La bimaternidad

Éste pretende ser el primero de varios posts para celebrar el primer aniversario como mamá de dos. La idea es hacer un carnaval de blogs en los que participemos todas aquellas que vía Twitter compartimos espera y postparto, sueño e insomnio, lactancia y pañales, risa y llanto a partes iguales. He creado el link en el que participar y toda aquella que no tenga blog en éste tiene un espacio donde escribir lo que desee.

 Para mí la maternidad fue un sentimiento encontrado y como no existiría la segunda sin la primera, hay que dejarle espacio a esta primimaternidad. De su mano descubrí el sentimiento de amor más grande jamás experimentado pero a la vez me pareció un tormento. Cuando tuve a mi hija mayor, después de un parto que jamás hubiera imaginado -para mal, obviamente- me introduje en una espiral hasta ahora desconocida de no dormir y no comer por su parte.
 Al postparto, tras una decepción tan grande en paritorio, se unió a una tiroiditis y su consiguiente hipotiroidismo que se alargó más allá de la cuarentena. Se tornó así en horas de llanto infinito, de frustración por no controlar la situación y de tristeza por haber fracasado en la lactancia materna. Nada salió como imaginaba. Me dolía el alma y el cuerpo, pero ignorante, mi dolor corporal pasó a segundo plano.
 Así estuve más de seis meses, cuando una noche con un terrible dolor de cabeza a las 4 de la madrugada un doctor me dijo que tenía una depresión postparto. Me reí. Estaba feliz, amaba a la niña y cuidaba mejor que nadie de ella. Así que ignorante de nuevo, no le hice caso aunque fue un punto de inflexión.
 Como había engordado fui a la endocrina y me hizo la analítica, que en la seguridad social ya me hicieron e ignoraron. Ella me puso tratamiento para el tiroides, me dio una dieta y me explicó los síntomas. Los tenía todos y cada uno de ellos.
 Pasé una depresión postparto de libro sin darme cuenta y lloré año y medio sin consuelo sin saber por qué y de repente, hace un año y de la mano de la Chica, descubrí una maternidad nueva. La maternidad con fuerza, la que insufla oxígeno, la que proporciona oxitocina y te da ánimo, cariño, amor y sonrisas. Mañana se cumple un año de esta segunda maternidad que ha venido a equilibrar la primera, tan dolorosa ella.

Aqui me tenéis hace un año. Curvas de escándalo que tenía yo.

6 comments

  1. Mamá en Bulgaria says:

    Yo este mes también he cumplido un año como mamá de dos! Me uno al carnaval, por supuesto, en cuanto tenga tiempo hago mi post del primer año de bimaternidad.
    Muy chula la idea!

  2. desmadreando says:

    ¡Un enorme post chatunga! Ojalá que ésta maternidad nueva sea igualmente “insulfadora” para mi… Gracias por compartir esta vivencia porque muchas veces la realidad del postparto se calla y se nos obliga a creer que todo es “de color de rosa”… un besote desmadroso

  3. planeandoserpadres.com says:

    ¡Ay! A mí aún me quedará mucho para esto de la bimaternidad porque acabo de estrenarme como primeriza. A mí el post parto en lo único que me ha cambiado creo que es en que no tengo ganas de sexo y no me imagino que me vaya a volver el deseo en meses, y meses y meses. Vamos ¡que la depresión post parto la va a terminar sufriendo el papá de la bichilla y no yo! Verás que esta nueva maternidad la coges con mucho ánimo.

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