Bodas de madera

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Hoy es un día especial. No todos los días se cumplen las bodas de madera, o sea los cinco años de casados, suena bonito ¿Verdad? Hace un lustro me levanté resacosa de sueño; la noche de antes me fui con mi madre, mi madrina y mi padrino de boda a casa de mi amada N a cantar copla. No siempre tiene una el honor de tener a su tío abuelo y a su tía en casa recién traídos de Costa Rica. Pero la ocasión lo merecía y se movilizó la familia y yo les estaré agradecida eternamente.
Yo soy un desastre nada ñoño. Lo primero que me pasó fue que no había soñado jamás con el día mágico. No. Y por supuesto no sabía cómo debía ser mi vestido y lo peor, me parecía un engaño ponerme a dieta para estar espectacular, así que fui al natural. No perdí ni un gramo. Me busqué un modelo y me lo hicieron a medida. Me quedó espectacular e iba guapísima. No sé si os conté que no tengo abuela, pues se fue desde que nació mi madre, pero aqui dejo constancia. Yo me lo digo todo. 
Ése fue uno de los obstáculos de preparar una boda, por no hablar de la organización de todo lo demás. Menos mal que me casé con un hombre apañado al que había conocido hacía cuatro años.
Me desperté a las 7 de la mañana para ir a la peluquería porque estaba lejos de la casa y yo me casé en el centro y me vestí en casa de mi tío, allí también. Así que con los ojos rojos de haberme dormido a las tantas y al grito de ¡Paso, paso que mañana me caso! de la noche anterior, me puse en pie con mucho sueño y me dispuse sin nervios -ejem- a dar el sí quiero.
Aqui la señora Gnomo que se quito el sombrerito rojo y se vistió de novia divina.

Otro de mis tíos me llevó a la iglesia. Como yo no estaba nerviosa -ejem- me engañó para que estuviera lista cinco minutillos antes de tiempo. Hasta entonces afronté esa mañana con asombrosa frialdad. Me recuerdo maquillada y peinada en Miguel Ángel, mirad qué mona yo:

Debo decir que luego¡ me dejó idealosa! Esto era el antes. Mi amiga alemana de fondo por cierto.

Luego llegó el momento de ir a la iglesia. Como no estaba nerviosa -ejem-,¡ llegué antes que el cura que nos casaba! y luego vi a mi marido -futuro- esperándome y cuando me dí cuenta estaba ya entrando yo con mi padrino y no estaba nerviosa ¿eh? -ejem-. No paré de reir, llorar y pensar mientras duró la ceremonia. ¡Qué felicidad! Y de repente al cabo de unos cinco minutos, todo acabó. Ya estábamos casados. Para mí fueron cinco minutos, el resto de invitados dijeron que duró una hora la boda. Me voló el tiempo.

Aqui los señores gnomos ya casados y con su primer desencuentro ¿Dónde nos recogen, Gnoma mía? “Está todo controlado, ni te preocupes. Vendrán. Vendrán.” jejeje.

 En efecto mi cuñado vino a recogernos en su 4×4, lo normal para unos recién casados, pero os aviso que es muy cómodo para subirse y acomodar toda la tela de la cola del vestido. Llegamos a nuestro destino en tres minutos, siempre sostuve que hubiera sido mejor haber ido andando con una banda de música y tal, pero mi idea no fue secundada. No pasa nada, no ha sido la primera, jejeje.
Aqui puedo destacar el clásico, fue todo maravilloso, el ágape fue magnifico y los invitados fantásticos como siempre, pero no sería yo, con mi marcado sentido surrealista. Así que me fui a reunir a las solteras, le dí el ramo a Tia Mono -mi hermana para los nuevos- y nos hicimos fotos.

Yo me lo pasé pipa. No fui la clásica novia al uso. Me despeiné, ensucié mi vestido, me bebí mis copitas y me fumé unos cuantos pitillos; canté y bailé como una loca pero estuve pendiente de todo con un sexto sentido para que no le faltara nada a nadie.
De la fiesta destaco sobre todas las cosas a Los Centellas de Utrera que tocaron “Ese toro enamorado de la luna” entre otros grandes éxitos de la canción española. Y por supuesto subí al escenario a cantar y quitarle protagonismo. No podía mantenerme entre el público, la verdad.
Aqui el GRan Tony López deleitando al personal con el toro y la Luna
En esta foto se aprecia el grado de emoción al compartir micrófono con mi artista de cabecera.

Hoy recuerdo que hace cinco años se me pasó el dia en un suspiro. Me levanté con mucho sueño y pensaba que vestirme de novia era como ponerme un traje de flamenca. Eso sí fue así. Despojar de cursilería la boda se me dio bien. Estar con mi familia de Costa Rica, fue estupendo, reunirnos con los amigos, bailar, cantar, comer y beber todo riquísimo con el catering de Alberto, que no nos ha fallado jamás, más bien al contrario.
Y hoy pienso que no sabía, no tenía ni idea qué era eso del día de la boda. Algunos decían que era el más feliz de tu vida -yo no lo aseguraba, siempre pensé que tener un hijo era más-, otros decían que era otro día agobiante y lleno de compromisos que apenas dejaba tiempo a disfrutar. 
Pero ahora, con perspectiva, lo único que desearía es repetirlo cada año. Con la misma gente y mismo espacio. Cada aniversario desde ese 14 de marzo de 2009 siempre pienso lo mismo que aqui os dejo. No es muy sentimental, a veces me envuelvo en las anécdotas, pero es real como la vida y sobre todo lo que deseo este día es no perder esa felicidad que cambió mi vida y vivir un día de la marmota, aunque hay dos que se enfadarían muchísimo: las gnomis que miran mi álbum y me dicen que dónde estaban ellas. 
Nunca me imaginé lo que era una boda: El día que cambiaría mi vida casándome con un hombre bueno de verdad.

