La gran familia

Hoy estarán ya a punto de nacer, si no ha sucedido ya, los hijos mellizos de una conocida. En mes y medio a lo sumo nacerán los de una prima política y ayer supe de otra lejana que también los espera para este año. En ninguno de los casos son los primeros, de hecho responden a tercer, segundo y ¡quinto! embarazo, una barbaridad ¿no?.
El otro día la madre Ninja se refirió en su post sobre su tercera maternidad que a la gente le parecía una locura. Hablé con otra amiga mía sobre esto -ella tiene dos niños buenísimos- y me dijo que le parecía una irresponsabilidad tener más de dos hoy en día. (aqui resalto que vive más que cómodamente, no sé si me entendéis). Luego hablé con mi amiga, la madre de la Bola, y me dijo que tener más de tres es imposible, al menos para educarlos como ella quiere.
Yo no sé por qué encuentro cada vez más dificultades para formar una gran familia. Yo procedo de una pequeñita con dos únicas hijas: mi hermana y yo. Esto me ha supuesto varias cosas en mi infancia y adolescencia: mi compañera de juegos era la Tia Mono, osea mi hermana, y mis peleas eran con ella también pues nunca teníamos otra opción. También destaco la casa grande con piscina y jardín donde vivíamos, los colegios a los cuales tuvimos la oportunidad de acudir, la ropa y la ayuda que mi madre tenía en casa puesto que ella trabajaba.
Vivimos muy cómodamente, no obstante esa comodidad no supuso la solución a todo -en absoluto-. Cuando la mala racha llega no hay comodidad que la aguante ni dinero que la evite. Ni familia suficiente en la que cobijarse.
Una compañera de la agencia en la que trabajaba, que después supe que tenía 13 hermanos, me dijo que ella sólo quería un hijo único “para tenerlo bien”. Y así era: veranos con cursos intensivos de idiomas, viajes, colegios, tenía cualquier capricho que se le antojase, pero y quizás me equivoque, tal vez esté solo. Solo cuando se case, cuando tenga un niño, cuando sus padres enfermen o cuando no le cuadre el presupuesto a final de mes y necesite un cable o simplemente cuando necesite compartir sus pensamientos.
Yo por desgracia he visto a mis amigas perder a sus madres -a cualquier edad es fatal dejar de tenerlas- y sus hermanos han sido el refugio. Para llorar, para cuidarse, para entenderse y para calmarse. El hombre no está hecho para vivir solo y cada vez veo más materialismo argumental para no tener hijos o más hijos.
Quizás la vida me quite la razón pero el mayor regalo que dejamos a nuestros hijos son los hermanos y más cuando vivimos en una época en la que ni con un único hijo se llega a fin de mes, en la que no estamos preparados para no pensar más que en nosotros y en la que lo queremos todo facilito, machacadito y con dinerito por delante (Me incluyo pues yo también lo quiero).
La realidad cuando de verdad te topas con la vida es que no sabes qué hacer. Si todo te lo pusieron en bandeja te ves con un pequeño problema ¿Cómo lo solventarás? Estoy convencida de que alguien con muchos hermanos que ha crecido agarrándose los machos, heredando ropa, libros, zapatos… sabrá apretarse el cinturón para salir adelante. No le aseguro el triunfo pero al menos se las ingeniará para salir airoso pues desde pequeño está acostumbrado a luchar. En una familia grande no hay ordenadores para cada uno, tablets, maquinitas ni siquiera una televisión para ver todos a la vez pues habrá que pelear porque el baño esté libre, o ayudando a preparar meriendas, comidas y cenas o a guardar la ropa, cosas normales que se han hecho de siempre y que hasta esta época se ha rechazado de frente.
Ésta es una oda a la gran familia, pues el cambio en nuestras vidas es tener un hijo, así que si queremos darle todo, démosle todo pero de verdad, la compañía el amor, las vivencias, el trabajo en equipo, las peleas y rencillas y el amor fraterno.

http://wintablet.info/2014/02/la-familia-y-uno-mas/

Pd. Yo jamás formaré una familia tan grande por una cuestión de edad -también estoy inmersa en esta sociedad al fin y al cabo- pero cada día me hubiera gustado más.

17 comments

  1. Remorada - Purple Prose says:

    una amiga de mi hermana, eran mellizas y la mamá dijo, va tendré a un segundo parto/3r niño… y le cayeron trillizos!!! así q 5 eran y 5 tuvieron q acomodarse

    mi mamá siempre dijo q cuando tuvimos menos dinero es cuando fuimos más felices, y sé que cada uno ya decidirá, pero un hermano es una gran compañía, quienes se planteen tener un solo hijo debe buscar compensar esa figura de alguna otra manera: primos, hijos de amigos, compañeros, finalmente, de toda la vida y para toda la vida <3

    p.d. cambio blognomero? le has cortado un pedacito al gorro! xD

    • Mama gnomo says:

      Jajajaja me da un patatús de imaginarme una pareja de mellizos de repente pero serían amorosamente bienvenidos 🙂 nada como el caso de la amiga de tu hermana… El otro día me dijo una señora que esta época es la de más lucha para una madre pero la que más se disfruta. Jejeje, no comments. Arreglado lo del gorro.

