Miedo escénico

Mamá Gnomo avanza en la gestación y va teniendo cada vez más miedo. Esta vez se podría calificar de escénico, porque no me veo en la escena en que la nueva gnomita nazca sin querer abandonar ese escenario primero.

Me imagino aguantando al máximo en casa para evitar el intervencionismo al menos por un ratito. Eso no me da miedo, recuerdo del primer parto esa fase como agradable, paseando, controlando y las contracciones eran ¿calmantes? Jejje..la naturaleza humana, hace que se olviden esos dolores. Pero los recuerdo gustosos, ya lo dije en algún post.

Luego me veo, ya en el hospital en mi camita con mis monitores, mi suero, mi epidural, mi antibiótico y todos mis avíos. Papá Gnomo a mi vera y esperando. Ya sin soplar y relajada. Vale. Hasta aqui bien.

Ya pasamos a la fase chunga, a la que espero que esta vez si se fastidia sea por sí sola, no porque nadie me la reviente. Me refiero a la de estás dilatada de 10 cms. y “no te hacemos caso porque la niña saldrá cuando quiera”. A esa etapa en la que se podría haber evitado una suerte de inconvenientes que ocurrieron en el parto de la gnomita mayor y que a día de hoy sigo sin entender.

1. No sé a qué esperaban para atenderme.

2. No sé porqué tuvieron tan malos modos conmigo, que había asumido el parto muy bien.

3. No sé porqué no me pusieron suero y dejaron que me diera una gran bajada de tensión tras ponerme la epidural. De hecho le dije a mi marido, “ahora mismo siento como cuando estás borracho y te da vueltas el techo. A mí se me mueve la habitación como en un barco”. Menos mal que se asustó.

4. No sé porqué no me sondaron hasta las 8 horas después de anestesiarme. Estarían comprobando qué sucede antes si te haces pis encima o se te rompe la vejiga.

5. No sé porqué protestó la matrona al ver que había presentado cierta incontinencia. Era eso. Incontinencia pedazo de animal, no fui al mostrador a ca*arme en tí, aunque debería haberlo hecho.

6. No sé cómo dejaron que mi máquina de suero, epidural y antibiótico pitara tantas veces y tanto tiempo.

7. No sé porqué no me anestesiaron cuando lo pedí porque la epidural iba desapareciendo y la oxitocina en vena hacía de las suyas. Hasta que el anestesista no vio eso, protestó y me siguió drogando, no me sentí ayudada.

8. No sé, cómo alguien me dijo “parto vomitado, parto acabado”. Me quedaban algunas horas allí todavía.

9. No sé cómo no me creyeron cuando dije que tenía fiebre. ¿Por qué? ¿Iba a mentir? Tenía frío pero no me volví imbécil ni mentirosa.

10. No sé cómo dejaron que mi madre, mi suegra y mi esposo, me ayudaran a empujar en una de cada dos contracciones y más tarde, en cada una de ellas. Ni era un parto natural atendido por mi familia en mi salón, ni uno hospitalario con sus médicos sobre mí. Era un..un ná!!

No entendí porqué me llevaron a paritorio de repente porque mi esposo se enfadó y tras 13 horas de ingreso se quejó ante tanta dejadez. Creo que fue por el sufrimiento fetal que yo sabía que ya tenía gnomita. Se lo dije a mi madre “estoy viendo pasar la cesárea ante mis ojos” y mi parto iba perfecto. No sé porqué me dejaron cual perro. No conozco el protocolo. No sé si obraron bien, si estaban saturados y se iban atendiendo urgencias y me dejaron con mi parto normal hasta que se convirtió en otra urgencia más o què.

Y yo había elegido la seguridad social voluntariamente para que mi parto fuera atendido en el Virgen del Rocío, digno de mi admiración en cuanto a medios y profesionales. Salvo en dilatación. Eso es una salvajada.

Ahora no sé si comprenderán ese miedo escénico, acrecentado por cuentos de vieja de niños que se salían de sus madres en taxis, ascensores y puertas de urgencias; no sé si querré ir a la clínica siquiera o me quedaré hecha un ovillito por mi casa. No creo jeje… Los dolores de cadera me harán estirarme.

He cambiado de clínica, de médico, de matronas, de atención y espero que me vaya bien y esta vez nadie espere a que mi bebé nazca llenito de caca, su única manera de expresar el sufrimiento ya que desde el interior del vientre materno no se puede llorar sin aire.

