Vacaciones blogueras

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Buenas noches. Estoy muy cansada, el buen tiempo me agota y lo que me pasa siempre es que me tiro como las locas al parque, con el coche a casa de la Shula o adonde sea menester. Por este motivo me he ausentado de mi jueves de espontáneas. Hoy iba a hablar de las espontáneas médico pero ya os las retrataré otra semana. Este fin de semana me mudo.
Con mi esposo a medio gas, con mi Gnomita Mayor saltando de la emoción y llenita de vitalidad y con la Gnomita Chica comiendo cada tres horas.
Sí, sè que me envidiáis, intentad conteneros por favor. La envidia es muy fea. Si queréis estar en mi lugar iros con el tuerto que me miró, seguro que os acoge gustosamente.
Pues eso, resumiendo, que me doy vacaciones que para eso soy mi propia jefa y quien organiza su trabajo. Caeré en el ranking madresférico, así que procuraré volver renovada y con fuerza. Ah! y canija, que me estoy matando a fuerza de vencer la ansiedad que me haría comerme las cajas de filipinos y los colacaos a dos manos. La sustituyo por unas deliciosas comidas sanas e hipocalóricas aconsejadas por mi endocrina.
Soy tremendamente feliz ¿A que si?
Pues sedlo vosotros también, pero más que yo si se puede jejejee.

La Shula. Episodio V.

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El de las llamadas a la guarde

Cuando “el pada” de mamagnomo, es decir, mi cuñao, lea este post, va a descojxxarse, porque no voy a tener más remedio que darle la razón.

Tengo un conejito de mascota, uno de verdad, que se llama “cosa”. Lo tengo desde antes que naciera la bola. El pada en cuestión se metía conmigo continuamente porque decía que Lo sobreprotegia demasiado… no es que yo Lo niegue, pero a mi entender no es tanto sobreproteccion como un cariño muy fuerte. La cosa es q el pada, cuando me quedé embarazada, me decía: Ofu, habrá que verte con tú bebé, vas a ser la típica madre pesada, sobreprotectora…. Por supuesto yo negaba tal afirmación, asegurando que yo no protegeria a mi bebé más de Lo necesario… Y donde dije digo, digo Diego. Está claro.

He sido consciente de tal sobreproteccion (y esto no quiere decir que no.Lo fuera antes) con la.guarde. Bendita guarde. Bendita seños que me tienen que aguantar.

Sabéis la típica madre, que pertenece al AMPA, que prepara magdalenas para las fiestas del colegio, que se ofrece voluntaria para llevar a los niños de excursión y organizar la fiesta fin de curso???. Esa seré yo. Ahora estoy en una versión más light y algo menos conocida…en modo guarde.

Por supuesto, el.primer dia de guarde(en el.período de adaptación) hay estuve yo. La.primera que llegó, y la última que se fue. No me.conforme con cuidar a la bola, Sino que me.ofrecí voluntaria, o más bien me autoproclame, madresustituta de los niños que iban sin madres. Sí, esa era yo. Le daba abrazos y besos a los otros niños, porque lloraban desconsoldamente, les cantaba canciones, los ponía a jugar con la bola…Sí, esa era yo. Incluso, hubo un momento que ejercí de madresustituta de una niña…que resulta que tenía a Su madre al.lado…Ay! Sí, esa fui yo.

Bueno, a Lo que iba. Cuando acabamos el.período de adaptación, y por supuesto hablo en plural, porque yo también Lo necesitaba, la directora de la guardé, bendita sea, mando un email a todos los papás, con el funcionamiento del centro. Y tuvo a bien decir que los padres podíamos llamar cada vez que quisiéramos para preguntar por nuestros hijos (la pobre no sabía a quién le mandaba eso!!). Pero es que además daba 3 números diferentes de telefono( la pobre, la pobre).

Desde entonces, comencé a llamar todos los días…al menos una vez… y aunque tenga miedo a reconocerlo por mi cuñao…”en ocasiones veo…que fueron dos veces”. A mi pobre seño la tenía que traer por.la.calle de la amargura. Me la.imagino cambiando los pañales con una mano y con la otra hablando conmigo diciéndome: la bola está muy bien, ha jugado mucho, ha dormido una siesta, ha comido todo el desayuno. Cosas que por otro lado, la pobre me apuntaba luego en la.agenda.

