En brazos…de Morfeo

Surgió anoche el debate tuitero de cómo conseguir dormir a nuestros bebés. Bien, yo no tengo el remedio único ni universal, de hecho creo que aqui hace cada uno lo que buenamente puede.

Mi Gnomita dormía hasta los cinco meses cada tres horas porque tenía toma nocturna, ella tiene naturaleza botellonera y prefería empinarse sus bibis de noche. Yo lo asumí como normal y aqui paz y después gloria. Ella dormía en su cunita a mi lado de la cama y todos los demás opinaban sobre sacarla del cuarto, quitarle las tomas a partir de las 20:00 y dejarla llorar y …

Pues cuando empezó con su momento draculina y los dientes hicieron aparición, la cosa se fue a pique. Lloraba cada hora y media sistemáticamente. La cogíamos, la intentábamos calmar, ella lloraba dormida hasta despertarse berreando más aún y nosotros no teníamos ni idea de qué era lo que pasaba.

Se lo dije al pediatra. Le conté que no dormía y que si eran pesadillas, a ver si la niña estaba viendo en mi a la madrastra de alguna princesa y estaba asustadita perdida… Pero no, el pediatra me dijo “lee a Estivill, duérmete niño, porque el problema es que la niña no sabe dormir”.

Bueno, pues empecé a leérmelo jajajajajajjaaj… Estivill, hijo de mi vida, los niños, los medianos, los mayores, ninguno funcionamos cual reloj. Por lo menos en mi familia que somos unos espíritus libres.

Otra cosa muy importante, la hora del sueño Estivill la asocia a la hora de la comida; desde aqui hago una invitación formal al doctor para que venga a darle de comer a mi hija y le zampe superbiberones cada cierto tiempo. No…ésa no era la solución que necesitaba yo.

Papá Gnomo iba al trabajo zombie, yo que estaba súper mala hipotirodísticamente hablando, no podía cuidar bien de la niña porque no dormía y ella, estaba alterada como un gnomito saltarín, aparte de ser muy activa, sobrestimularse con un soplido y estar siempre en brazos. Llegó a agotarnos. Sobre todo porque si lloraba y la metíamos en la cama, ella no se calmaba; seguía llorando, se retorcía, brincaba, ponía la cabeza mirando a los pies, se intentaba tirar de la cama… se convirtió en una Kamikaze de la cama y nosotros en un par de vallas anticaída, además de en dos sacos de boxeo dispuestos a recibir patadas en los riñones, costados, cara y más partes de vital función en nuestro organismo. Y el bicho seguía inquieto. Sólo al amanecer se medio calmaba y retomaba el despertarse a las cuatro horas y ya vuelta a la actividad frenética.

Yo leí en mi super foro de las locas, en el que yo soy la primera loca, que había unas gotitas de melatonina, que si el antihístamínico tal les dormía (y atontaba), y mil cosas. Y ninguna me servía.

Mi suegra se reía porque mi señor esposo estuvo sin dormir no sé cuánto tiempo y dijo que ¡ea! Ahora nos tocaba a nosotros. Aquello era infernal. Las noches sin dormir, las siestas a deshora, el malhumor provocado por el cansancio, el trabajo bien en casa bien de mi marido hecho por dos muertos de sueño, la mala baba que tenía sobre todo yo… Y todo el mundo, me decía que hiciera el Estivill ése, mientras que yo lloraba de impotencia y pensaba cambiar de pediatra.

Hubo un día, cuando Gnomita tenía siete meses, en que descubrí que estaba embarazada otra vez…!!!!!! hala!! y yo ahí sin dormir. Esto me dio la solución. Tenía que cambiar algo.

Y cambió, sin quererlo, pero sin poder evitarlo. Estábamos acostados, llevaríamos hora y media dormidos, y lloró la gnomita. Y yo no tenía alma de despertarme ni podía abrir el ojo y se levantó el papá gnomo y le dije “déjala, ella sabe que estamos aqui al lado y yo no puedo más”. Le hablé, la tranquilicé, le encendí la lamparita y tras 40 minutos llorando. Se durmió. Eso pasó otra vez más esa misma noche. A la noche siguiente, repetimos sólo que esta vez hubo un único despertar. Y desde entonces, empezó a dormir 12 horas por la noche, y en ese momento dos siestas de dos o tres horas y conseguí, lo que nunca hubiera imaginado: un bebé dormilón y con horario.

Ella sigue siendo muy sensible a los cambios, un día se le cambia el horario por cualquier cosa y dura un mes volviéndose a acomodar pero la calidad de vida que ganamos, el no divorcio de los papás gnomos y muchas otras ventajas no tienen precio.

¿Estivill? No sé, yo le llamo el método gnomil. Funcionó a la perfección pero no es infalible. Si vamos a casa de los caris, de la Shula, a la playa o salimos a cenar se va todo al traste y hay que estar metiéndola en vereda. Yo la meto en la cuna le hablo y la relajo, o su padre, y ahí nos quedamos viendo cómo se duerme. Y hacemos…lo que podemos.

6 comments

  1. Padre Frikerizo says:

    Pos hija si a ti te ha funcionado bien esta, cada uno como dices hace lo que puede. Nosotros de momento aguantamos el tirón, ahora que empiezo a trabajar veremos por donde sale la cosa, igual me pasa como a ti y no me hago viva. Desde luego el embarazo te ha tenido que cambiar la rutina completamente xq yo al principio me dormía x las esquinas!
    Gracias por contarme como lo has hecho, ya te contare en que queda la nuestra!
    Besos

  2. Anonymous says:

    Buenos días. Me llamo Belén y trabajo en la agencia de comunicación ALL FOR ONE. ¿Podría facilitarme una dirección de correo electrónico para enviarle noticias relacionadas con la maternidad? Gracias y saludos.

    Belén Mejías
    belen.mejias@allforone.es

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