Sin secretos

Abres un blog un día que te da la venate, tienes que expresar mucho que llevas contenido aunque no callado, pero si que es verdad que contándolo como que se calma la tempestad que se ha creado en ti. Abres a la vez tu vida a conocidos y desconocidos y te da igual. Hay a quien me he cruzado por la calle y que sé que me lee,  no nos hablamos, nos conocemos y seguimos. Esa persona sabe mi vida, y lo sé.
Hay quien en la familia política me lee accediendo desde un facebook ajeno y también lo sé, aunque no lo hablamos constantemente. Mi esposo, me lee. Mis amigos, ellos también. Y así mi vida tiene pocos secretos, y me gusta. A diario vivo algo que queda plasmado en esta autobiografía.
Para cerrar mi relato de Alemania no pienso desvelar ni un secreto más. Doña Tecla, una gran amiga y apoyo allí, la mallorquina, la de Conil, el de los Cerros, el de Benalup, el mejicano y mi amiga la de Puebla, todos saben qué pasó. Ellos eran mi familia alli y el grupo al que pertenecía tan importante. Imprescindibles cada uno de ellos. Lo sucedido fue el paso definitivo, la mano tendida a la que me aferré para salir de la espiral en la que me hallaba,  el clavo ardiendo que me brindó la oportunidad de seguir viviendo e insuflar aire, algo contaminado, pero aire al fin y al cabo.
De ese año en Alemania me llevo grandes experiencias, muchas llantinas, un choque cultural curioso -no he mencionado a “mis perros” las alemanas con quienes compartía piso y que eran tan primorosas como su mote-, unas vivencias geniales que me han traído adonde estoy hoy.
Si agua pasada no mueve molino, esta vez diré que a quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija. Y me cobijé, pues tenía frío. Un frío vital. Necesitaba oídos, que escuchasen mis penas; ojos, que me admirasen; manos, que enjugaran mi rostro; olfato para la esencia de la vida y gusto para saborearla. Y reviví. Y determiné, no sin darle muchas vueltas, que una vez acabado el ciclo debía regresar al punto donde lo dejé. Debía regresar a mi hogar, a mi casa, con mi hermana, con mi madre, tenía que detener el molino y abandonarlo para siempre y aquel árbol me había dado la fuerza suficiente.
Y acabé la carrera, hice nuevas y queridísimas amistades que hoy son fundamentales, conocí a mi esposo y empezamos esta vida nueva que hoy queda plasmada por las dos gnomis divinas que llenan mi vida y este blog.
Sí, hay pocos secretos y menos con esa amiga alemana, la de hace diez años que me ha visto en cada una de mis etapas vitales. Previas, durante y después de Alemania.
Mi vida cambió radicalmente gracias a ese año allí, hace una década y nunca me he alegrado de hacer algo tan bueno en mi vida.
Mi amiga alemana se marcha esta semana y mañana la volveré a ver, volveremos a repasar la historia de nuestras vidas y volveré a alegrarme de haber pasado un año allí. El año que me dió todo lo que hoy tengo y que me hace tan feliz.
Gracias a Dios y a la vida!
Mit ganz Liebe Grüße, eure Frau Gnomo, mach’s gut!

La foto es de olgalava

10 comments

    • Mama gnomo says:

      Si, pero a diferencia de vosotras queridas expatriadas yo me volvi siendo estudiante al cabo de un año de estar chocaita con la cultura germánica!
      A mis compis deberia haberles puesto un bozal sin duda sobre todo si se cabreaban… No veas cómo eran las rubias!! Un besoteeee

  1. Remorada - Purple Prose says:

    Joder y con lo cotilla q soy me quedó con las ganas de saber más… MÁS! XD

    pero bueno, está bien lo q acaba bien, y si ha llegado a esas gnomis preciosas q el otro día vi de refilón en el FB de una tal A, pues MUY BIEN!

    Buena suerte a doña Tecla en sus nuevas andaduras 🙂

    • Doña Tecla says:

      Muchas gracias Remorada:)

      M.Gnomo, para mí tb fue una experiencia increible que cambió el rumbo de mi vida y a día de hoy, diez años después, no se a dónde me va a llevar 🙂
      Jeje, no me acordaba de lo de los cerros y de Beverly Hills. Fuísteis muy importantes para mí tb.
      Ganz liebe Grüsse für dich auch meine liebe 😉

    • Mama gnomo says:

      Jajajja querida doña Tecla: tu vida si que dio un giro radical!! De novio manchego a teutón, boda germana y dos alemancitos, tú me dirás!! La mía fue una etapa de inflexión, me relajé y volví a casa a retomar mi vida. Fue un año de excepción con gente excepcional!!!

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