9 semanas de embarazo

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El lunes hice pausa en mi retiro estival y volví a Sevilla a la cita con mi ginecólogo que era el día 28. Sinceramente, puse la fecha del último período al azar pues no sabía cuál poner, y mi sorpresa fue que tras la visita a urgencias, bochornosa para una multípara con 3 embarazos y 2 niñas a la chepa, mi recién estrenado embarazo en realidad llevaba 8 semanas gestándose y lejos de cancelar la cita como pensé inicialmente, tuve que acudir de manera obligatoria.
El médico se sorprendió al verme allí embarazada de nuevo pues le comenté mi idea de no tener más niños de momento -idea que como todas sabéis era mentira, pero como lo pensé por un minuto con cierta lucidez me convenció por otro minuto- y su cara fue de mayor sorpresa al ver que no sabía la fecha de la última regla, que juraría que fue en junio, y al saber que no me había enterado de mi estado hasta hacía una semana. Todo fue un despropósito.
Mi marido se incorporó tarde a la visita y ya había dicho yo que no iba a hacerme el triple screening para la semana 12 así que me dio el volante de la analítica normal y el de la eco doppler que están instaurando a las 12 semanas en la clínica. Es nuevo y bueno, supongo que está bien.
Me senté en la camilla dispuesta al potro pero me dijo que si estaba ya de 8 semanas podría verse abdominal (BIEN!) asi que me subí la camiseta y saqué a pasear un hermoso Tattoo que mis hijas le pusieron a mi panza para que lo llevara el hermanito también: una calcamonía horrenda con forma de tribal negro que nadie vería jamás 🙂 hasta ese día, claro.
Empezó la fiesta. En la eco se vio un bebé de 9 semanas con sus bultitos a modo de incipientes pies y manos. Una pedazo de cabeza y un Corazón latiendo a todo trapo. Se dató la FPP para el 28 de febrero y el bebé empezó a moverse. El médico se sorprendió y me dijo que era rarísimo ver a un embrión de 9 semanas moverse, pero es un gnomo, lo lleva en la sangre: no somos de estarnos quietecitos. Jejeje.
ESTADO DE LA GESTANTE: naúseas matutinas leves, vespertinas moderadas y nocturnas a veces. Vomitonas sólo en ayunas y algún Día concreto. Somnolencia relativa: por las mañanas es llevadera, por las tardes duermo 3 horas de siesta fácilmente y por las noches caigo rendida.
Físicamente estoy para comerme. Me he rellenado, no me gusto delgada -bueno que peso 67 kilos que no soy flaca- he recuperado una silueta turgente y como la tripa siempre me sobresale un poco ahora lo hace de manera muy mona y disimulable, así que me veo genial. Me ataca la contraanorexia y más redondita,más me gusto.
Como como si no hubiera un mañana y he descubierto que cuanto más como, menos náuseas tengo. Me doy miedito.
ESTADO DE LAS GNOMIS: ambas acusan una papitis severa que me permite vivir tranquila. La Chica como oliéndose la que le iba a caer estaba rematada desde hace un mes. Nos dedicaba striptis pañaleros y nos dejaba charquitos de pis por casa o a veces Bolitas de cacota que he tenido a bien pisar y todo.
SÍNTOMAS QUE TENÍA Y HE OMITIDO: estómago revuelto, tardes con cansancio brutal, nerviosismo, ansiedad, sensibilidad extrema, cabreo máximo, siestas infinitas y posterior malestar estomacal. En algún momento esperé a que me viniera el período en condiciones porque ese manchado tan flojo era raro pero no hice caso…

Los nervios son malos compañeros.

