Y al fin…Felizmente Premiadas

Oye… ¿Esto cómo va? ¿Te pregunto yo a ti o al revés? Bueno, creo que al de Felizmente Atado no se le ocurrió lo de ser más de un premiado pero vamos a solucionarlo a la de ya.
Soy la Chica, realmente a mis cuatro meses mi madre piensa que no hablo y todo es porque mi hermana la Mayor decía ya papá a estas alturas.
Yo soy tranquila. Duermo y como. Lo de la alergia a la leche de la vaca me fastidió bastante. La madre que me tocó no creía en las alergias y de hecho no sabía ni qué era lo que tenía. Fue un rollo porque yo era muy feliz al pecho y las noches me dormía arrullada por ella y tenía barra libre. A veces cuando tia Mono dormía conmigo intentaba comérmela por equivocación. Pero me tuve que desenganchar porque me pasaban trazas y me sentaba mal el pecho. Mi madre lo llevó peor porque era muy cómodo y ella se ponía tibia a comer.
– Pufff… Hija mía, no sé cómo se te ocurrió engancharte. Yo nací cansada. Más de 24 horas de parto, ni te cuento. De hecho mamá estaba cansada pero yo me hice caca de la angustia. ¡Qué salvajes los de ese parto! No estaba dispuesta a seguir esforzándome. Además, yo no como, soy un dromedario, aguanto una barbaridad. Cinco días estuve sin comer y la semana pasada, hubo un día en que me metí un bibi por el cuerpo solo. Y aqui estoy.
– Titi tienes que hacértelo mirar. Yo sí que como, mamá me tiene por gorda, pero soy del percentil 25. Lo dicho, me compara con mi hermana. Al parecer sólo como y duermo. Lloraba más con el pecho. Ahora me quedo cual Buda.
– Te mueves menos que los ojos de Espinete Chata. A tu edad yo me daba la vuelta entera y reptaba. Cogía al Pollito y lo meneaba para que sonara. Estaba todo el tiempo despierta y fijándome en las cosas.
– Claro, por eso mamá me pone a girarme pero no puedo con la barriga. Levanto mucho la cabeza pero yo no soy como tú, no tengo tanta prisa. Mi vida es más relajada.
– Olvídate de relajarte que te mueres de risa y de los nervios cuando mamá te hace cosquillas o el vecino te habla. El vecino… ¿Qué tiene de gracioso, Gnomi?
– jajajajajja..no sé pero es verdad… carcajeo. Me río en toda su cara. Me gusta reirme. Tú eres más sensible, yo soy más de divertirme.
-Yo, sí. Soy super tierna y sentida. Me encanta decirle a mamá y a papá que los quiero muchísimo. Es verdad. Me encanta ir colgando de ellos. Sentirlos cerca, no sé cómo tú prefieres el carro, la verdad.
– Que es que yo soy muuuuuy tranquila. Ni me altero cuando me abrazas, besas, aplastas o lo peor, cuando venís la Bola y tú a decirme “aaaaaayyyyy”. Paso de vosotras sin más.
– ¿De mí? ¡Ja! Estás todo el día mirándome y te ríes también conmigo. Yo te quiero y estoy pendiente de tí.
Las dos: ¡¡mamá y papá si que nos cuidan!! mamá está todo el día con nosotras. Lo hace todo y eso que es un desastre y va siempre aprisa y corriendo. Lo mejor es que nos ama aunque se empeñe en educarnos. Es increíble es cómo se le va el santo al cielo y se le pasa la hora de poner la comida, de acostarnos o despertarnos, asi no hay quien pueda pero es muy diver. Y pobre papá todo el día trabajando,.por no hablar de esos.viajes tan raros que ha hecho en mayo de dormir fuera unas noches y luego volver cojeando a casa.
Si me pones a elegir, Chica, no sabría. Mamá es el bastión y papá la seguridad. Si, es verdad: ¡¡¡los queremos a los dos igual!!!
Fdo. Las Gnomis

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3 comments

  1. 1MadreinItaly says:

    ohhhhh jajaja pero vaya diálogo se han marcao estas niñas! me gusta eso de que cada una sea tan diferente jejeje tienes suerte, así pruebas los dos carácteres. Parecéis muy simpáticas Gnomitas! un beso fuerte para las dos de parte de Querubín

    • Mama gnomo says:

      Mis Gnomis son asi por ahora…siempre pueden vol erse gamberras!!! la verdad es que son una maravilla, una puro nervio y la otra tranquilona. No te digo cuál es mejor porque cada tiene sus cosas. Dale el beso tu a Querubín, de parte de las dos….!! beso de los gnomos

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