Quizás debería haberme dado cuenta de Lo pesada que estaba siendo cuando me cogían el fijo (llamando yo desde el fijo de mi consulta) y mi seño me decía: hola mimamatrabaja!. O cuando las seños de las clases del otro edificio (a las que yo no veo) cogían el teléfono, y cuando les decía: soy mimamatrabaja, me contestaban: ah, la madre de la bola!. O cuando otra seño, le pasó el teléfono a mi seño diciéndole: es la seño mimamatrabaja (ya me.consideraban una más en la guarde).

Pues sí, esa era yo. Pero todo llega a Su fin… Lo malo es que el.fin no Lo puse yo. Jamás hubiera podido parar. Mi seño tuvo una idea genial! Me grabó en Su móvil y me escribía por whatsap!! Q lista es mi seño! Como diría mi cuñao: seguro que pensó, mimamatrabaja tiene que dejar de llamar continuamente ya! Voy a mandarle una foto de la bola y así me deja tranquila!.

Lo que no tuvo en.cuenta mi seño fue que al mandarme whatsap, yo no iba a dejar de ser pesada…iba a ser todavía más pesada!! Pobre mi seño!! De hecho, son las 22:30 de la noche y nos estamos escribiendo whatsap…

Lo que mejor ha salido de toda está historia, es que vía whatsap, me he hecho bastante amiga de mi seño. Y sí la sobreproteccion tiene como daño colateral conocer gente que vale millones, me pido ser sobreprotectora siempre!!!

Gnomita y la faja de su madre

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Esto me pasó el viernes ¡Qué petarda! Mamá Gnomo tenía que arreglarse. No bastaba con los vaqueros premamá y una camisa de papá con una camiseta debajo y unas bailarinas. No. Había que ponerse mona y elegantona porque la ocasión lo requería.
Por este motivo me puse a sacar la ropa de verano, ya sabéis las temperaturas por estos lares lo requieren, y a buscar por tooooodo el armario algo decente que ponerme. Me probé de todo. Faldas que me achichonaban, vestidos premamá que resaltaban mi oronda figura propia de quien dejó la cuarentena hace tres semanas, jerseys de manga tres cuarto preembarazada, pantalones de embarazada que resaltaban mi flácida tripa y los anteriores al embarazo en los que no quepo.
¡¡¡Maldita sea!!! No puedo ir vestida sin que parezca una salchicha o una morcilla y menos presentarme a ningún sitio medio decente asi.
Con estas situaciones me entra una mala baba… hubiera sufrido una autocombustión con facilidad, no era de extrañar.
Pero ví la luz. Sí. ¡¡Tenía la solución!! Iba a ponerme la faja postparto en la que, ojo al dato, mi amiga Shula se metía en el mes de agosto en Sevilla la muy loca. Pues nada, allá que voy yo muy dispuesta a enrollarme en esa cosa elástico-calentita y le pido ayuda al Papá Gnomo. No consigo que el velcro se pegue. Él tampoco lo consigue. Se me enciende una bombilla otra vez. Cabe destacar que cada bombilla es peor que la anterior. Esta vez se me ocurre liarme la faja postoperatoria de mi esposo. Eso es postoperatoria y adelgazante porque vaya tela el calorcito que da…
Ante el reiterado fracaso vuelvo a la faja postparto. Ya estaba yo de muy mal humor, profiriendo improperios por doquier y sudando la gota gorda y para colmo de males se hacía tarde.
Frente al espejo inicié de nuevo la lucha con la dichosa fajita y en esas que llega Gnomita Mayor y me mira y me dice: “mamá, no te quea”.
o_O YA DECÍA YO…

Espontáneas que…te hacen fotos!!

