La despedida de soltera

No sé si habeis visto que ahi al lado tengo una insignia que reza que soy de las @malasmadres.
Bueno, pues no, no es que haya mentido, es que no soy mala madre en realidad. No abandono el club ni mucho menos porque me encanta cuánto nos reímos y porque he dejado a mi hija durmiendo en el carro para que no se despertase y les doy una vueltecita en el coche para que se duerman antes y a veces hay noches en que no las ducho porque estoy cansada y ellas no han ido al parque a guarrearse y hay días en los que levito para que no me oigan o las dejo despiertas en el cuarto para que no se levanten tan pronto. Ésa es la gracia del club, hacemos maldades de este estilo.
Pero en el fondo no hay ni una pizca de malmadrismo en nosotras y menos en esta señora Gnomo que escribe y que vive consagrada al cuidado de su familia.
El domingo me enfrenté a una cruda realidad que me hace cerrar una etapa que hoy no queremos cerrar para no pasar al siguiente nivel. Todos queremos seguir siendo eternamente jóvenes y bonitos y seguir teniendo “edad de salir a rumbear” pero la verdad es que yo no. Soy una señora mayor. Lo asumo.
Mis amigas están organizando la despedida de soltera de otra del grupo. Se casa una íntima amiga mía y de las buenas, pero de las que ya he perdido la onda. Ya me pasó este verano cuando vinieron las sombras e impidieron que me fuera un finde a Galicia a despedir a otra (previo pago de la gracia).
Pero esta vez ni he pagado. Al principio me puse una excusa real, la cuesta de enero es muy dura para todos, pero luego me dije ¿Cómo me voy a gastar 300 euros en irme un fin de semana a beber disfrazada como si tuviera 18 años? Yo quise pero en mis adentros algo me gritaba diciéndome que no debía. Aún así dije que sí, pero se me olvidó que el fin de semana no es la noche del sábado al domingo, no: el fin de semana es desde el viernes por la tarde al domingo al atardecer. Por supuesto yo podía elegir, pero no caí y de repente me vi envuelta en un plan de fiesta amistosa carísima que me iba a dar un respiro que “necesito” y sacar de esta espiral en la que vivo.
La verdad he visto el disfraz y me he muerto de la risa; he visto el apartamento donde dormir y está genial, la ciudad es muy bonita, está cerca y me encantaría ir, pero yo no puedo dejar a mis hijas.
Yo no sé qué me pasa, ojalá me entendiera porque ni yo misma me comprendo, pero en cuanto me dijeron que se sumaba otra amiga más, he visto una gran ventana para salir corriendo y volverme a casa pronto. Ella ocupará mi plaza.
A la despedida, iré, pasaré el sábado y volveré al caer el sol. Y me alegro mucho. Me encantaría poder separarme de ellas, de las niñas, pero tengo un síndrome que no me ha permitido decir que sí y largarme todo el fin de semana y lo que es más grave, tampoco soy capaz de dejar al padre, llamadme rara. Y lo peor, yo quiero dormir y no beber y ¡¡despertarme peor!!
Luego he pensado en lo sumamente tradicional que soy, en que soy una ama de casa típica, con sus hijtas divinas y que mi abuela no se iba por ahí un fin de semanas con sus colegas. En fin, que cada uno haga lo que quiera que es de lo que se trata en esta vida, no critico a los demás, pero yo me quedo en mi casita que no necesito salir de la espiral. Salir por la noche está sobrevalorado y no me puedo creer que esta frase esté saliendo de mis labios, será que ya me hice mayor.

Me encantaría pero me hecho mayor para esto 🙁 nunca pensé que me pasaría.

17 comments

  1. Maria MiPequeñoKoala says:

    Yo tenía este finde tambien la despedida de una amiga en Cordoba, van todas, yo iba a ir a pasar el sábado pero al final nos vamos a pasar el puente a Madrid los 4. Yo creo que es como todo, son momentos en la vida, no es cuestion de edad.

    un besazo y que lo disfrutes el sabado!

    • Mama gnomo says:

      Pues sí, y me llegó el momento madre a full. La verdad es que nos regodeamos en salir de copas y es algo nuevo, nuestras madres y abuelas no salían a emborracharse porque otra de las suyas se casaba. Yo me consagro a las bodas, ésa es mi verdadera fiesta 🙂 Besotes

  2. Ana Fernández says:

    Tranquila, a muchas nos pasa. Yo me digo ‘pero si muchas madres se van de viaje y dejan a sus hijos con los abuelos ¿porqué yo no?’ pues hija, porque no me nace y punto. Así que nada, no te apures que no es la edad, que yo aún me considero joven 😉
    Besos!

