me lo apunté todo como veis en la foto de abajo.
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Si se compara una agenda normal con la de lactancia de Mysalus se aprecia la diferencia a simple vista: se pueden apuntar las deposiciones, las tomas y todo lo referente a la comida del bebé. La plantilla viene en contraportada pero se puede usar como guía, yo sólo lo hacía como Dios me daba a entender que era apuntando hora y cantidad ingerida. Me parece una idea estupenda y como ya he tenido que pasar por ello dos veces, creo que es imprescindible.
Y esto es todo por ahora!! Nos vemos en el próximo post ya mucho más navideño pero tenía que contar todas estas cosas tan chulas!!!

El anuncio de Ikea: La carta a los padres.

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Acabo de ver el anuncio de la otra carta de Ikea España, si no lo conocen pues ya les dejo yo aqui el link y les hago un pequeño spoiler en las siguientes líneas.
Yo un día apoyé a la creadora de un club, una publicista que estaba desbordada ante una maternidad que le impedía llegar a todo a tiempo, cumplir con lo que de ella se esperaba y encima sentirse bien, estar guapa y salir con las amigas como mujeres del siglo XXI que somos.
Yo me hice del club porque ya sólo la maternidad me desbordaba. Normalmente no suelo trabajar fuera de casa, aunque hago mis colaboraciones por ahí y aún así no llego a tiempo. No sirvo para estar en casa, hoy justo lo pensaba:se me ha roto el lavavajillas de nuevo. Tengo al técnico a punto de entrar en un ritual de vudú como no venga hoy y me deje tirada el fin de semana entero con platos sucios para dar y regalar, dos niñas que toman 2 biberones al día y un bombo que me molesta para fregar los platos, la verdad.
Me considero mala ama de casa, mala madre, mala mujer… y eso sin la presión del tener que trabajar. He sufrido la presión del “claro, como tú no trabajas…es todo más fácil” sí, claro. Yo si no duermo por las noches no me tengo que ir a la calle a las 8, no. Yo me tengo que quedar fregando los platos, poniendo la lavadora y recogiendo la casa, cosas que más de la mitad de las veces no hago, la verdad, pero me agobia igual porque me viene grande plancharlo todo, lavarlo todo, ordenarlo todo y hacer la comida para todos…
Pues esto tiene que ver con el anuncio de Ikea en que yo soy hija de malamadre trabajadora. Una madre que salía escopetada al trabajo después de levantarse tarde porque tenía sueño, que se dejaba medio sueldo para tener ayuda y que alguien hiciera las cosas de la casa, que pagaba a quien nos cuidaba por la tarde y que además se tomaba una cervecita y se iba con sus compis de trabajo para despejarse puesto que ya no nos iba a ver despiertas esa tarde tampoco.
El primer gran crítico e injusto con ella fue su marido, que como era funcionario tenía las tardes libres y las pasaba durmiendo la siesta. Las dos siguientes fuimos nosotras, que le reclamábamos que estuviera en casa.
No sé cómo se sentía mi madre, ni cómo se hubiera sentido si le hubiéramos escrito una carta pidiéndole esto de quedarse en casa por escrito. Pero una cosa si tengo clara: mi madre no vino a ninguna función de Navidad del colegio, ni a ninguna excursión ayudando como monitora como hacían otras, no nos dio ni catequesis ni clase de costura o manualidades, no. Mi madre nos dio ropa, educación, comida, regalos, fines de semana comiendo las tres juntas en Mc donald´s y llevándonos al cine y lo hacía sola o acompañada, aunque casi siempre venía ella con nosotras, y hacía lo que medianamente le daba la gana. Porque ella trabajaba, se lo ganaba y si se olvidaba de recogernos del colegio, no pasaba nada. Y sí mi hermana se abría la cabeza y le daban puntos, ella se los cuidaba, se los secaba e incluso se los quitaba. Y si a mí me mordía un perro, ella estaba al pie de mi cama en el hospital en la UCI, ella me consolaba cuando me vacunaban contra la rabia o me sanaban las cicatrices de la espalda que con sus garras me hizo el bicho. Ella estaba ahí, siempre, pero trabajaba fuera de casa y no jugaba al volley con nosotras.
Mi madre nos ha cuidado como toda una madre sabe hacerlo, pero no era el ama de casa que hacía las tareas domésticas, no. Nos ha cuidado de la manera que podía y me parece totalmente injusto que pongan a unos niños cuyos padres están rompiéndose la cara por darles la educación, comida, vestido y demás cosas que ellos consideren importantes a pedirles que jueguen al fútbol o lleguen antes a casa.
Los padres quieren hacerlo, pero no siempre pueden porque necesitan el dinero para darles esa calidad que ellos consideran ya un básico imprescindible.
Probemos a quitarles esas cosas básicas de las que se creen merecedores, a ver si a los padres les piden tiempo o les piden comida. Si les piden fútbol o les piden ir al colegio…
No nos damos cuenta de cómo maleducamos a nuestros hijos con estos anuncios y que conste que yo he sido de las que he llorado, pero me ha invadido este sentimiento de repulsa enorme: mimados descerebrados es lo que estamos educando así…