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El otro día, creo que la semana pasada, me llegó a casa un paquete hermoso de la marca Predictor que me mandaba con motivo del 40 aniversario y de esta entrevista que me hizo en su blog.
Predictor ha sido una marca que fue de lo más amable y yo se lo agradezco mucho que tratar con marcas así, aunque sean muy específicas, si te tratan bien pues hace que te sientas muy cómoda.
En estos días de julio me he sentido muy decepcionada en muchos aspectos y entre la piscina de las niñas, las vacaciones, la natación, el pasar días enteros de picnic bajo el árbol de casa de Mamis en los jardines de la piscina y muchos otros asuntos que no vienen al caso me he cansado mucho.
No me pareció raro que quisiera anular cada señal que daba mi cuerpo: las siestas de pijama y orinal que me metía con las niñas, la ansiedad que sentía que a veces me impedía llenar bien de aire los pulmones, el cansancio e incluso el hambre que sentía a la 1 de la tarde puntualmente. Todo esto se debía al estrés bajo el que estaba.
Hace una semana empecé a dormir mal por las noches, tuve unas pesadillas con un lobo y todo que se me quedaba mirando. Miré en internet para descifrarlo y me advertía de una traición o de cambios. Lo normal vamos. Empezaba a estar nerviosa por estar nerviosa.
El miércoles pasado hasta vomité de los nervios. ¡Qué angustiada estaba! Me fui a la playa el fin de semana y noté que sí, que estaba más calmada, pero seguía teniendo el estómago revuelto de los mismos nervios. ¡Qué nervios! ¡Qué angustia!
Mis compis blogueros del sur que sabían además del tema me dijeron que acabara con esto. Mi hermana, la tia Mono, me suplicaba que por favor no dejara pasar ni un minuto más. Mi marido me decía que no me tomara tan a pecho las cosas.
¿Pero es que nadie veía la situación por la que pasaba? Tenía que acabar un par de proyectos, estaba angustiada y no paraba de darle vueltas a la cabeza.
El domingo se me bajó la tensión de los mismos nervios ¡Qué estrés madre mía! cuando el martes volví a vomitar en ayunas me dije: a ver, bonita, los nervios son malísimos pero seamos adultas y sinceras (esto yo misma conmigo misma en un ataque de sinceridad) ¿Por nervios vas a vomitar 2 veces en una semana y en ayunas? Sí está claro, tengo una falta de… De ni idea cuánto, pero quizás sea de 15 días (sí, ole yo) y a estas alturas ¿Qué te hace pensar que sean nervios? ah! es que además no quiero que me dé negativa la prueba porque no lo voy a soportar… buaaahhh!! nadie me entiende!!!
Y así fue como después de haber hecho el primer pis de la mañana ya, me dispuse a volver a intentar hacer un pelín más y recoger un hilito al menos que tuve que depositar en un tarrito (en este caso un cenicero pues fue el único sitio del que no comerían ni beberían las gnomis) y metí dentro de la muestra recogida el test de alta sensibilidad que me mandó Predictor a casa y que dice si estás embarazada hasta 4 días antes de la primera falta. Sobran las palabras.
Predictor
Se marcó enseguida la primera ventanita en un morado indeleble y la segunda que me daría la respuesta… no se marcó tanto. Al leerme las instrucciones y viendo esas dos rayas que me miraban en el lavabo me dí cuenta de que la primera ventana marcaba el embarazo. La segunda era la de control.
Sí, no cabe duda. De mano de Predictor anuncio: Esperamos gnomi nuevo en casa. El 28 tengo la primera cita. Les seguiré informando.
Pd: al saber esta maravillosa noticia me tomé dos tilas por la tarde y esta noche al fin dormí bien, ¡ya sé porque me tiraba así de repente la parte baja de la barriga!
Pd2: sí, es mi cuarto embarazo pero al parecer no se aprende nunca!! jajajaja.
Pd3: el test se rompe para todas aquellas diogeneras y madres en la vida que guardan restos biológicos como recuerdo. Juas!!
SALUDOS A TODOS!! Como estoy de muy poquito me he arriesgado a contarlo ya, pero pase lo que pase seguiré contándolo así que ¡no hay miedo!

