Yo amo a alguien con autismo

Este eslogan lo he visto hoy en una foto en redes sociales, creo que en Instagram, y la verdad es que me puse a pensar y lo primero que me dio como siempre es envidia, antojo más bien, y quise la chapa que lo soportaba. Después pensé un poquito más allá y me dije “pero si no sólo yo amo a alguien con autismo, mis hijas también” y entonces me vine aqui a escribir un rato.
El autismo ¿Qué es? “una enfermedad que hace que no hablen quienes los padecen”. Eso hubiera respondido yo hace 10 años porque la verdad no sabía nada más. Y de hecho el primer contacto que tuve con un autista se produjo hace una década casi y fui yo quien no reaccioné.
Recuerdo que acaba de empezar a salir con mi novio, llevábamos un mes y algo creo yo, y se le ocurrió llevarme a una comida familiar. Él ya me había dicho que su hermano era autista, pero ¿Qué era ser autista?, y cuando llegué saludé, y conocí así, a mi suegro, a mi suegra, ví a mi otro cuñado y… no tenía ni idea de cómo se saludaba a un autista. ¿Se le daba un beso? ¿Se le decía hola? ¿No se hacía nada? yo me paralizo en situaciones así de extrañas en cambio mi cuñado autista se levantó y me dio un besito.
Cuñado 1- Gnoma 0
Luego pasaban los años y poco a poco iba sabiendo más de esto  del espectro autista. Hay de todo en la viña del Señor y aqui también. Los hay que leen, que tienen una memoria brutal, los hay dificiles, los hay más dóciles, los hay que hablan, que no hablan y el colmo es que en Sevilla en la asociación Autismo Sevilla los hay trillizos.
Mi cuñado en general está de fábula. Fue el primero en trabajar en mi familia política, mucho antes que sus hermanos. Es el ordenado de la casa, el que más deporte hace porque se da unas caminatas diarias de aúpa, es el que mejor dieta lleva, no fuma ni bebe y lleva un horario y una rutina estricta. En definitiva tiene una calidad de vida que ya la quisieran algunos.
Esta calidad de vida sólo se la proporcionan mis suegros quienes cada día se dejan la piel, los sesos y los nervios en dársela y él responde como bien sabe: estando sin tratamiento farmacológico apenas (mi suegra se moriría de pensar en dejar de darle el casi placebo que le queda y que un día le de una crisis) y con una respuesta bastante buena en general.
Obviamente esto lo digo yo, que soy su cuñada, mis suegros para empezar no hablarían así públicamente y mucho menos lo describirían como yo pues no es lo mismo sufrir por un hijo que verlo desde la barrera como yo lo hago.
Pero lo que me encanta de verdad es la relación que tienen mis niñas con él. Al nacer la Mayor mis suegros temían una reacción brusca con la recién nacida pero arriesgándome, se la coloqué en brazos. Lejos de hacer como mi otro cuñado que nunca había visto un bebé y al cogerlo casi le dio un soponcio y estaba tenso cual palo de escoba, el tio “Tú” cogió a la niña, la cunó y le dió un besito tierno.
Cuñado 2- Familia 0
Hay que decir que en realidad a medida que pasó el tiempo y la Mayor fue más niña, su tio aparte de no hacerle mucho caso sufrió de celos. Un señor de casi 30 años tenía celos de una pitufa de 1, pero le robaba la atención de su madre y claro, eso cuesta. Se le pasó por dos cosas: una, no tuvo más remedio que aceptar que de vez en cuando alguien llamaba la atención de su madre y dos, venía otra en camino.
Con las dos en casa, mi cuñado se preocupa de que no se desordenen las cosas (me lo traía yo a casa, la verdad) y de que no se coman su pan. A veces entre tanto grito se retira sutilmente a sus aposentos y allí se queda tranquilamente tumbado en su cama (ojalá pudiera hacerlo yo a veces) pero siempre les da besos y las trata con cariño.
Mis hijas, ambas, lo aman y creo que es porque él no les hace el caso que el resto de la familia sí aparte de por los patrones de movimientos y ruidos que repetitivamente a veces hace. Desde bien pequeñas las dos lo interpelaban, él miraba y callaba, pero ellas seguían. Todos crecen a la vez de una manera especial, él conociendo a las niñas que lo lleva mejor si son mayorcitas -como cualquiera, vamos- y ellas aceptan como normal cualquier gesto que a otro niño le llamaría la atención, porque eso  sí: los niños alucinan al verlo por la calle y verlo repetir esos gestos tan característicos propios del TEA (Trastorno del Espectro Autista) pero que sobre todo a la Mayor le parecen tan “gasiosos”.

Gnomi y tio dando paseos de la mano.

En definitiva, yo sí, yo amo a alguien con autismo y mis hijas, y mi marido y mis suegros, y los tíos y los primos y gracias a Dios mucha gente.

15 comments

  1. una mama practica says:

    Que bonito, cuanto podemos aprender de quienes etiquetamos como “discapacitados” cuando en muchos aspectos tienen mas capacidades que nosostros. No me extraña que tanta gente le querais por lo que cuentas de el, y cuanto me alegro! Un beso

  2. La Gallina Pintadita Carmen says:

    A vece pienso, bastante egoístamente y sin realmente madurar las consecuencias que en todas las familias debería existir alguien así, diferente. Creo que lejos de ser “malo” para los niños, es todo lo contrario. Por eso que sea tan partidaria de la integraciónn en las aulas. A vuestra forma, sois afortunados todos.
    Un beso preciosa

  3. lulyla says:

    Precioso post y como bien te han dicho,super importante no tener prejuicios y vivirlo asi de natural porque al fin y al cabo todos lo unico que necesitamos es amor y comprension.

  4. Alejandra Melus AT y Estimulación says:

    Me ha encantado el post!
    Yo soy maestra de educación especial y trabajo con peques de 0-6 años con discapacidad. En mi caso yo también amo a mis peques. Son niños con tanto que enseñar y ofrecer que dan tanto a cambio de tan poco…
    Gracias por este post. Me ha emocionado!

  5. Lianxio says:

    Ohhhhh que bonita esta entrada!! Como me toca muy en lo personal me he emocionado mucho con esa palabras que le dedicas a tu Cuñado, por eso creo que ya estáis empatados, tanto amor se merece el Cuñado-Familia=Empate! Muchos muakssss y gracias por compartir de nuevo este 2 de Abril.

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