Gnomita en Burrikin

Aaaaaaaaaahhhhhh!!! Me siento ahora frente al portátil brevemente para narrar mi tarde de hoy. Vengo eslomaíta. Resulta que hace un rato, antes de caer semicomatosa en el sillón, estuvimos echando la carta de Sus majestades los Reyes Magos de Oriente y luego, como cada año hacemos en estas fechas mi señora madre, la Tia Mono y yo, nos vamos a comer algo rápido. No es que ingiramos con una velocidad desconocida, y menos yo, sino que elegimos un clásico de la comida rápida y seguimos la ruta del bacalao, ay no! la del regalao!!
Total que habíamos visto ya unos juguetes “pesiosos” y estábamos allí enredando un rato cuando nos picó el bichillo y nos fuimos a Burrikin a por unos menuses. Sentamos a Gnomita en una súper trona antifugas infantiles, que ¡ojo! sigue en huelga de hambre y ya le dura un mes, y nos tomamos lo que pudimos. Una lástima que no nos cupieran dos cocacolas porque daban la posibilidad de recargarlas gratis…ay! qué bien educadas que no consumimos sólo porque no haya que pagarlo!
A la Gnomita le pregunté frente a una farmacia si quería un potito y me dijo que no. Yo ya estoy curada de espanto así que le y me permití el lujo de no llevarme nada de la farmacia y darle un menú burrikinero. En mi casa se estila eso. Jejejej. En mi pueblo, se desayuna en McDonal con frijoles negros…MMMM qué ricura!!
Nosotras estamos acostumbradas a comer desde bien pequeñas en sitios así; de hecho vemos raro que los autóctonos de estazona no conozcan estos hábitos y no vean normal a un bebé como fue en su día Tia Mono que con seis meses comía patatas fritas desaforadamente en este tipo de restaurantes allá en la lejanía.
Le hemos pedido unos pollitos y patatas, total, ella se pirra por las papas fritas y el minimenú traía de sobra y también un postre lácteo que ha decidido que no era lo suyo. No se ha comido el pollo tampoco; sólo las patatas, pero ahí las lleva!! Estoy contenta de que haya ingerido algo. Aunque sean patatas del burrikin.
Ahora bien, la niña ha estado más callada que en misa. Ni se ha intentado escapar de la trona, ni se ha puesto a llorar ni ha dado la lata con nada. No, Gnomita es de nuestra cultura. Gnomita ama el Burrikin y el Macdonal espero, y así con muchas otras cadenas de las que somos consumidoras.
Me alegra que le guste, los abuelos gnomos que deben estar leyendo esto ojipláticos (jejejjeje), no son como la Bú, Mono o yo. Ellos han crecido con platillos sanos y españoles. Nosotras en cambio, hemos sido de las niñas que recibían la llamada de su madre diciendo “chiquitas, llego muy tarde del trabajo y no hay comida preparada ¿Quieren comer una hamburguesa?” y nosotras decíamos: “¡Siiiiiiiiii””” yupiiiii, yujuuuu”. No es que esté especialmente orgullosa de que me encante la comida rápida y basura, pero si me gusta esa sensación de improvisación y jornadas maratonianas de compras navideñas, que normalmente suelen ser el 5 de enero, pero que mi hermana y yo este año hemos adelantado sorpresivamente!!!!
QUÉ VIVAN LAS NAVIDADES Y LAS TRADICIONES FAMILIARES Y EL BURRIKIN Y EL MACDONAL Y MI GNOMITA!!!!!!!

3 comments

  1. Solomillito De Rana says:

    me encantaría decirte que eres una mala madre y que haces muy mal en ingerir comida basura y hablarte de carbohidratos, azúcares y tofu…pero me acabo de merendar un paquete de galletas mojás en leche, así que no me parece ético.

    En el embarazo de la Rana hacía una paradita rápida en el macdonald para pillarme un macmenú+hamburguesa euroahorro con queso antes de volver a casa.

    Me molan las tradisione de tu pueblo 😉

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