#rezoporfernando

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Hoy es un día triste. Voy a escribir una entrada sentimental, personal y mezclando temas como siempre, os aviso.
Hace casi dos años que ando por estos lares de manera activa, antes leía blogs sin comentar ni tener perfil, eso soy yo de todo o nada; un día me abrí los perfiles de redes sociales y el blog anterior y empecé a hablar que para eso una es periodista licenciada.
Desde entonces mucho ha llovido. He entablado relaciones magníficas, he encontrado a gente estupenda, he recibido apoyo y no me sentí sola en esos momentos en los que la maternidad pesa. Me sentí acompañada cuando mi último bebé dejó de poner peso estando en mi seno aún o cuando conté cómo perdí al bebé anterior en una pérdida que aún me produce dolor por lo deseado que era ese niño. También me he sentido arropada al pasar malos momentos el año pasado cuando me mudé de casa y mi marido estaba en el hospital y bromeábamos al regresar a casa machacada del cansancio y sin dar crédito a la situación que se estaba sobreviniendo.
La mayoría de las veces este apoyo se ha hecho real a través de chistacos, míticos son mis momentos con Desmadreando con quien siempre me he reído y quien siempre ha estado ahí para alentar. Y es sólo un ejemplo: bien podría enumerar las usuarias con quienes he compartido hilos geniales desde mis comienzos hasta hoy.
Como siempre no todo son cosas buenas, pero esas cosas o personas no merecen ser recordados, la ignorancia es muy buena aliada para olvidar pues hace daño quien puede, no quien quiere.
Hace unos meses conocí un perfil que me enseñó mi marido: me mostraba a un bebé recién nacido, con una particularidad, era un gran prematuro que había llegado a este mundo a las veintitantas semanas de embarazo (24 o 26 no recuerdo ahora mismo) y cuyo padre lo mostraba cada noche con un tuit en el que relataba los avances, caídas, recaídas y éxitos que ese bebé lograba.
Le di un día a seguir porque me llamó la atención que un pequeño luchador nos estuviera dando una lección de vida y supervivencia que ni él mismo llegaría entender y que había llegado a recorrer el globo terráqueo hermanando a los países latinoamericanos como muchas otras veces.
He visto crecer a Fernandito cada día, he visto como en el camino se quedó su amigo Daniel y cómo la gemela de éste, Vera, salía del hospital e iba a casa hace bien poquito. He seguido estas historias de vida, de héroes minúsculos, de ejemplos de lucha, de padres entregados y me he sentido muy cercana.
Cuando Daniel se marchó dejando a su hermana aqui, acababa de conocer su historia a través de Fernando por cierto, creo de hecho que quizás llevaba un par de días siguiéndola, y me apenó mucho, pero su hermanita demostró que si hay vida hay esperanza y consiguió la difícil meta de conseguir el alta hospitalaria contrarrestando el dolor inolvidable de la ausencia de su hermano.
Eso esperábamos todos de Fernando. Había engordado, se alimentaba con biberones, lo vi abandonar la sonda nasogástrica, la incubadora cerrada, el paso al nido, lo vi abrir sus ojos y agarrar la mano de sus padres. Creía que Fernando conseguiría ganar la batalla y en cierta manera lo ha conseguido: ha venido a este mundo a conocer el amor infinito de sus padres, de sus abuelas, de sus hermanos, se ha aferrado, ha luchado y sido un campeón en toda regla. Ha salido en la tele, tiene miles de seguidores, ha recorrido el mundo con su ejemplo, ha sido una guía para sus padres y para todos. Ha demostrado que los seres vivos quieren luchar por la vida por pequeños que sean y se ha dejado la vida en el intento.
Hoy mi pensamiento ha estado con su familia, con este angelito que no ha cesado en su esfuerzo por sobrevivir. Yo no conozco a sus padres, nunca los he visto, no he hablado jamás con ellos, pero cada noche me llegaba un mensaje a mi Twitter de su padre en el que me contaba cómo iba y lo voy a echar mucho de menos.
Hoy, como siempre, aunque más que nunca #rezoporfernando a quien su otra madre, la Virgen, esta noche lo acunará para dormirlo y así será para siempre. Descansa angelito, tu batalla la has ganado.

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