Mis gnomitos y yo

Hoy voy a recuperar esa inspiración que desde hace tanto me falta. Hace tiempo que no consigo un rato libre para mi, para pensar, para escribir o para dejarme llevar. Desde los inicios este blog ha sido una válvula de escape: ha permitido que no explote toda la presión acumulada, toda la dificultad que al ser madre se magnífica y se lucha por vivir con ella.
Desde que este blog existe he sobrellevado un reposo embarazada, he interactuado y aprendido a manejar redes sociales, he conocido a gente maravillosa y a otras pocas tan insignificantes que apenas espacio ocupan aquí. He conseguido en apenas dos años sentirme arropada cada día por personas que no me conocen pero que sí que lo hacen a diario un poquito. He superado la difícil prueba de tener un parto acompañada de mi marido, al que operaron al día siguiente, me he mudado con un bebé de 3 meses y otra que tenia 24. Me he ido a Madrid con las blogueras: yo estuve en el 8J y el 24M, al 15J no me dieron las hormonas para tener un blog todavía la verdad. Hoy tengo a la Mayor como primogénita ejerciente, de las que cuida a su hermanita y la protege con locura, a la Chica tan alocada y vivaracha ella y espero a la Pequeña que llegará en unos meses.
La maternidad primera me cargó de los peores y a la vez mejores sentimientos -jamás conocidos hasta entonces- y en cuanto me recuperé de ellos me abrí camino, o lo intenté al menos, en este mundo 2.0 que tanto me ha gustado.
Hoy la Chica reposaba sobre mi abultada barriga en un ataque de tos y la hermanita desde dentro parecía contestarle a base de pataditas. Ambas se comunicaban sin tenerme a mi más que de campo de batalla.
Y eso es lo que me gusta de mis gnomitas, que sean inseparables.
Me confieso adicta a la maternidad, tenga o no más hijos, pero no soy nadie sin estas niñas que tengo y que me han abierto esta ventana al mundo que se me cerró de manera inexplicable el mismo día en que la Mayor nació.
Raquel, mamá tuitera, preguntaba el otro día en que habíamos cambiado después de ser madres. Yo me he vuelto de hierro e invencible. Sí he conseguido tanto es sin duda gracias a ellas y de a partir de ahí deriva todo.
En este embarazo de mi tercera niña no he parado quieta: visto a las “mayores”, las llevo al cole junto con el padre, y luego hago algo que me encanta: trabajar de periodista. Compro, hago la comida, recojo a las niñas, juego con ellas y las baño, doy de cenar y acuesto. Y me siento capaz de todo, de poder con todo!!!
Estoy muy contenta y por eso he divagado un rato en este post, uno de alegría y no de agobios, de llantos o penas!!
Estoy muy contenta de estar por aquí, de tener lo que tengo y de poder disfrutarlo y compartirlo!! Y no paró de darle gracias a Dios!
Pd. Y mucho, mucho, se lo debo al padre gnomo.

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Hoy quiero decir que estoy muy feliz! Y ellas también.

7 comments

  1. mum_in_troubles says:

    Ole por esa gnoma!!!! ya se quien se ha quedado mis energias 😛 Seguro que las tres serán inseparables y aunque te volverán loca de vez en cuando serás una loca feliz!! No se porque me da que la saga gnomi no termia aquí y te vas a lanzar a por el hermanito.
    Bssss
    Por cierto esas gnomis son preciosas y con una cara de bichillos!!!

  2. Lia says:

    Que alegria volver a saber de ti!! Dsd q cambiaste el.blog t habia perdido el hilo (mea culpa) y me encuentto con q stas de nuevo embarazada!!!
    Que alegria, enhorabuena x esa familia numerosa tan bonita!!
    Prometo no desaparecer. Besitos a las 4

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