Las desventuras de Gnomita mayor

Gnomita Mayor es dulce. Dulcísima. Eso ya lo he dicho hasta la saciedad. Yo soy la madre de dos Pantojas. No paso por las puerta, grande y cual pavo real voy por la vida peeeerooo hay quien no ve así a mi Gnomi mayor. Ay! Qué duro fue..y cómo tuve que contenerme! Iba a convertirme en una shoni pero me frené, que una tiene un nombre.
Resulta que hace una semana, -sí, se me pasa el tiempo volando y llevo sin escribir lo màs grande-, cuando volvíamos a casa por la plaza donde vamos a jugar, a la chica le entró un hambre voraz y decidí darle el pecho ahí en medio con su momento batón rosa y la gasa en la cara tapando las desnudeces maternas. Le dije a Gnomita que se fuera a jugar y…
Hace una semana ella lo contaba así:
Mamá- ¿Qué te ha pasado hija?
Gnomita- el niño se ha enfadado
M- cuéntamelo
G- el niño dice tengo cuatro años.
Y yo digo “no, no y no” y el niño se ha enfadado y le ha dado un empujón. Y Gnomita “sa caio” al suelo y ha llorado.
Bueno, después de contarnos esta historia diez veces y totalmente verídica, tia Mono le riñe porque está muy fea esa coatumbre de decir “no, no y no” sacando el dedo amenazador y con cara de enfado. Así que ahora cuenta:
M- ¿Qué te pasó con el niño?
G- Que yo decía tengo 4 años y el niño dijo “y no, y no y no” y cuéntamelo mamá que el niño me empujo y Gnomita sa caio.
Observemos que ella ya es una víctima total..el niño fue el ser malvado y ella un ángel que buscaba amigos.
Lo que en realidad pasó fue que ella se emocionó al ver a los niños y querìa ser su amiga, pero ella es muy pequeña aún y para una patinadora de 6 años y un matón de 4, resultaba incordiante. Así que el bandolero ése le dijo que tenía 4 años y mi Gnomita dijo que “no, no y no” porque su mamà le había enseñado esa misma mañana que tenía “uno y meyio” y fue cuando la empujaron y cayó dando un culetazo y herida en su dignidad.
El padre del fistro, se levantó, le dijo que ella era pequeña y lo castigó a pensar al banco no sin antes pedirme perdón. Me pareció poco. Ahora escribiéndolo, quizás no tan poco, jejeje.
Yo lo vi todo desde el banco de al lado, impotente, pero me levanté cual gitana niña colgando en teta para recoger a la otra y poner cara de falsedad con el padre del cuatrero ése… Empujar a mi Gnomita!!

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3 comments

  1. MIA C. says:

    jajajajja ay tu gnomita, que lindos son, lo del momento teta en el parque digno de ver, uff yo que siempre he sido pudorosa, no con los demás, me encanta ver a las otras madres dando el pecho, pero no me imagino a mi misma haciendolo :). El castigo del bandolero está bien mujer, al menos el papá fue responsable, que podría haber pasado, que he leído yo historias para no dormir… recogí tu premio y tienes un premio en mi blog 🙂

  2. La Mami says:

    Te entiendo bien, no se que pasa pero siempre que llevo a la mona al parque vuelvo mosca con algún niño repelente, la ultima vez se acerco a una niña de unos tres años que jugaba con insectos de goma, la mona solo queria mirar y la niña se puso delante de los insectos para que la pobre monita ni pudiera mirarlos, y su padre le dijo “dejala si solo quiere verlos” y la niña como una energumena le dijo a mi monita “NO! y yo soy mas grande que tu!!!” pero yo quede como una reina diciendo dulcemente “es verdad, tu eres muy grande y mi niña muy chiquitita, vaya juguetes mas chulos tienes, ala mona vamonos a los columpios” y me quite de en medio envenenadita perdida, los niños son crueeeles y los padres unos huevones, de pensar lo que me queda aun por sufrir con lo cariñosa que es mi monita con otros niños… 🙁

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