La canastilla del bebé

Bueno he entrado en una espiral consejera que me impide dejar de asesorar. Hoy me voy a dedicar a escribir sobre la canastilla del bebé. Voy a dejar a un lado el concepto batones y camisitas de batista, me voy a centrar en la higiene y cuidado personal, todo producto genérico porque aqui no patrocina nadie jejeje.
Para el bebé hacen falta pañales. Eso lo sabe todo el mundo; hasta yo lo sabía jeje. Lo que me aconsejaron que me vino muy bien fue que, sobre todo q los bebés que toman pecho y pesan sobre los 3,5 kgs o menos, se les pongan pañales de prematuros porque les quedan ajustados y evitan escapes de cacas y pises, esto último especialmente si son varones. Se necesitan toallitas obviamente y cremita para el culito, aunque yo se la he puesto a gnomita cuando estaba irritada si no, no me parecía indispensable. Elijo una de pasta al agua que protege muy bien.
En lo referente al baño e higiene del bebé, hay que elegir un champú y jabón especiales que no sean agresivos, vamos que no laven prácticamente, con poco jabón. Con Gnomita elegí el jabón, el champú y la colonia sin alcohol de la misma marca, ah! Y la cremita hidratante que se despellejan con su fueran lagartos de “V”. No hay que obsesionarse con que salgan atópicos ni ponerles productos de esa gama si no lo son… Yo lo veo contraproducente.
No puede faltar el alcohol etílico de 70° para las curas del ombliguito y hay que dejarlo que se seque libremente. Hay quien afirma que se debe fajar a los bebés. Yo no lo creo, no lo hice Gnomita, quien por cierto luce una bella hernia umbilical, pero no creo que se deba a que no le ponía una venda en el abdomen apretándole el cuerpo y haciéndola parecer un 8, la verdad. Es como lo de estirarle las piernas para enderezárselas. Animaladas de bisabuelas, èstas últimas de mi pueblo de ultramar.
Se necesitan unas tijeras de punta redonda para a los 15 días empezar a cortarles las uñas durante las siestas. Lo normal es que se arañen muchísimo pero hay que tener cuidado con las yemas y el nacimiento de las uñas y es mejor aguantar esos días, en teoría. Yo no lo haré esta vez, lo hice con la mayor y se echó la cara abajo tampoco creo que pase nada. Ahí cada una que decida.
Yo también soy muy fan del uso de gasas. Se necesitan para limpiar las babillas y muchos imprevistos, pero yo las he usado sobre todo para acompañamiento. Mi hija ha dormido, cogido, buscado y necesitado el apoyo y la seguridad en su gasa. Hasta que la ha soltado ella sola cuando ha querido. Me gustan mucho, le ayudaban a conciliar el sueño también.
Añado el tema biberón. Yo dí dos meses leche materna en bibi y el resto ya de bote. Es un rollo el esterilizar los biberones pero hay que hacerlo. Estricta fui dos meses. Sólo 15 días creo que después de cada uso los esterilicé. Luego ya una vez al día y con cuatro meses, dejé de hacerlo: los metía en el lavavajillas y adiós muy buenas.
Yo hervía los biberones y chupes. A veces a modo tradicional, megaolla de Ikea de 9 litros y para adentro y otras en tuppers en el microondas; con que hirviese va que chuta. Esta vez me aconsejaron unas tabletas que se deshacen en agua y sirven 24 horas. Quizás sean más cómodas, aunque para cómodos los discos de lactancia y dar el pecho. Se lava tanto biberón..!! De Gnomita tengo biberones así que les cambiaré la tetina sólo. Son de silicona y de recién nacido, con esas beben muy bien y no se atragantan. Y son el complemento al bibi anticólico del que se alimentaba la mayor. Una pijadilla.
Los chupes están también incluidos y creo que no hace falta mucho más. La ropa es a gusto de consumidor, cuanto más algodón y con corchete delantero, más cómodo.
Creo que ya falta el termómetro, que el mío es uno normalito digital ya pero los hay superguays de frente, de oido, en forma de chupe y más cosas innecesarias y tampoco hay que olvidar los bastoncitos para las orejas, que no oidos.
Una esponja suave de mar, no se debe olvidar aunque con las manos se lava muy bien a los recién nacidos y suero fisiológico y gasas estériles por si hay que limpiarles algo más que el ombligo.
Creo que no olvido nada. Qué de cosas..
Para las pobres madres, las compresas tocológicas de celulosa, yo me compré de algodón y no retenían nada, el enemita, la antihemorroidal, la cremita purelan para las grietas aunque funciona muy bien el calmarse con la propia leche extendiéndola sobre el pezón y dejando que se seque al aire. Vienen bien los empapadores de celulosa para los escapes que pueden suceder en el salón por ejemplo… Y espero que a nadie le haga falta un enema de los grandes, como a mí, aunque es bastante frecuente. Las tripas se paran en la cuarentena y después también.

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