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Hoy voy a hablar de un tipo de espontánea que es para mí desconocida. Con la mayor me encontré con muchas especímenes de las que ya hemos hablado como la que le zampa el chupe o la que no sabe si es niño ese ser vestido de rosa. Pero la espontánea fotógrafa es novedosísima y todo viene de la mano de ese ocuro objeto de deseo.
Además que como yo paseo por el centro para arriba y para abajo me encuentro con muchos guiris de cualquier nacionalidad y afirmo que esta espontaneidad no entiende de sexos ni de procedencia.
Allá voy yo con el Buggypod enganchado al capazo y con la Gnomi mayor, ya sin derrapar, y siempre hay alguien que te para y te dice eso de “uy! yo esto no lo había visto nunca” o “esto es comodísimo” no falla el “¡mírala qué bien va! y el ya típico “¡Mira qué agusto!”. Hasta ahí todo bien porque bueno, tú lo agradeces con una sonrisa y va que chuta. Listo! 🙂
Pero hay grados y grados de espontaneidad y ahora vienen las espontáneasde grado dos. Suelen ser mujeres que son más lanzadas y capaces de abordarte por la calle y ahí te sueltan “niña, ¿Esto qué es? ¿una sillita que se acopla?” o el “parece un sidecar de esos que se le ponían a las motos” (la veo rápida señora)a lo que yo respondo “sí, sí..es una sillita que se pliega y si ella quiere andar la pongo así y tachán! esto vuelve a ser un capazo normal”. Guau!! y hasta aquí entiendo todo bien y además yo soy muy comercial de las cosas que me gustan y siempre hablo con las espontáneas y las convenzo de que esto es lo mejor.
Pero llega el espontáneo de tercer grado. Éste ya no es mujer necesariamente aunque suele ir acompañado de una. Primero te dicen que qué curioso. Segundo intuyen que es un sidecar y tercero…se les antoja!! y como yo debería llevarme una comisión, les informo del nombre y todo lo que pueda decirles y entonces te dicen, “Espera, espera que te voy a hacer una fotografía, que mi hermana está igual que tú” y zas! te hacen una foto al carro, a la niña, al capazo, a mí con mi perfil panzón y por si fuera poco, al nombre Buggypod bien de cerca para que no se les olvide..
Esto… ¿Lo de las fotos es necesario? A mí me incomoda un poco porque mientras uno hace la foto, la otra esta con la cabeza metida en el capazo o intentando que la mayor hable…
:S

La Shula. Episodio IV.

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El de mi doula

Mamagnomo (Su nombre blogero, para mi la titi) y yo compartimos maternidad por whatsap…sí hubiéramos sabido de los blogs, verdad titi?? Nuestras niñas se llevan tres meses de diferencia, así que mamagnomo me iba adelantando todos los pasos del embarazo, parto (aunque gracias a dios ella fue muy prudente y me oculto la realidad de Su parto para que yo no me cagara), y del puerperio o como se llame, es decir, del cuidado del bebé. Ella era mi doula whatsapera.

Sí la bola tenía hipo en mi barriga, allí estaba mi doula explicandome que le.pasaba a mi bebé. Sí tenía ardores, allí estaba mi doula diciéndome Lo que me.tenía que tomar y que tenía que hacer. Sí lloraba desesperada porque hacia 40 grados de.calor y la.bola no salía de mi y yo no me podía mover y no hacia más que tumbarme en el.sofá y ver series (ahora lloro por no.poder hacer eso, Lo que es la vida), pues allí estaba mi doula.

Recuerdo un dia que mi.doula, ejerciendo como tal, me llevó de compras de premama. Ella tenía ya un barrigón que daba susto (aunque el.suyo daba susto desde el cuarto mes), y yo tenía una barriguita que más bien parecía barriguita cervecera, pero que yo marcaba toda entusiasmada aunque la gente ni me preguntara sí estaba preñá por miedo a meter la pata. Pues como decia, me llevó de compras de premama a HyM. También me llevó de compras para “todolonecesario” para la bola. Madre mía, me hablaba de patucos, peleles, batones, maxicoxis, gasas, arruyos(o algo así). Ay! Dios mío! Como.me agobie! No tenía ni idea de que el.lenguaje castellano era tan rico como para llamarle a los zapatitos de bebes, patucos. Y total, para que?, sí no va a andar y va a nacer en agosto, para que xxxx quiero yo patucos??? Pues nada, los compré, porque era parte de todolonecesario.

Mi doula me.dejaba flipada, porque sabía de todo, y era primerizas y no tenía hermanos pequeños, ni primos, ni nada de nada…. Ella todo Lo.leía por Internet y estaba tan puesta… y yo que tenía un montón de primos no sabía ni Lo que era el.maxicoxi… iba a ser una mala madre…

Pero mi doula Lo evitó..cuando nació la gnomita, me la prestaba para que le sacara los.gases y le cambiara los.dodotis, y viera para que servían las gasas, los maxicoxis, los arruyos (que sigo sin saber sí realmente es Lo que yo creo q es) y demás enseres absolutamente IN- necesarios (de aquí excluyo las gasas que me salvaron la vida).

