Gnomita nudista

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Tenemos un problema mi amiga Shula y yo: somos muy chonis. Todo se reduce a eso. Eso y que además cuando nos juntamos, lo somos doblemente.
Realmente nos pasa siempre y desde hace tiempo. Por ejemplo ayer que nos fuimos a pasar el dia al oasis. Empezamos vistiendo a las tres niñas iguales porque de casualidad tenian el mismo modelazo de bañador, pero no sé por qué en un momento determinado de la tarde su niña, la Bola, se quitó el bañador mojado y dijo que se quedaba libre como el viento. Obviamente mi amiga y yo la dejamos que hiciera lo que lo quisiera y Gnomita Mayor dijo que ella también se liberaba. Asi que cogimos a las niñas y las dejamos como Dios las trajo al mundo pero con las chancletas de goma puestas ya que el césped quemaba y las baldosas rojas resbalaban. Vale que estábamos sólo las dos familias y que no nos veía ni el Tato, pero tengo otra amiga que es incapaz de desvertir a sus vástagos por una cuestión de educación y decoro ante lo que yo me atrevo a decir que la desnudez es bella y la de las mocosas nuestras ¡¡más todavía!! Lo más gracioso es que la operación pañal se facilita mucho asi porque al aire y con césped, al estar salvajes, sólo tienen que apartarse un poco para comenzarla y bueno, Gnomita ya está más que lista y la pobre Bola iba dejando su marca porque pese a sus casi dos años no está tan preparada. Asi que ahora tenemos una “Boleken pis” en mi jardin.

Una de lactancias

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Haciendo repaso y viendo a la chica me pongo a recordar las lactancias de las dos. Es una tontería sentirse mejor o peor, pero sabiendo lo que hoy sé, la lactancia materna es de lo más difícil que existe según mi humilde opinión.
Con la Mayor, eso de no engancharse y pasar dias sin comer siendo recién nacida por ser yo una super convencida tetalibana que miraba mal a quienes optaban por el biberón, me dejó un terrible sentimiento de culpa por no alimentar a mi bebé y una gran frustración que intenté superar a base de una lactancia diferida que resultó ser un rollo y acabó siendo casi mixta.
Con la Chica, desde que nació que la puse al pecho nada más salir de la barrigota, se agarró muy bien y tomaba a menudo. En la clínica le detectaron el tests de Coombs positivo con lo que le subía la bilirrubina ya que se destruían los glóbulos rojos. Necesitaba sol y que comer para que no se tuviera que quedar ingresada. Para asegurarme de que comía y evitar que le pasara lo que a la Mayor, le dí dos biberones y Santas Pascuas. Después pasamos a una LM exclusiva, maravillosa, dolorosa, llena de bultos y con una mastitis leve de por medio. La sensación de quemazón desde debajo de la axila hasta el pezón cuando subía la leche era como un río de agujas fluyendo, pero se pasó también. Las noches jipis dando el.pecho en la cama dormida y devolviéndola al moisés cuando me acordaba, eran buenísimas.
Luego le salió la alergia, resulta que aquellos dos biberones del principio la sensibilizaron. Abandoné la LM cuando vi que respondía a un capricho mio más que a una necesidad suya.
Ahora la veo con sus casi 5 meses y pienso que estaría dándole el pecho en exclusiva y no habría que tenido que llevarla a urgencias estreñida por tomar fruta, por ejemplo, pues no habría empezado siquiera.
En mi caso la LM ha sido frustrada con las dos niñas, no sé si tuviera otro niño qué haría, aunque sin engañarnos volvería a intentarlo.
Nunca pensé en decir esto pero la lsctancia es de lo más complicada y quienes la consiguen sacar adelante casi que merecen todos mis respetos, como las que -menos mal- encontramos el biberón porque vaya percal.