    • Mama gnomo says:

      Yo me preocupo por el rol aparte de la edad que creo que también influye eh? que me canso también. Allá cada una pero irme un fin de semana a salir sin fin no me parece bonito ni como madre ni como casada ¿No? llamame carca, te dejo… jajaja un beso

  3. Irene MoRe says:

    Lo importante es que estés contenta con tu decisión y la tomes porque es lo que te apetece y no lo que debes hacer o lo que otros quieres que hagan.
    Besazos.

    • Mama gnomo says:

      Quiero hacer lo que debo, que es atender mis obligaciones como madre, es un mix. Como no me siento bien es yendo todo un fin de semana a beber copas dejando a mi marido y a las niñas.

  4. Marta Perez says:

    Yo pienso en mis hijas, y también me da mucha pereza. también pienso en que un fin de semana de juerga, no permitirá descansar el domingo, ni mañana ni tarde, cuando se llegue a casa, ya que se estará con ellas…

    • Mama gnomo says:

      Pues eso encima, pero no me veo en mi papel de madre borracha disfrazada o viendo como mis amigas ligan y yo en la esquinita del bar bebiendo tranquilamente mi copa sola con la homenajeada disfrazada… no sé…

  5. Remorada | Purple Prose says:

    tranqui gnoma, yo no tengo niños y soy igual, entre mi cama y una noche de juerga la decisión es clara ¡no hay color!

    ahora, entre dormir y un cerro de tortitas… ya me lo pienso un poco más xD

    pero sí iré a la PARTY, y luego intentaré recuperarme para año nuevo 😀

    • Mama gnomo says:

      Jajajajajajaja igualita chata! necesito más descansar que otra cosa. Pero con respecto a la Party, tengo un plan B que me hará volver pronto a casa 🙂

  6. MATT says:

    Cada cosa tiene su momento, marchas locas ya tuve suficientes, ahora ya no me compensa el peaje. Cenitas con amigas volviendo pronto a casa sí me encantan 😉
    Lo importante es hacer lo que te apetezca sin forzar.
    Un beso

    • Mama gnomo says:

      Yo también muero por irme a cenar con mis amigas y tomarme una copa, pero eso, una o dos. Ya salir las noches locas me parece que no es para mí. Nunca fui la reina de la fiesta pero ahora no quiero serlo… Besazos.

  7. planeandoserpadres.com says:

    El disfraz es de lo mejorcito que he visto últimamente. Yo desde que nació la bichilla defiendo más que nunca que salir por la noche esta sobrevalorado ¡y yo ahora lo que más valoro es estar con ella y dormir! ¡Cómo cambian los cuerpos y las cabezas!

  8. nurananu says:

    Pasa en las mejores familias. Ahora, el disfraz es francamente inmejorable y está pensado para cuerpos que han pasado las vicisitudes de la maternidad… que en esas botellas cabemos todas (juntas), de agradecer que no vayan de conejitas 🙂 Disfruta de la tranquilidad de tu hogar, que eso a veces también se infravalora.

  9. Merak Luna says:

    Vaya por delante que esta que escribe permite que sus hijas duerman los fines de semana en casa de sus abuelos, pero solo porque ellas lo quieren así y yo no veo nada malo en ello. Pero te entiendo cuando dices que no te da el cuerpo para irte de “finde” y dejar a la familia atrás. Y eso que yo he viajado con mi marido dejando primero a una, luego a otra, pero cada vez me hago más mayor, más responsable y ahora, que me ha tocado un fin de semana en un balneario, empiezo a pensar que en vez de irnos el padre de las criaturas y yo solos podríamos llevarlas, “que a ellas les va a gustar tanto lo de los chirritos de agua…” En qué nos estamos convirtiendo?. Un beso

  10. Mami Katabum says:

    Hace una semanas comprobé algo que ya estaba claro. Entre dormir y parrandear me quedo con lo primero.

    Si me gusta tomarme una cheve y “emperifollarme” y salir sin monkeys pero como extraño a los enanos si no están.

    En diciembre fue la despedida de una amiga en las Vegas y no fui, pensé en que esa plata servía para dar de entrada al carro o salir en familia.

    Con el tiempo las prioridades cambian. Y eso es bueno.

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