La APLV de la Chica

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¡Qué mal repartido está el mundo! Mi hija mayor, la primera Gnomi que inundó este blog con historias de madre ultra ñoña que sentía total devoción y predilección por ella -cosa fácil puesto que nadie le hacía la competencia- sólo tiene dos pequeños puntitos a destacar para no convertirse en un ser alado, que duerme fatal y que no come.

Como ustedes habrán imaginado estas dos pequeñas nimiedades no son nada en comparación con las múltiples virtudes que la niña tiene. Bueno paro ya que me desvío para variar. Lo cierto es que ella que tiene todo un abanico abierto de posibilidades ante sí para hincharse a comer, como a veces lo hace su santa madre, ella decide que no, que mejor no come.
Y mientras mi Chica, la niña más buena y con más genio, que le pega a la Mayor sin conocimiento y que no habla ni anda a sus 13 meses y medio, ella lo duerme todo y se zamparía de un tirón todo lo que se le pusiera por delante, pero ¡Ay injusticia! Ella no puede.
La Chica grita cuando oye un paquete abrirse y dice “aeta” claramente identificable como galletas; ella grita hambrienta “bebeeeee” cuando le traen el biberón de leche elemental por las mañanas o noches y ella se muere por coger algo de la mesa que no sea el pan que está rico, pero le falta algo -y no es agua precisamente- para maridarlo.
A la niña le dieron cita en la seguridad social para mayo para revisarla de nuevo y se cumpliría entonces un año y tres meses de Alergia a la Proteína de la Vaca. La APLV nos interrumpió una lactancia feliz y nos sumió en los biberones, pero más allá del debate teta, sí o teta, no, la niña ha crecido fuerte y sana es lo único que importa.
En un mes me enfrento a un gran reto aqui sola en mi casa: le tengo que dar la primera cucharada de yogur -así como si nada-que la niña va a tomar en su vida.
http://blog.leftos.com/wordpress/wp-content/uploads/2010/05/hitch-300×173.gif
De aqui a dos semanas me toca ponerme ante ella y ante todos mis miedos, porque no pasará nada seguramente, pero en Hitch casi le da a Will Smith un Shock anafiláctico por tener alergia al marisco, y el temor a que algo le pase aqui conmigo me aterra, de hecho creo que voy a irme a un bar a darle para que si pasa algo la histeria sea colectiva y no sea yo la única que me desmaye cual Aramis Fuster en los juzgados.
Que Dios nos coja confesados que falta nos hace, yo mientras pienso en que no veo que llegue el día en que no tenga que darle la leche Neocate y que ella se tome su Cola Cao como su hermana y moje galletitas. De momento se tiene que conformar con mirar a la Mayor y morder otro trozo de pan.
Pd: Hoy es un día de luto nacional, pero quería que nos riéramos mínimamente.

El coleche

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Hola queridas amigas vengo a hablaros de las maravillas de dormir con tus hijos en tu cama: el coleche.
Desde que nació mi gnomita mayor, una niña con una terrible alta demanda habitando en su interior, o sea que o iba pegada o colgando de alguien o berreaba y trataba de inmolarse desde donde estuviese, las noches durmiendo todos juntos se dieron como algo normal. Si queríamos que se durmiera era el único modo y cuando se despertaba 10 veces por la noche pues ya estábamos con ella.
De esta maravillosa manera descubrimos qué era eso del colecho. La familia en el mismo lecho o camita.
Luego llegó la Chica, quien portaba un slogan “dejadme en mi cunita tranquila” y no le gusta dormir con nadie y menos la noche entera con sus padres. Algunas veces si está mala lo busca pero si no… Nada.
Se han dado casos en los que hemos acabado con las dos en la cama. Ellas durmiendo plácidamente en posturas inverosímiles y nosotros relegados a una semiesquinita y destapados. Sí, eso pasa.
Esta mañana me ha despertado el propio coleche, en el ojo. ¿Qué es eso? Se preguntarán. Pues se lo digo: es la versión maligna del colecho, cuando en la peor de sus vertientes hace que la niña duerma sobre las almohadas, tenga un sueño con el rey Unicorn de Dora la Exploradora -en el mejor de los casos- y te despierte literalmente dándote una coz en tu ojo cerrado que hasta entonces giraba en plena fase REM. Un dolor inaudito ha invadido parte de mi cráneo y sólo espero que no me haya dejado el ojo morado puesto que aún no me he levantado a mirarme en un espejo debido al miedo de verme amoratada y al sueño que tengo.
La gnomi duerme a pierna suelta, el padre ni se ha enterado -discreta que es una- y acaba de venir con la linterna del móvil para decirme que no me preocupe que no tengo nada.
No hay como dormir en manada, con sus coces y todo.
Ésta me la pagará cuando quiera salir con sus amigas. Me iré con ella y contaré esta historia. Muajajaja. Ser madre no está pagado.
Este post fue escrito a las 7:30 de la mañana. Edito para informar de que mi ojo está en perfectas condiciones y que tengo mucho sueño.

http://discreame.blogspot.com.es/2011/03/normal-0-21-false-false-false_30.html?m=1

Esta foto es lo más alejado al colecho que conozco.

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