Situaciones complicadas de madres

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Hoy he leído a Desmadreando en un post de Babycenter en el que relataba las experiencias inverosímiles de las madres a las que nos tenemos que enfrentar como no caber en una prenda de ropa y dar saltos para poder liberarnos y huir de esos malditos cubículos del horror que son los probadores.
Como buena bloguera que interactúa (ya quisiera yo…) le he dejado un comentario contándole mi experiencia de este lunes pasado, pero no me he resistido a contarla aqui ahora porque no puede dejar de ser compartida.
Este fue el caso: fin de semana del puente de la Inmaculada. Tiendas cerradas desde el viernes a las 22:00 que en Sevilla somos muy progres y modernos y no abrimos los festivos pese a que la ciudad presente un 90% de ocupación hotelera.
Sábado cerrado y domingo de nuevo todo cerrado. Llega el lunes y yo que me vuelvo loca y me voy a la calle a pasear solamente, porque el espíritu de las compras -que no el de la Navidad- me llevaba por el camino de la amargura con tanto centro comercial cerrado.
Y se hizo la luz. Allá que me fui yo al centro y mientras mi marido iba a la función de la Inmaculada, yo me salía con las niñas puesto que la Mayor pidió pipí nada más pisar la Iglesia.
Nos metimos en el Corte Inglés a respirar el ambiente navideño y a correr a la tercera planta a hacer pis que no llegábamos.
Gracias a Dios llegamos. Me puse a la cola con mi hija de 3 años, mi niña de 1 y medio en el carro y mi bombo de embarazada, sí, ése que no es nada discreto.
Pues me tocó al fin y me metí en el microcuartodebaño a evitar que mi hija se sentara para hacer pis. La cogí en brazos y dejé la puerta abierta. Y se preguntarán ¿Pero por qué? Pues muy fácil: dejé bloqueando la puerta el carrito en el que la Chica iba sentada pues no podía dejarla sola y mucho menos podía perdernos de vista.
A todo esto… ¿Pues no que me entran ganas de hacer pis mi también? Empiezo a sudar, ya no sólo porque haga calor, que lo hacía y yo iba en manga corta, no. No sólo por tener a mi hija Mayor cogida en brazos y deseando que acabe el pis más largo de la historia, sino porque necesitaba entrar yo ¡¡¡¡Y a puerta cerrada!!! (Como se imaginan el despiporre podría ser enorme ya si la hubiera dejado abierta).
Señores desde aqui denuncio que en los baños no caben los carros de niños a menos que sea el de minusválidos, que por cierto tarda una infinidad la dependienta en aparecer para darnos la llave y es posible que incluso, no llegue a hacerlo nunca, y que las madres de esos niños tenemos que entrar no podamos hacerlo, especialmente las que tenemos bombos considerables y las que no soportamos ni un estornudo en nuestros músculos de Kegel.
Al final una señora que me oyó suplicar a mi hija que me esperara fuera sin llorar, cuidando de su hermanita mientras yo les miraba los pies por debajo de la puerta y que no iba a pasar nada, me dijo que ella les echaba un vistazo. Tuve que acceder pues no me quedaba otra…
La señora, merecedora de un monumento, de oles y vítores varios, de reverencias y aplausos, entretuvo a las gnomis preguntándoles sus nombres y edades y antes de que la Chica hubiese dicho que tenía uno ya estaba yo fuera, colorada cual tomate, sudando como un pollo y agradecida hasta el extremo.
SEÑORA DESCONOCIDA: MERECE USTED TODOS MIS RESPETOS. LA AMO MUCHO Y ES USTED MUY BUENA PERSONA. Lástima que los grandes almacenes como los del Corte Inglés, se olviden de que hay madres que hacen pis y nunca van al baño solas.