Desde entonces,el número de whatsap que nos podemos escribir a Lo largo del dia mamagnomo y yo  es escandaloso. De hecho hay noches que me da miedo escribirle porque se que nos liamos (bueno, ella me lía, yo me dejó liar).

Lo malo de la doula, es que ha acabado por sustituir a mis charlas con mi marío en la cama antes de dormir. Lo cual hace a mi marío super super feliz xq el lee el Twitter tranquilamente sin que yo le bombardee a preguntas… Aunque estoy segura de que mi terapeuta de pareja, alias la torbellino, me Lo desancosejaria fervientemente sí se enterara…

Pues hace ya tiempecito que no guasapeamos Shula!! Pero bueno, tú empolla a tu huevito que ya hablaremos, ya…jejeje

Ese oscuro objeto de deseo

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Os traigo aqui, gratuitamente y porque me da la reverenda apetencia, al más preciado y oscuro objeto de deseo que jamás haya pasado por mis manos y al parecer por las manos del personal tampoco.
La prima política de Tia Mono se vio en la misma tesitura que yo con dos niños muy seguidos. No sé cómo se le encendió la bombilla pero lo cierto es que acertó como nadie.
Yo tengo un carrito para bebé normal, esto es bueno, bonito y barato. Lo amorticé un año con la Mayor, le di un descanso de 9 meses y ahí está de nuevo para la Chica.
Habéis visto ya el tractocarrodoble con el que me hice. Me dolía todo. Sobre todo recién nacida la chica así que me decidí a probar el Buggypod. Es un sidecar y va la mar de bien.
Acoplo a la mayor y si quiero ir más rápido o se cansa de tanto jugar vamos la mar de cómidas. Si por el contrario ella quiere andar lo pliego con su cierre de clip y se queda bien pegadito al chasis.
Pd. si no lo habéis ajustado bien puede llegar a volcarse y la Gnomita llegar a derrapar si coges una curva malamente pero se soluciona rápido llevando unis destornilladores en la bolsa del bebé 🙂

Los pañales y Gnomita

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Que mi primogénita es un portento no es novedad y que habrá niños más portentosos obviamente, habrálos pero lo que yo nunca he visto es a un Gnomillo de un año pidiendo pipí. Se acercaba su primer cumple cuando empezó a darse cuenta de que hacía pis y me lo dijo. Asombrada se lo conté a mi madre que como vivía con nosotros pràcticamente a la siguiente vez, alucinó. Llamé a mi suegra quién irónica como ella sola a la siguiente llamada de teléfono me preguntò si ya me había pedido la caca. Pensaría que mi amor pantojil me nublaba las neuronas.
Lo cierto es que ella con cada pis, me decía pipí, pipí pero no era viable que con esa edad controlara tanto. El pediatra me dijo que la enseñara pero que esperara porque no había necesidad de presionarla. Y esperé. Y llevo 10 meses esperando porque aqui mi Gnomita sabe perfectamente ya controlar esfínteres y controla que no veas.
El otro día la cambié sobre mi regazo, yo es que cuando me pongo soy bastante arcaica y cómoda a la vez, y no se dio cuenta y empezó a relajarse y… agüita calentita sobre mi pierna! y le dije: Gnomita que te estás haciendo pis y me estás mojando!! entonces ella paró y le sugerí ir al baño. Ella me pidió perdón y cortó rápidamente y allà que fuimos. Y tachàn!!! como decían en “Mira quién habla” ¡pipí en el váter, pipí en el váter!

lo único malo es que tendremos que esperar a que vengan las temperaturas veraniegas para que rompa ella solita a ir porque todavía hace mal tiempo y por hacer la gracia nos podemos gastar los cuartos en Apiretal. Habremos de esperar pues!!

Gnomita y la bruja.

