Dinerito de papá

En mi ausencia prolongada y vacacional, la Gnomi mayor ha tenido muchas anécdotas divertidas, como por ejemplo la del dinerito. Jajajajaja. En casa está claro quién maneja el capital ¿No? es sencillo de imaginar, papá trabaja, mamá atiende la casa y la chica, come y duerme. ¿Qué hace la Mayor? ¿Quién mueve las financias y el mercado Gnomero? Pues ella.
Papá Gnomo tiene la insana costumbre de soltar y abandonar a su suerte a las pobres moneditas de euro que para él son sólo chatarra. La gnomi las pilla rápidamente y desaparecen. Está claro que si no puedes con el enemigo debes unirte a él, obviamente es un refrán harto antiguo, nada inventado por mí pero es cierto, y desde aqui afirmo rotundamente, que funciona.
El otro día pasó uno de esos sucesos paranormales; el Gnomo va y suelta sobre su mesilla de noche lo que le sobraba en calderilla, casi cuatro lerus oiga, y ávida y veloz, la gnomita va y pim! los trinca y los mete en el bolsillo de su peto. Ahora viene mi papel en la comedia, voy le me chivo al padre, “oye papá gnomo que la gnomi ha cogido tres euros en monedas grandes, -se ve que las chicas de céntimos no le gustan demasiado-, y las ha escondido” y me suelta en toda mi redonda cara “bueno, papá se las regala” o_O
Sí señor, tres euracos para un ser de 80 centímetros y 10 kilos de peso; no te digo lo que me correspondería a mí si aplicamos la tabla de equivalencias.
Pasan las horas, damos un paseo, la Gnomi se olvida de sus tesoros y… los pierde! perdió dos de los tres euros. Olé ahí. El dadivoso padre a mis ojos se volvió en un ser despilfarrador y de ojos rojos, maligno y malvado. Y la niña no soltaba prenda de dónde podían estar los dos euros, las trescientas y pico pesetas. Pues nada, no conseguimos dar con ellos. Pasaron los días y a esto que le vuelvo a colocar el peto y… ¡tachán! aparecen los eurillos perdidos.
“¡Papáaaaa, papáaa ven aqui! Gnomita ha encontrado los dos euros desaparecidos” y el padre gnomo va y se los pide ingenuamente. “Venga, dámelos que ese dinerito es mio” jajajaja y va la Gnomi, esa gran aliada, esa superviviente, ese medio motivo por el que este blog se creó, y conocedora de ese amor de madre le contesta “Nooooooooo…….. no ese dinerito es para mamá, poresita si no no va a tener dinerito nunca”
OLE, OLE Y OLE… qué orgullosa estoy de mi Gnomi, cómo sabe ella. Se nota que es mi hija 🙂

11 comments

  1. Viviana Arasanz says:

    ajajajjajjaaj para comersela, como sabe, qe lista 🙂 que guarde que la vida esta muuu dura y dentro de ná suben los precios a las chuches! 😛

    besitos babosillos! 😀

  2. una Mama Practica says:

    jajajaja, que genial!! Mis padres trabajaban los dos fuera de casa, pero cuando yo tenia 3 años me pille la mano con una puerta en el colegio y me pidieron el contacto de mi madre para llamarla porque tenia que ir conmigo al hospital, y yo les dije que llamaran a mi padre que mi madre estaba trabajando 😀 La percepcion de trabajo que daba cada uno esta clara, no? jajaja. Que bueno tener un aliado así, a ver si cuando sea mas mayor mantiene la costumbre tu peque 🙂 Un beso

Deja un comentario