Mis gnomitos y yo

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Hoy voy a recuperar esa inspiración que desde hace tanto me falta. Hace tiempo que no consigo un rato libre para mi, para pensar, para escribir o para dejarme llevar. Desde los inicios este blog ha sido una válvula de escape: ha permitido que no explote toda la presión acumulada, toda la dificultad que al ser madre se magnífica y se lucha por vivir con ella.
Desde que este blog existe he sobrellevado un reposo embarazada, he interactuado y aprendido a manejar redes sociales, he conocido a gente maravillosa y a otras pocas tan insignificantes que apenas espacio ocupan aquí. He conseguido en apenas dos años sentirme arropada cada día por personas que no me conocen pero que sí que lo hacen a diario un poquito. He superado la difícil prueba de tener un parto acompañada de mi marido, al que operaron al día siguiente, me he mudado con un bebé de 3 meses y otra que tenia 24. Me he ido a Madrid con las blogueras: yo estuve en el 8J y el 24M, al 15J no me dieron las hormonas para tener un blog todavía la verdad. Hoy tengo a la Mayor como primogénita ejerciente, de las que cuida a su hermanita y la protege con locura, a la Chica tan alocada y vivaracha ella y espero a la Pequeña que llegará en unos meses.
La maternidad primera me cargó de los peores y a la vez mejores sentimientos -jamás conocidos hasta entonces- y en cuanto me recuperé de ellos me abrí camino, o lo intenté al menos, en este mundo 2.0 que tanto me ha gustado.
Hoy la Chica reposaba sobre mi abultada barriga en un ataque de tos y la hermanita desde dentro parecía contestarle a base de pataditas. Ambas se comunicaban sin tenerme a mi más que de campo de batalla.
Y eso es lo que me gusta de mis gnomitas, que sean inseparables.
Me confieso adicta a la maternidad, tenga o no más hijos, pero no soy nadie sin estas niñas que tengo y que me han abierto esta ventana al mundo que se me cerró de manera inexplicable el mismo día en que la Mayor nació.
Raquel, mamá tuitera, preguntaba el otro día en que habíamos cambiado después de ser madres. Yo me he vuelto de hierro e invencible. Sí he conseguido tanto es sin duda gracias a ellas y de a partir de ahí deriva todo.
En este embarazo de mi tercera niña no he parado quieta: visto a las “mayores”, las llevo al cole junto con el padre, y luego hago algo que me encanta: trabajar de periodista. Compro, hago la comida, recojo a las niñas, juego con ellas y las baño, doy de cenar y acuesto. Y me siento capaz de todo, de poder con todo!!!
Estoy muy contenta y por eso he divagado un rato en este post, uno de alegría y no de agobios, de llantos o penas!!
Estoy muy contenta de estar por aquí, de tener lo que tengo y de poder disfrutarlo y compartirlo!! Y no paró de darle gracias a Dios!
Pd. Y mucho, mucho, se lo debo al padre gnomo.

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Hoy quiero decir que estoy muy feliz! Y ellas también.

La eco de las 26 semanas

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Mi última eco fue hace 10 días, a las 26 semanas.
Al llegar a consulta me di cuenta de que había confundido mi cita y había visto la de octubre, así que me planté en noviembre en un día cualquiera a pedir que me viera mi médico sin saber siquiera sí tenía consulta.
Por suerte coincidió el día y sólo tuvimos que esperar una hora y media a que nos atendieran porque una cosa es la casualidad y otra ya la suerte infinita de que coincidieran las horas también!
Así que al llegar nos atendió mi médico, que para quien no lo sepa esta en Viamed Santa Ángela y le hago publi gratis y es el dr. Cadenas que es un profesional increíble.
Pues llegamos sin el informe de la doppler, – yo, para qué?- y él vio en su ordenador que lo más importante era el tema de la placenta, por el que yo también le pregunté. En la doppler crei entender que estaba baja, pero no, estaba previa marginal.
Esto significa, según me explicó él mismo, que estaba ubicada al margen del cuello del útero siendo la fase justo anterior a la placenta previa oclusiva.
En la doppler me dijeron que no cogiera peso (mi hija de año y medio era un buen ejemplo de peso, pero no hice caso…), que no mantuviera relaciones y que llevara una vida relajada. Os acordáis del #enREDadosenfamilia? #pueseso de todo menos relax. Pero yo no sabía cómo de importante era… En fin.
Me vio la gigantotripa que gasto y me dijo que debía revisar el peso de la nueva gnomita y el líquido amniótico que había. Oh, oh… Pensé yo.
Pasamos a la camilla y me miró a la niña: todo normal. Después me miro el líquido: también normal. Ya por último se centró en la placenta: estaba baja.
Según me dijo, la placenta se fija y a medida que el útero crece va alejándose del cuello uterino y fue eso justo lo que pasó. Creo que mi gigantotripa ayudó porque el útero está grande y flexible con lo que se ha extendido muy pronto y ha ayudado a que la placenta se moviera y alejara del cuello.
Al parecer ha pasado de estar a 0,2 mm a 5 mm o algo así y ya no supone un riesgo para el momento del parto.
No me creo que haya estado ajena a todo esto durante tanto tiempo!!! Y yo cogiendo a la Chica como sí nada… Aunque menos que antes, eso sí.
Al final: la niña está perfecta, todo lo demás también, la madre por supuesto y ya sólo queda esperar y seguir cargando con este bombo producto de un útero displaciente creo recordar que me dijo el doctor.
La anécdota la puso él al contarnos que su bebé, nacido hace dos meses, no paraba de noche y nos enseñó una foto del niño muerto de risa de madrugada.
Le tuve que desvelar que eso de que los bebés en la cuarentena dormían de un tirón era mentira… Jejejeje pobre!!
Alguien lo ha visto mi barriga aún? Este es el momento!!

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Y a Dior pongo por testigo de que sólo hay una!!!

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