¡¡Niños, a beber!!

¡¡Hola a todos!! Vuelvo al blog. Al fin. Esta semana tengo muchas cosas sobre la mesa. Desde proyectos y dossieres para la Agencia como posts en mi faceta de madre que no puedo abandonar.
Vengo con el primero de la tanda. Me gustaría planificarme. De hecho creo que voy a publicar los martes y jueves. A ver si lo consigo aunque hoy es lunes, pero así voy avanzando.
Este primer post viene de la mano del Instituto de Investigación Agua y Salud (IIAS) que se pusieron en contacto conmigo con una información muy importante y que no debemos olvidar una vez que haya pasado esta primera semana de adaptación en los colegios y es referente al agua que toman nuestros peques.

En nuestro caso en la guarde e infantil todos llevan una botellita de agua, aunque lleven zumo de merienda para tomar en el recreo, y es que el agua es muy importante ya que constituye el 85% en el cerebro, por lo que es imprescindible un buen nivel de hidratación pues es un órgano especialmente sensible a pequeños desequilibrios hídricos.
En Sevilla hace mucho calor durante muchos meses del año y el nivel de agua que beben los niños debe ser el óptimo, pues como dice el Dr. Jesús Román, secretario del Comité Científico del IIAS “si no se mantiene una buena hidratación, el rendimiento cognitivo y la resolución de tareas se pueden ver mermadas, hasta en un 17,5%”.
No es una cuestión de asustar ni mucho menos, simplemente de concienciar a las mamás de que tenemos que dar mucha agua a nuestros pequeños ya que como afirma la psicóloga Silvia Álava, “para que las múltiples reacciones químicas del cerebro sean óptimas necesitan de la ingesta constante de agua ya que ayuda a reducir los niveles de ansiedad que son tan comunes en la época de exámenes”.
En el Informe Científico “Rendimiento Cognitivo, Hidratación y Agua Mineral Natural”, del IIAS, que me han mandado por correo y de donde surge este post, se extrae que la deshidratación provoca déficit de la memoria explícita e implícita, del aprendizaje o provocar una caída de la capacidad de concentración en un 15% y una disminución de la memoria a corto plazo del 10%.
Parece una tontería pero con tan sólo un 2% de pérdida de agua en nuestro cuerpo, podemos sufrir una disminución momentánea de memoria y un descenso significativo de la atención.
Por este motivo se recomienda incluir una botella de agua mineral en la mochila de los niños, para que se la vayan bebiendo a lo largo de la jornada escolar, aconsejar a los niños que beban poco a poco, pues no es necesario hacerlo de golpe. Lo más importante es ir creándoles conciencia de la importancia de beber agua.
También hay que prestar especial atención a los días en los que los niños practiquen actividades físicas, y recomendarles que beban agua antes, durante y después del ejercicio.
Los especialistas en la salud reconocieron que el agua sigue siendo la mejor opción a la hora de hidratarnos dentro y fuera de las aulas, pero no cualquier agua, su calidad también debe estar garantizada.
Por eso el Dr. Román recomienda la ingesta de Agua Mineral Natural, “ya que se encuentra envasada en origen, conservando todas las características saludables que se presentan en la naturaleza. Además, al presentarse envasada y en una amplia variedad de formatos ergonómicos, permite que los estudiantes puedan transportarla cómodamente en su bolso o mochila, y así hidratarse a lo largo del día”. Nosotras bebemos siempre en botellitas de muñecos, tenemos desde princesas Disney, Ace Age o Darth Vader, la última moda de mi mediana.
Hay que beber por sistema ya que “la sed sólo aparece cuando ya ha habido un porcentaje de deshidratación del 1 ó 2% y puede ser la señal de alarma de una deshidratación leve”.
Parece un dato insignificante pero “un 2% o más de deshidratación implica una disminución de la capacidad de concentración y de la capacidad de aprendizaje, produciendo deficiencias de cálculos aritméticos, razonamiento verbal, comprensión, así como un aumento significativo del número de errores y la solución de problemas”.
De todas maneras aquí en Sevilla creo que a todas las madres nos conciencian lo suficiente como para saber que siempre debemos incluir en las mochilas aguas para los niños porque entre el calor, los juegos y el sol, que les entre sed es bastante fácil.
Así que recordad, siempre agua a mano pa los niños.
¿Vosotras las lleváis? Nosotras siempre, incluso los fines de semana. Un besote.

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