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10 comments

  1. Pettro says:

    Ay! Si es que se hacen unas burradas! Si te sirve de consuelo yo tenía el mismo miedo, y sobre todo de dejar a mi nena y marchare al hospital, pero por lo menos en mi caso salvando un par de detalles que me dieron ganas de matarlos a todos, fue mucho mejor! 5 horas frente a las 20 del primer parto!! Jejeje quien no se consuela…. Ánimo!

  2. DesastremaDre says:

    Vaya, qué mal rato pasaste… es que es muy importante estar acompañado de un profesional con empatía que te acompañe y te informe muy bien durante el parto. Porque es que en el expulsivo no se puede hacer nada “desde fuera”, ni siquiera tienes que dejarte tú los higadillos empujando. El útero empuja solo y el niño sale solo, a no ser que algo vaya mal, claro. Y esta fase puede durar hasta 3 horas y ser normal en una primeriza. Tal vez puede ayudar ponerte de lado o más vertical, sondarte para que vaciar la vejiga… Y sobre todo deberían haberte informado y tranquilizado, eso nunca debería faltar. Verás que te va a ir muy bien. El segundo parto es más rápido y más fácil.
    Un abrazo.

    • Mama gnomo says:

      Si?? es asi?? yo la verdad es que hasta ese dia no supe que podia ser tan excesivo. mi suegra y madre si empujaron habiendo dilatado y todas mis amigas que iban con sus médicos. Nunca pensé que un bebé saliera sin empujar, sobre todo porque me llevaron 8 hrs tras dilatar completamente y en 20 mins estaba la niña en el mundo!! beso

    • DesastremaDre says:

      No me he explicado bien, perdona. A lo que me refiero es que eso de que no te animaran a empujar y esperaran un poco no está mal (a no ser que el niño esté sufriendo, claro). Se le llama la fase pasiva del expulsivo. En la página 12 de esta guía lo explica fenomenal:

      http://www.msssi.gob.es/organizacion/sns/planCalidadSNS/pdf/equidad/guiaPracParMujer.pdf

      Pero eso, esperar un rato, no 8 horas, claro, qué barbaridad…

      Y a lo de que no “tienes” que empujar, me refiero a que llega un momento en que tu útero empuja solo, y entonces sí que puedes esforzarte y ayudar, además de que el cuerpo te lo pide y no lo puedes evitar. Pero, en teoría, aunque no empujaras conscientemente, el niño nace sí o sí (en un parto normal, claro).

  3. Padre Frikerizo says:

    Pues vaya recuerdos maja, desde luego pa ser el primero pagaste pero bien la novatada, a veces me pregunto qué clase de gente hay en los hospitales para permitir que una criatura sufra de esa manera. No te preocupes que la segunda vendrá sin nada de esto ya lo veras, bueno los dolorcillos no te los quita nadie jeje.
    Besos y ánimo que no queda nada!

  4. Solomillito De Rana says:

    Qué Mierda, gnoma! Ya me contarás con pelos, señales y detalles ese parto, porque yo sigo siendo primeriza en estos lares. Lástima que no conocieras «el parto es nuestro» y/o pudieras tu historia clínica a tiempo para empurar a alguien. Esas cosas no se pueden consentir!
    Ps: puedes pedir tu historia, lo que no sé es si puedes poner una reclamación tras día años :S

    • Mama gnomo says:

      jajajaja…no creas que no lo pensé pero en ese momento me dije ¿tú eres médico ni ná como para conocer el protocolo que se aplica aqui? ¿negligencia o que el parto se complicó y tú no lo sabías porque pensabas que iría siempre iba a ir bien? en fin que como la niña nació sanita la abuela gnoma, negando la evidencia califico el parto de largo pero que fue todo muy bien “afortunadamente” y bueno, me conformé. Como todo lo que vino después, era “normal”. Cosa que no lo fue en verdad…

    • DesastremaDre says:

      Siempre tienes derecho a preguntar y discutir tus preferencias. Es tu cuerpo, nadie puede decidir por ti. Ni el médico ni mucho menos un protocolo. Y si el parto se complicó, deberían haberte informado. Es que pagamos la novatada y entre los nervios, la inexperiencia y la timidez, al final nos callamos y nos quedamos con muchas dudas. Un abrazo y mucho ánimo.

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