Tras la génesis gnomera, 41 semanas y 3 días.

La verdad es que ante la incredulidad de estar al fin esperando al gnomito, la emoción me invadía. Había escuchado que el embarazo no es una enfermedad hasta la saciedad de la boca de mi madre y de la amada N. Me gustaría comentar que N se sacó el carné de moto de más de 125 estando embarazada de ocho meses de su hijita p. Pero ella es así. Crecí sabiendo que las mujeres son tooooodas unas quejicas, el embarazo no es una enfermedad. De hecho, son todas unas exageradas por quedarse en casa y dejar de tener una vida activa llena de fiestas o acostarse tarde.

Para decepción de las féminas que me rodeaban, yo era una quejica más y encima con un embarazo perfecto. De la gnomita mayor sólo tuve náuseas matutinas y llegué a contabilizar 10 vomitonas en las casi 42 semanas.

Presenté una somnolencia brutal pero como no trabajaba pues dormía a pierna suelta. Me fui al súper y me compré mermelada light para no engordar y pillar los 30 kilos que cogieron mi madre y N. Muy concienciada con mi embarazo paseaba mañana y tarde para que el bebé estuviera sano. Eran mis deportes, dormir y pasear; comer no porque gnomita me daba ardores desde que se implantó.

Me compré unos botines 24 horas, osea unas zapatillas de deporte, y con ellas andaba para que mi gnomita se encajara bien.

Yo tenía una jipi viviendo dentro de mi. Quería un plan de parto. Tener al bebé en casa no, porque me daba miedo y me parecía una guarrada que iba a tener que limpiar yo encima, pero sí un parto sin epidural y sin episiotomía. Intenté los masajes en el periné, ¡¡Pero qué doló mare mía!!! Eso lo abandone al primer intento.

Me daba aceite de almendras dulces por aquella barriga gigantesca que me había salido y que al subir escalones me chocaba con los muslos. Le ponía música al bebé, al principio clásica, pero me daba ansiedad y nos venía mejor Pastora Soler o la Pantoja y Concha Piquer. Que una además de caribeña es muy folclórica y así bailábamos las dos. Y todo transcurría con normalidad.

Mientras, iba recordando cosas que había visto en Informe Semanal de pequeña, -¿Veis Shula y Ahijada como lo de la memoria de gnomita es mío?-, y que trataban de relactaciones con bebés adoptados y de doulas, acompañantes en la maternidad. Por lo que se aprecia este programa marcó mis fines de semana en casa de mi abuela durante mi más tierna infancia y primera juventud.

Tenía tan claro y asimilado todo que no temía al parto ni a nada… Todo fluía con la energía jipilonga que emanaba del ambiente prenatal.

Cierto es que no subí mucho peso, aunque estaba hinchada; Gnomita se colocó desde el primer momento y yo me compré un sacaleches de Medela, porque mi querida madre llegó a donar leche allí en el pueblo caribeño, además de amamantar a otros bebés de toda la leche que tenía, y era indispensable para la niña pues yo sólo pensaba darle el pecho y tenerla colgada cual Mowgli el tiempo que fuera.

Me apunté a preparación al parto con un doctor que preparó a mi suegra también jejejeje. Me encantaron las clases. Aprendí muchísimo. El doctor me dijo que mejor me pusiera epidural que eso dolía mucho y que el plan de parto, mejor no lo escribiera; los profesionales debían actuar y, al fin y al cabo, yo no tenía ni idea. Y me pareció bien. Lo dejé estar.

Aprendí a respirar súper bien. Hacía mis ejercicios. No me apunté a natación porque hacía mucho frío en invierno y en primavera llovía, pero lo demás, lo hice todo.

Llegué a los ¿¿10 meses y medio?? de embarazo…mis casi 42 semanas ya llorando de desesperación. Todos me atosigaban con un “¿Todavía estás así?”..nono..es que me pongo un cojín para pasear mis pies como botas en el mes de junio casi…

Qué pasaba con mi embarazo perfecto y mi jipi de dentro?? Algo se me escapaba…el karma no estaba de mi lado.

Puajajajajajjajajajaja vaya estafa!!!!! Nada que ver con la realidad…

One comment

  1. Anonymous says:

    La gnomavecina estaba embarazada de de la jipignoma primogénita cuando se sentó a bocajarro en la peazo de moto con la tripa cual el pali tocando el asiento de la moto. jejejeje de otra manera jamas me hubieran dado el carnet, el viejo truco de la preñada de 8 meses, no querian volver a verme por alli. así que apurate y aprovecha la ocasion pa sacarte el carnet de moto grande, camiones, ambulancias y helicopteros.. que esta la cosa mu mala de trabajo y eso tiene mucha salida.

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