  2. Irene MoRe says:

    Yo cada vez conozco a más gente que quiere tener sólo uno, y a mí me da pena, la verdad. De todos los casos que conozco de hijos únicos los padres a la larga se han arrepentido de no tener más hijos y sus hijos ha echado de menos a un hermano.
    Yo de momento tengo uno y espero que el segundo no tarde en llegar. No croe que me atreva a más. Nuestra situación económica es bastante ajustada y para cuando queramos recuperarnos seremos mayores, pero creo que donde viven tres pueden vivir cuatro.
    Una de las cosas más grandes que tengo es mi hermana, no la cambio por nada del mundo, y habría estado encantada de tener más, lo reconozco.
    Besos.

    • Mama gnomo says:

      A mí me da mucha pena pensar en que los niños son un trabajo excesivo -que lo son-, siendo sincera, la vida es muy cara, las madres trabajan y el ambiente es hostil para las familias grandes. El planteamiento es lógico, pero imagino una familia llena de hermanitos y me encanta. Ya veremos hasta dónde llegamos.

  3. Cristina Prieto says:

    Pues a mi me da mucha rabia tener sólo dos, y eso que el mio mayor cunde por 5. Si por mi marido hubiera sido sólo uno, pero bueno. Lógicamente no puedo gastar lo mismo teniendo uno que más, pero sí puedo hacer muchas cosas con ellos y compartir buenos ratos, que a mi modo de ver es más productivo

    • Mama gnomo says:

      Yo con respecto a la cuestión económica no puedo decirte nada, cada uno entiende sus cuentas como buenamente puede, pero sí que es verdad que se nos ha impuesto un mínimo muy alta y yo lucho porque bajar ese listón en mi casa. No hacen falta ni la mitad de las cosas que tenemos, de hecho tengo una vajilla entera que en 5 años se le ha dado 4 usos, por ejemplo. Y así con todo…

  4. Somos Múltiples says:

    Qué interesante reflexión, y además la comparto plenamente. Si es que el tema de los mellizos da mucho juego je je

    Yo te puedo dar mi doble punto de vista, ya que soy hija única de mi madre, y por parte de mi padre somos tres que nos hemos criado como hermanos “tradicionales” (aunque mis hermanos me sacan más de 10 años, pero estamos muy unidos). Y nunca quise tener un hijo único ni loca, quizá por mi experiencia.

    Ir sola de vacaciones con tus padres y sin ningún niño más es un muermo integral. Estar en casa jugando siempre sola es un horror. Yo contaba los minutos y hasta los segundo que tardaba mi hermano en volver de la universidad por las tardes sólo por hablar 5 minutos con alguien no adulto.

    Recuerdo algunas épocas en que ha habido problemas matrimoniales entre mis padres, en algunas vivían mis hermanos en casa y tratábamos de distraernos, desahogarnos, aislarnos, apoyarnos… En otras épocas mis hermanos ya estaban casados (o vivían con su madre en ese momento) y estaba yo solita en casa absorbiendo toda la energía negativa para mí misma. Y es que cuando eres hijo único todas las atenciones son para tí, pero todos los marrones también, y eso pesa bastante más.

    Además, a veces tener toda la atención para tí resulta muy, muy, muy asfixiante!!

    Y eso por no hablar de otros momentos mucho más duros. Recuerdo a mi madre en coma después de un problema de corazón y al médico dándome a firmar una hoja de consentimiento bastante chunga. Yo miraba a mi hermano acojonada sin saber qué hacer y él me decía “yo sabes que quiero mucho a tu madre, como si fuera la mía, pero en el fondo la hija “oficial” eres tú y sólo tú puedes tomar esta decisión”… ¿Te imaginas mi angustia, el peso de semejante responsabilidad y yo con sólo 26 años?

    Ya sabes que mi madre es bastante sufrida la pobre con esto de la salud y cada vez que ha estado hospitalizada ha sido muy angustioso, tener que ir yo sola cada día al hospital, hablar con los médicos, conciliarlo con el resto de mi vida… Y eso que no tenía hijos aún!!! No me imagino cuidar de dos padres mayores tú sola y tener además tu propia familia!!!

    Claro, mis hermanos también iban a verla pero no con el nivel de exigencia que me tocaba a mí.

    En cambio a mi padre le operaron el año pasado y me pude permitir el lujo de ir al día siguiente porque mis hermanos ya estaban allí, qué respiro!! (aclaro que mi madre ha sido operada unas 5 veces en 6 años, 3 de corazón y 2 de cáncer).

    En fin, te podría contar mil cosas como esta, cada vez que comparo mi vida de hija única con la de “no hija única”, la segunda gana por goleada. Entiendo que en los tiempos que corren no se pueden tener 5 hijos pero yo creo que 2 hijos no suponen tanta diferencia (económicamente) con respecto a uno solo. Y en cualquier caso, si tuviera que elegir, me quedo con haberme criado con mis hermanos, aunque ello hubiera supuesto un nivel de vida peor… ¡Vivan los hermanos!

