Una tarde en las carreras

Anoche me permití el gran lujo de madre: salir dejando a las niñas con una canguro, que más que canguro es una amiga desde hace años que me salva la vida cuando la necesito (si la queréis os la presto). El destino fue un must de cada verano en mi vida: las carreras de caballos de Sanlúcar de Barrameda en Cádiz. Un evento supremo.

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Carreras de Sanlúcar al atardecer

Ya habíamos ido el día anterior con las niñas que estaban impresionadas de ver tal espectáculo siendo ya más conscientes, porque otros años ni se enteraron.

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La verdad es que las carreras son de interés turístico nacional, una cita ineludible, por la tarde en la playa -espectáculo único y gratuito- y en la carpa de la sociedad de carreras, por la tarde noche.
Creo que empecé a ir con unos 14 años y ojalá no hubiera faltado ningún verano, pero no ha sido así. Las fechas dependen de las mareas y siempre coinciden con las previas a los exámenes en Septiembre.
Las tengo muy asociadas sobre todo a mis veintipocos años. Cuando salir por la noche no era una carga al día siguiente y no te pesaban hasta las chanclas pese no haber bebido ni un sorbo de manzanilla ni nada que tuviera alcohol.
Allí se reúne todo el mundo, toda esta gente que dirían Borja Mari y Pocholo, no es el Aguacates, pero se pone bien a partir de las 2.
Anoche nos fuimos con unos amigos a cenar a los palcos, que son como las casetas de feria de Sevilla, privadas pero abiertas si vas con alguien que te invite. Estuvimos charlando, bebiendo (cocacolas) y reencontrando a gente con quien no te veías desde antes del verano mínimo. Mucha de Sevilla, otra de fuera y por supuesto mucha sanluqueña.
Sanlúcar es un pueblo con arte de verdad y se come bien en todos los sitios. Una amiga de mi madre regenta el Veranillo y hace unas papas al Veranillo que quitan el sentío. De Bigote no digo nada, ni del arroz con bogavante, lasgontinos sanluqueños ni otros bichitos de mar. Se me remueve el alma de pensar en la ropa vieja de Maleni de la casa club de la sociedad de carreras, donde ya no capitenea ella los fogones, pero me dicen que es buena. Los huevos fritos con salsa de la carne con tomate de Joselete en las Piletas y una berza gaditana o las berenjenas fritas de allí mismo también.
Es empezar a hablar de Sanlúcar y no parar la verdad.
Anoche estuvimos en los palcos. Lo único que me faltó fue tener 20 años de nuevo para poder beber lo que quisiera, bailar como siempre (sin este dolor de coxis que me acompaña desde hace 6 meses) y no estar el día de hoy estresada pensando en qué hacer para que mis niñas se acuesten y así poder dormir yo también, pues cuando llegué a las 4:30 de dejar a la canguro en casa, alguien lloraba pidiendo bibi.

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Mi amiga y yo felices

Lo mejor sin duda, fue ver a una de mis grandes amigas que se me ha ido a Suiza y se prodiga lo poquito que le permiten los suizos por aquí.
Anoche no marcamos historia, eso lo hicimos hace años ya, anoche compartimos una tarde en las carreras con amigos en un sitio de los buenos de verdad y eso no se cambia por nada.
Aquí os dejo el himno de la manzanilla (os lleva a youtube) y os pongo la letra y todo.

Por tu vino y por tus flores,
tus mujeres y tu mar,
Sanlúcar de mis amores,
nada te puede igualar.

Cuando estoy en tierra extraña
recuerdo tu maravilla,
y por ser honra de España
siempre bebo Manzanilla.

Estribillo:

Manzanilla, Manzanilla,
eres rayito de sol;
a tu vera no hay pesares,
reina del vino español.
por donde quiera que voy
tu glorioso nombre brilla;

Sanlúcar, tierra de ensueño,
es mi amor tu Manzanilla.

Mi copa sabe reir
y tiene fragancia y luz;
yo no comprendo el vivir
sin este vino andaluz.

La guitarra y la mantilla
y el embrujo de un querer
envuelve la Manzanilla
en un beso de mujer.

#sanlucarcalidade que diría Martín.

(Al estribillo).

6 comments

  1. Isabel Ma. Cordero says:

    Querida sobrina, te ves super linda en la foto con tu amiga, un gran abrazo y muchos besos desde Costa Rica para todas.

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