Clases de natación

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Gnomita mayor ha empezado las clases de natación en la piscina de mi prima. Ay! qué gusto siente una al meterse en una piscina que no tiene que limpiar…jajaja.
Ayer fuimos a las clases por primera vez. No la querían meter porque es muy chiquitilla y me dijeron que la llevase hoy para que la evaluaran. Así que estaba claro, ayer por la tarde me la llevé a la piscina que YO limpio, cuido y mimo para ponerla a ensayar y perdiese el (no) miedo que tiene.
Había que llevarla con un churro o manguitos y allá rauda y veloz que me fui al chino a buscarle el “Chulo” que Gnomi ahora no pronuncia la “erre” y bien podría ser ella la tendera.
Me fui a casa de mi madre y nos metimos en la pisci a hacer pruebas. Todo fue bien hasta que se tragó algún que otro centímetro cúbico.
Esta mañana el día ha sido de locos. A las 9,30 estaba yo ya en casa de mi madre, a 20 minutos de mi hogar, y con la comida y las dos gnomis listas. Arreglaron dos cositas de la depuradora y a las 11 estaba ya la Gnomi con su churro en su primera clase.
La aceptaron obviamente; para eso su madre se encargó de que la niña supiera manejarse con el chismito ése.
La dejé en la clase, se metió en el agua y… ¿ustedes la oyeron quejarse? porque yo no. La jodia se olvidó de que tenía madre y ¡hala! a jugar y a nadar. Es la más chica del grupo, el churro es gigante y casi no puede con él, pero todos tienen más de 3 años menos ella, que ya sabemos todos que los cumplirá después de verano.

La vida de los gnomos de piscina

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Siempre, siempre, siempre me he encargado de limpiar yo la piscina de mi casa. Siempre. Manejo con destreza los mandos de la máquina depuradora, paso el cepillo, limpio el fondo, quito los bichillos y hojas flotantes, pongo las pastillitas de cloro… soy como el piscinero que salía en Melrose Place, siempre liada con la alberquita.
Hace dos años bautizamos a la Mayor. Fue el dia de la cuarentena cuando la niña pasó a ser católicaapostólicayrromana y lo celebramos en casa. Mi madre arregló todo con esmero pero la piscina me esperaba. El show fue el siguiente, hay que vaciarla, limpiarla, pintarla y llenarla y mientras te vas con la Gnomi que no para quieta ni duerme dos horas seguidas jamás y a golpe de Medela te extraes la leche para que coma la moza. Casi muero. Obviamente necesité ayuda, mi madre vació y limpió casi toda la piscinita y yo la limpié y la pinté con la ayuda de “el melenudo” al que mi progenitora enredó de algún modo para que arrimara el hombro y no saliera caro.
Como el año pasado estaba embarazada ya, el tercer embarazo en un año -qué hobbie más somnoliento he elegido por cierto-, pues ni me asomé a la casa porque las náuseas me lo impedían.
Hoy me he dado el tute por estos dos veranitos. La dichosa depuradora está escaleritas abajo y hay que bajar como si de una boca de alcantarilla de Nueva York se tratara. Para colmo mi hermana está con la sombra de el tuerto rondándole, mi madre, en el pueblo y las Gnomis son unos “Hector Victor” (leáse de corrido y cámbiesen las ces por eses). Así que el papáGnomo me ayudó.
Ya no estoy yo para estos trotes. Barrí el fondo, me bañé con la Gnomi Mayor, me bajé y subí mil veces las escaleras, limpié filtros, puse a hacer pis a la niña otras tantas veces y dí un bibi a la Chica. Mientras el Gnomo también arrimaba un poco el hombro.
La Mayor lo ha flipado, le ha encantado bañarse en la pisci sola con su mamaíta. La mamaíta está destrozada e insomne. Vaya veranito me espera.
Mientras intento conciliar el sueño escribo este post por si mañana desaparezco del todo. En mis planes entra intentar falsificarle un carnet y que vaya apendiendo a nadar desde ya porque la Chica nos miraba con ojos de deseo desde su carrito.
De verdad… ¿Por qué nadie me contó todo esto antes? además como la Chica no tiene ni cinco meses, sigo gordísima y con el tankini premamá. ¡menos mal que es chulísimo! mala vida…

La prima de la novia (y II)