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Sucedió una semana antes de Semana Santa. Nadie se lo podía llegar a imaginar. Pero fue así. De repente, cual champiñón, surgió de la nada una señal de tráfico que impedía aparcar; pero no pusieron muchas, no. Pusieron nada más que una al final de la calle y si no se aparcaba ahí, no se veía y esto fue lo que pasó.
Hecha esta introducción procederé a contar la historia de la grúa.
Íbamos de paseíto, uno de los tantos que nos metemos por el cuerpo las gnomitas, tia Mono y yo por el centro de la ciudad. Tia Mono aparcó el coche y ¡hala! a enredar por las calles y tiendas de la ciudad. Como siempre fuimos al cortinglé y nos llenamos de bolsas. Compramos el pan, nos trajimos unos encarguitos de tia Mono y no sé qué más, lo cierto es que llevábamos el carrito petado, que no cabíamos por las puertas y en esto que miramos el reloj y eran las dos y media. De vuelta a casa a la de ya porque hay que preparar la comida y no me va a dar tiempo. Esto es muy estilo Gnoma. Siempre voy to the limit.
A esto, de camino a casa, vamos viendo que los coches que estaban en la acera aparcados ya no están. No. De hecho lo que había era un cordón de la Policía Local que había sustituído la hilera de coches que estaban frente a casa. o.O
Jajajajajjaja el miedito empezó a invadir el cuerpecito de la Tia Mono…jejeje su coche no estaba.
Estupefacta empezó a buscar su automóvil. Oh, oh… pero si todavía no es Semana Santa, pero si es Miércoles de Pasión… si no hay cofradías hasta el Viernes de Dolores!! ¿Por quéééé?

Sí…esto es típico de la idiosincracia de la ciudad
¿De dónde es usted, de Burgos?
Así que raudas y veloces nos metemos en casa y llamamos al depósito de la ciudad porque no habían tenido ni siquiera la decencia de dejarnos una pegatina de color amarillo o naranja fosforito (flúor) para confirmarnos el paradero del vehículo. Totalmente nerviosas, llamamos y tia Mono cogió el dinerito y fue a por su coche. Hasta ahí bien.
Llegó la hora de la siesta y la Gnomita dijo que nanai. Que no. Que ella no se iba a dormir. 
¿Pero por qué Gnomi? -Porque no mamá. No quiero a dormir. -Pero hija que tienes que acostarte no vayamos a empezar eh? -Que no, no y no. Que viene la bruja – ¿La qué? – La bruja, mamá, viene la bruja -Anda ya, ¡¡Qué bruja ni bruja!! -que sí mamá, que viene la bruja, y se lleva el coche de tia Mono y no puede ir a trabajá. -Nooooo….!!!  es la grúa, gnomita, la grúa. -Que no mamá, que es la biuja y se lleva el coche de tia Mono y el dinerito de papá!! 
¡¡Grúa maldita le has provocado pesadillas a toda la familia!!

Espontáneas que te dicen que le des el chupe

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Esto también pasa con frecuencia. El otro día por ejemplo, iba con las gnomis paseando como cada mañana y llego a la plaza donde me encuentro con los otros niños dispuestas a jugar. La chica desde que nació tiene una especie de sensor para detectar cuando el carrito está detenido y ponerse a llorar. No quiere nada entonces, sólo llorar. Ni comer, ni hechar flato ni nada de nada. Quiere llorar. Así amplía los pulmones. Es entonces cuando se asoma la espontánea que no soporta el llanto del bebé y mete el careto bien cerquita de la criatura, no sé si esperando a que se calle del susto o qué, y claro se escandaliza de que la niña lejos de callarse, berre más aún.
Empiezan a menear el carro. Buscan todas las opciones para que se calle el gnomo de dentro peeero, no, no se calla.
Y empiezan a buscar el chupe. ¿Dónde está el chupe? -Niña -inquiriéndome y bueno apelando a mi juventud y aspecto aniñado..jejeje- ponle el chupe a la criatura. -Qué va señora es que no tengo. – ¿Cómo? Con lo que les consuela. Que ellos chuperretean y les viene muy bien porque les tranquiliza. -Ya, pero es que no quiere el chupe. Ni la mayor lo quiso tampoco. -Pues hija de verdad, con lo útil que es. Yo a mis niños se los ponía siempre y vamos, tan a gusto que se dormían enseguida.
Señora, no me dé envidia!! Mis hijas no tienen chupe porque no quieren, ¡¡ojalá hubiera podido colocárselo y que se callaran, sobre todo por la noche y que durmieran de un tirón!!!

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