El jet lag playero

Buenas!! No he vuelto del todo. Que conste en acta que no pretendía irme pero me tomé de manera sorpresa unas vacaciones blogueras durante la segunda quincena del mes. Coincidiendo con la vuelta a casa pero me cansé de escribir y como no hacíamos nada más que tener la casa a oscuras con 45 grados en la calle, pues no tenía nada que añadir. Regresamos a la playa y de nuevo a casa a los pocos días y aqui fue cuando le entró a Gnomita mayor el jet lag playero.
De repente se tornó gamberra, desobediente, ruidosa, inquieta, gritona, cantora -lo de cantante se le queda un poco grande con ese buen oido heredado que tiene- y me tiene agotada!!!
El lunes empezamos la adaptación a la guardería y no veo el momento. Al principio me dio penilla, pero tras dos días sometida a este mini campamento de final de verano, retiro cualquier pensamiento lastimero, soy así de malamadre. Y para aquellas que piensen que qué suerte que así descanso o que vaya caradura, les recuerdo que aqui, silente, mirándolo todo chupe en boca, habita la Chica, que apunta maneras y está empezando a gatear!!!!!!!!!!! >.<
En la foto, la Chica durmiéndose. Obsérvese lo cerrados que tiene los ojos y el sueño tan grande que tiene.

2 comments

  1. Mamá Sirena says:

    Pero ¿cómo no se va a volver gritona y desobediente si la encierras en una casa a oscuras? Si que eres “malamadre” 😛

    Entiendo tus ganas de que empiece la guarde, jajajaja. Pobre gnoma.

    Mucho ánimo que ya queda menos.

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