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Ésta es la segunda vez que se me borra la entrada. Algo está fallando. Bueno, procedo a narrar cómo fue la boda. La semana pasada justo se casó la prima del padre Gnomo. Como no podía ser de otro modo, Gnomita Mayor iba de paja, es que lo de damita es bastante cursi. Yo me partía de la risa, porque la verdad es que dentro de la vorágine pantojil en la que yo solita me metí al decir que sí, no soy de las cursis que presumen de niña bonita más que en el blog.
Los novios habían elegido una fecha poco sufrida para Sevilla: el 15 de junio a las 6 de la tarde. Vale que hay altibajos este año con las temperaturas, pero ese dìa apuntaba maneras.
El día empezó torcido. La niña que es un lirón va y se despierta a las 7 am sin tener en cuenta que su madre se ha dormido a las 2 de la madrugada viendo blogs y tuiteando. Bien. A las 10 me voy a la pelu con la Gnomi mayor ya que la Chica se queda con su padre, es lo que tiene ser tan buena. Cuando salgo me voy a recoger una coronita de flores para plantársela, literalmente diría yo, a la niña en la cabeza. Este adorno es motu proprio pantojero porque nadie me dijo qué iban a llevar las demás pajas y yo “por siaca” se la encargué. Me dice la floristera “métela en la nevera, saca la ensaladilla si hace falta, hoy lo importante es la niña” Alles Klar. Mil grados y otra vez pal coche. Ni que decir tiene que cada parada es un via crucis con su estación correspondiente, que incluye un saca a la niña de la silla, cógela en brazos, haz lo que sea menester, mete a la niña en el coche, amárrala, móntate tú, ¡Cuidado con el peinado! y conduce. Me di un par de vueltas por la ciudad, con sus paradas proporcionales y ya fui a casa. No hubo siesta. No había ganas de salir de casa, tampoco de arreglarse. La Gnomi se olía el pastel aunque no sabía de qué iba tanto revuelo. Las ojeras me llegaban al suelo. La arreglé, me arreglé, llegó mi prima a dormir aqui con ellas. Dejé a la Chica una vez más, pero hacía mucho calor y no era necesario sacarla de casa.
Mi prima me dice que se va a ¡¡¡¡¡las 9 de la mañana!!!!! Nooooooo!! me entacono y me dispongo a bajar las tres plantas de mi casa divididas en 7 tramos de escalera con mis zapatitos de 10 cms de tacón aunque con plataforma. Llegamos a la iglesia. Mi Gnomi es la única con corona, las otras pajas van con moñitos, también es la única con bailarinas rosa, las plateadas no las fabricaron del número 22; es la más pequeña con diferencia. Lo hizo genial, yo cual tabardillo intenté no ser muy pesada y quedarme tranquilita cerca del altar, sola y mirando a la Gnomi. La Gnomi se portó genial, el espíritu de Froilán no la poseyó como me temía. Hizo panda con otra paja de 3 años y se dedicaron a pintarse los labios. Lo normal de una boda, vamos. Os dejo mi tarde en Tuits. En el siguiente episodio os cuento la fiesta y el bautizo de hoy.

Fase Rem

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Me acabo de despertar. He abierto los ojos hace escasos cinco minutos y tengo la sensación agridulce en el cuerpo.
En mi sueño he ido a la revisión a la que debo acudir en breve tras haber tenido a la chica. No me atendió mi médico sino una matrona. No sé por qué me hicieron una prueba de embarazo y dio positiva!!!!!!
Por mi mente han pasado todo tipo de sensaciones, la Chica tiene cuatro meses, “no es posible” me decía una y otra vez.
Me miraba la enfermera y me intentaba convencer de que claro que sí lo era.
Me trataban cual adolescente. Me repitieron la ecografía, me enseñaron lo que la imagen mostraba. Estaba alucinada. No era posible, pero lo estaba viendo con mis propios ojos. Mi marido estaba feliz, ni se planteaba que fuera un error.
Todos me han convencido cual inconsciente, que era verdad, que mi bebé estaba creciendo y que debía asumirlo.
Creo que han sido dos horas de lucha contra todo el personal sanitario de la clínica. He pedido hasta una segunda opinión. Me han traído al jefe de servicio a quien la matrona ha dicho “no sé, por algún motivo dice que es imposible, pero está clarísimo”, y me enseñó nuevamente el resultado de la eco: el tercero venía en camino.
Bieeeeeeeeeen, lo asimilé al fin. No comprendía muy bien cómo, pues el período ha brillado por su ausencia y el padre ha estado entrando y saliendo del hospital y…mi mente ha empezado a hilar.
Ahora son las 10:30 y tengo el sabor agridulce de que no era real. El vientre desinflado sin vida dentro luce vacío, mi niña está en su cuna, la otra en la cama y me invade un sentimiento raro. Si…
Conté ya que tras nacer la chica las hormonas se me dispararon, me entró una enorme euforia y desde entonces me persigue el deseo irrefrenable de volver a ser madre y me está avisando el subcosciente y todo.
Con estas señales, ¿Cómo voy a conseguir mantenerme en mi decisión de esperarme un poco más?
La batalla está perdida, es la llamada de la selva. Quiere que me vuelva loca perdida. Continuará…

La prima de la novia

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Anoche estaba escribiendo este post a la 1 de la madrugada. Me terminó quedando largo, lo que significa una hora de mi sueño más o menos. Se me borró. Así que os dejo esto, hecho a las 2 y en el movil, la crónica escrita ya llegará. Empiezo a plantearme coger el portátil porque estoy quemando mi móvil. Se avecina el cambio por puntos ya que falla más que anda. Lo dicho, foto.

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