    Y ojo, que yo me paso la vida peleando con mi hermana, pero hasta para eso mola tener una hermana 🙂

    • Mama gnomo says:

      Te respondo con otra experiencia personal, deberíamos tener hasta una etiqueta, al morir un familiar su hija -única- debía firmar la donación de órganos. Él tenía muerte cerebral, le dio un derrame masivo y se fue ipso facto. La hija, de 27 años nos pasó la patata caliente a mi hermana, mi madre y a mí. Las tres dijimos que sí pero la firma era cosa suya. Ella misma heredó una enorme fortuna de distinta índole, un fructífero negocio, muchísimo dinero, casas… Y está sola. Las malas aves llegaron luego para rapiñar el negocio que mal vendió y un largo etcétera. Nadie tuvo a su lado para siquiera querer arrebatarle algo y no ceder ante los ajenos. Su pena es infinita.

  5. Martaharias says:

    hola, yo te voy a dar un punto de vista diferente…
    Yo tengo dos, que se llevan 23 meses…y tendría el tercero mañana mismo…
    Pero también tengo un trabajo muy exigente y estresante y no llego a casa nunca antes de las 8….tengo mucha ayuda eso sí, y me organizo más o menos…
    El tema es que mi trabajo me gusta y aunque me supone mucho sacrificio no quiero renunciar a él….con este percal, un tercero me parece complicado porque dejar a tres con una persona todos los días es tela (pensareis y ¿qué diferencia hay entre dejar a dos o dejar a tres?…pero sí yo veo mucha diferencia….porque yo la he notado).
    Es decir mi sentimiento es que hoy en día es todo más difícil…si trabajas pues es más fácil que te salgan las cuentas para el tercero…pero claro, de donde sacas el tiempo….

    • Mama gnomo says:

      Te respondí ya en tuiter pero te repito lo que se saca de un lado se quita del otro y viceversa, si trabajas tienes una mejor economía pero menos tiempo y al revés, si no trabajas tienes más tiempo pero te cuadran los números con mayor dificultad. Y vivimos una vida carísima. Carísima.

  6. www.amordebatmami.com says:

    Familia grande siempre. Nosotros somos 4 hermanos, mis padres han hecho malabarismos como todos pero ante todo hemos crecido juntos.
    Una casa con un jaleo de aquí te espero y sin grandes lujos, de vacaciones al pueblo y la barriga llena. A día de hoy la cosa no esta bien, pero es que antes también estaba jodida y la solidaridad tiene que existir siempre. Nunca tendré un hijo único por mucho trabajo que den… tendría 4 pero no sé si estoy preparada! jajaja! mi madre lleva toda la vida criando, así que eso tampoco! jaja besotes guapa! gran post

    • Mama gnomo says:

      Yo apoyo las familias grandes pero estos tiempos ayudan bien poco. Yo tendría muchos, cierto es que no estamos preparadas para la vida del ama de casa tradicional pues es una “involución” malentendida, nos han inculcado una forma de vida que no es compatible y aún estando sin trabajo no estamos hechas a tanta renuncia. Queremos salir de compras, con amigas y viajar con nuestro maridos, todo muy lícito, pero las madres de antes no hacían eso… La vida ha cambiado y la familia como institución también.

  7. Marta Perez says:

    A mi me pasa como a tí, quiero una gran familia, vamos, con tres me conformo. Y tres puedo mantenerlos, tres puedo darles una buena educación, tres puedo tener tiempo de calidad.
    Yo soy de familia de tres hermanas. Yo soy la pequeña, la más pequeña, tan pequeña, que me he críado como hija única. Pero mi familia apegada, es de mucha gente, 5 hermanos, tres hijos por hermano y uno de dos, las comidas los domingos son fabulosos, la casa llena de gente, y de risas, ayuda por todas partes. Quiero esa felicidad para mis hijas y para mi. Quiero una gran familia.

  8. planeandoserpadres.com says:

    Yo quería 5 hijos y la crisis y la sociedad actual me han hecho desengañarme. Ahora sólo tengo a mi bichilla, pero sí me gustaría tener al menos una familia con 3 niños. El papá de la bichilla se plantaría en 2, y es verdad que le damos tanta importancia al estado de bienestar, a los avances tecnológicos… que no queremos renunciar a nada para poder ser más en casa. Queremos muchos hijos pero que todos tengan el máximo número de comodidades posibles, habitación propia, todas las modernidades ¡y eso no hay sueldo que lo aguante!

    • Mama gnomo says:

      Justo y no me excluyo, pero si un Iphone un Ipad un Macnosequé cuesta un dinerito y mantener las conexiones a internet, y hacer la compra, vestirnos todos, calzarnos, ir a colegios, a extraescolares… Todo es un dineral y es inviable. Lamentablemente nuestra sociedad lo convierte en cosa difícil y es una pena, porque el colchón de esta vida es la familia.

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